el alto palancia custodia desde hace 25 años su legado

Max Aub pasó por Castellón y se quedó para siempre

La Fundación Max Aub de Segorbe conmemora en 2022 los cincuenta años del fallecimiento del escritor, pero también el 25 aniversario de la entidad

22/12/2021 - 

CASTELLÓ. De todos los lugares por los que pasó Max Aub a lo largo de su vida, es Segorbe donde reside su memoria. Este pueblo de Castellón custodia desde hace más de veinte años la biblioteca, hemeroteca y archivo personal del escritor. Aquí está establecida la Fundación Max Aub, una entidad que tiene como único fin conseguir que su obra siga siendo recordada y también reconocida. Por eso mismo, anunciaban hace apenas una semana sus responsables que para el año que viene se vivirá en la localidad una doble conmemoración: los 50 años del fallecimiento del escritor, pero también el 25 aniversario de la entidad. Un sin fin de actos que tendrán como punto central un congreso. Del 1 de julio de 2022 al 1 de julio de 2023 no faltarán conferencias, exposiciones y todo tipo de encuentros culturales.

Sin embargo, antes de que todo esto llegue, hace falta responder a una pregunta que seguramente se hagan muchos lectores: ¿Por qué se encuentra el legado de Max Aub en Segorbe? Es bien conocida la profunda relación que hubo entre el escritor y València. Aunque nació en París, el escritor llegó a València cuando apenas era un adolescente y aquí empezó a desenvolver su pasión por la escritura. Fundó, además, el grupo teatral El Búho y compartió más de un café con otros escritores valencianos como Juan Gil-Albert o Juan Chabás. Max Aub, que se exilió durante tres décadas a México, tras la Guerra Civil Española, se sentía profundamente valenciano. Así lo hizo saber en más de una ocasión. Decía el mismo, que uno es y pertenece a la tierra donde hizo el bachillerato y él lo hizo en el Instituto Luis Vives de València. 

No obstante, su vínculo con Castellón llega por sus escapadas vacacionales. Aunque no estaba la figura de Max Aub vinculada, en sus orígenes, con el municipio de Segorbe, sí lo estuvo con el Alto Palancia. Veraneaba el escritor en Viber - a once kilómetros de Segorbe- y es precisamente aquí donde inicia la trayectoria histórica y literaria de su Laberinto Mágico. 'Campo cerrado' comienza con el capítulo titulado "Viver de las Aguas", cuya narración lleva, en un momento dado, al lector hasta el mercado de Segorbe. 

"Primeros de septiembre y el aire frío bajando por el Ragudo; más arriba las estrellas del monte, tachas del viento. […] Mil quinientas almas y la Raya de Aragón. Hacia abajo, caídos hacia la mar, por Jérica y Segorbe, los pueblos de Valencia; cuesta arriba, por Sarrión, el áspero, desnudo camino de Teruel.

[…] Hacia el sur, por el abra de Jérica, se descubren lejanías azules y verdes; hacia los nortes sólo se encuentran carrascas, jarales, tierra de nieve: lo uno horizonte, lo otro monte."

Referencias a la provincia que fueron suficientes para que ya en 1985 Segorbe decidiera dedicarle una calle al escritor en una nueva zona cultural-deportiva y, posteriormente, en 1987 creara un concurso internacional de cuentos con su nombre y dedicado a su figura. Estos hechos generaron una relación un tanto especial entre su familia y el Ayuntamiento, que terminó por consolidarse en 1988 con la aprobación, por unanimidad, de la adquisición del legado simbólico de Max Aub, por diez millones de pesetas. Además de su biblioteca, le fueron cedidos todo tipo de documentos, manuscritos y fotografías. Un material que voló desde México en 1991. Más tarde, en 1997 se constituye la Fundación Max Aub, con la Diputación de València y Castellón, como miembros del Patronato, junto a la familia del escritor, cuya hija, Elena Aub Barjau, fue nombrada presidenta de la misma. 

"El alcalde que había por entonces en Segorbe quería un proyecto cultural importante para la localidad. Y como era catedrático de literatura, se propuso que el legado de Max Aun viniera a Segorbe", explica Paco Tortajada, director de la Fundación. "El amor por la Comunitat Valenciana", pero también "por un sistema democrático", fueron los motivos que les animaron a recuperar pues y abrazar la obra de un escritor que no siempre ha gozado de suficiente representación. Lo decía la periodista María Jesús Espinosa de los Montero, en un reportaje de Culturplaza: "Aub pensaba que era un escritor sin público. Y era cierto: un escritor con mucha obra y con muy pocos lectores, pues todos los había arrasado el exilio, es decir, el olvido (...) En 1972 Max Aub muere en exilio con la pena de no haber reconocido nunca el país que dejó, con la terrible mancha personal e íntima de no tener lector. ¡Cuánto se equivocaba el valenciano"". Y es que, con el tiempo, su obra ha sido cada vez más reconocida. 

Dos décadas custodiando 

Así lo ha querido la Fundación de Segorbe, que en sus 25 años ha conseguido fomentar el estudio y difusión de la obra y figura del escritor valenciano, a través de becas y convenios con otras instituciones culturales y educativas. "Max Aub sigue siendo noticia porque los investigadores, tanto nacionales como internacionales, siguen trabajando su obra. En este momento tenemos a investigadores italianos utilizando su fondo y el año pasado se publicó un libro que recoge los diálogos del escritor con Luis Buñuel". 

Además de libros, la obra de Aub ha saltado hasta óperas y obras de teatros, con montajes como Tránsito, que recuperan sus enseñanzas sobre los años de guerra. El pasado 22 de diciembre estrenaba el Teatro Español de Madrid De algún tiempo a esta parte... Fracaso?. Una adaptación del monólogo que Max Aub escribió en 1939, durante los primeros meses de su exilio republicano en París. En él, el escritor se pregunta, dónde ha ido a parar la libertad que había en el país. Son María Pujalte y Ana Rujas quienes se podrán en su piel para, ahora estamos en el principio de un nuevo cambio, mirar al pasado y reflexionar. 

"¿Nos enfrentamos tras la pandemia a una gran crisis del capitalismo? La alienación que promueve el entretenimiento, la toxicidad de las redes y el exceso de estímulos son los tentáculos que alimentan la necesidad desmedida de consumo, cuyo único objetivo es conseguir una felicidad basada en tener más que en ser. ¿Pero eso nos hace realmente felices? ¿Es nuestro anhelo profundo? ¿Elegimos lo que queremos, a nuestros líderes y referentes, o la verdadera libertad sigue siendo un derecho a conquistar? Y en este contexto, ¿tiene sentido volver a la normalidad? Establecer un diálogo con el texto de Aub me parece una oportunidad de mirar al pasado, para que los ancestros alumbren a este presente por momentos oscuro", manifiesta Maite Pérez Astorga, directora y responsable de la adaptación. Sigue siendo sin duda la obra de Max Aub inspiración.

Por su parte, con ella Segorbe ha conseguido que numerosas personalidades e investigadores de fuera y dentro del país se desplacen hasta el municipio. Un valor distinguido el de este pueblo de Castellón, que entre otras, le ha permitido recibir la visita de Almudena Grandes.

 

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