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a corto plazo / OPINIÓN

Política en 'stand by'

19/11/2019 - 

 Volver a la casilla de salida obliga a reflexionar. He revisado mi opinión de hace unos meses tras las elecciones de abril. Me equivoqué. Daba por hecho un gobierno entre Pedro Sánchez y Pablo Iglesias, lo que ocurrió a continuación me sorprendió y supongo que a muchos. Lo de ahora parece estar bastante más encarrilado, pero no descarto un nuevo giro de los acontecimientos con tanta mesa negociadora entre iguales para pactar las diferencias de los que se sienten distintos.

La política puede permitirse el lujo de entrar en stand-by, no se legisla y se gobierna de forma provisional, es una de esas cualidades que nadie entiende. La vida para el resto continúa, el final de mes llega puntual a su cita y pasa lista. Nuevos parados, nuevos recortes en el crecimiento. Si escuchas hablar a los políticos, la economía va bien y mal a la vez, es la versión del gato de Schrödinger, pero esta vez el gato somos nosotros.

La política puede permitirse el lujo de entrar en stand-by, no se legisla y se gobierna de forma provisional; es una de esas cualidades que nadie entiende

Podemos hacer una disertación acerca de la situación económica global y de sus efectos sobre nuestro país, hundir la cabeza en gráficas y tendencias, la cotización de las materias primas, el Brexit, EEUU y si Alemania se recupera o se resfría, los ciclos de crecimiento y recesión tan recurrentes. Todo con tal evitar decirle a los ciudadanos que mejorar depende en gran medida de nuestro esfuerzo y no del resto, no vaya a ser que se den cuenta que lo público no es gratis.

Los principales cambios se van a dejar notar en los bolsillos de los contribuyentes; es la manera que tienen los políticos de marcar territorio. A tenor del preacuerdo y de las palabras de la ministra en funciones de Hacienda, María Jesús Montero, e Irene Montero en la noche del debate electoral, van a cambiar la forma de cotizar a la Seguridad Social de los autónomos. Dijo que había que calcular la cotización en función de los ingresos, espero que haya sido una confusión y que lo que haya querido decir es que se van a calcular en función de los beneficios, teniendo en cuenta los gastos necesarios para el desarrollo de la actividad.

Lo anterior significa que un autónomo con un beneficio de 20.000 euros, que equivaldría al sueldo de muchos trabajadores, va a ver incrementada su carga impositiva en un 10-12%, de 5.500 a 8.000 euros aproximadamente dependiendo de la situación familiar y bonificaciones y deducciones. Esto es una manera muy curiosa de defender a los que menos tienen.

El rescate del sector financiero fue un rescate público al sector público pagado por los ciudadanos

Otros de los grandes perdedores de este preacuerdo serán los trabajadores del sector bancario. Un sector en plena reestructuración, adelgazando personal y sucursales a marchas forzadas. Durante los debates, tanto Pablo Iglesias como Irene Montero, afirmaron sin pestañear que las empresas del Ibex-35 tributaban un 5% en nuestro país y además los bancos debían devolver los 60.000 millones del rescate bancario a través de un impuesto; y así están los bancos, que su cotización no levanta cabeza desde que se anunció el preacuerdo. Para empezar eso es mentira, los beneficios tributan allí donde han sido generados, tal y como se establece en la legislación fiscal, es fácilmente comprobable revisando las cuentas de las dichas empresas publicadas en sus sitios web. Sobre el rescate al sector financiero, únicamente hay un banco, Banco Valencia, el resto fueron destinados a sanear cajas de ahorros -banca pública- gestionada por políticos.

El rescate del sector financiero fue un rescate público al sector público pagado por los ciudadanos, convendría que algunos lo recordaran y no se nos obligara a pagar de nuevo por lo mismo. Añadir nuevas figuras impositivas a los bancos va a afectar a trabajadores y usuarios, de nuevo la parte más débil.  

Se dice que es mejor un mal acuerdo que un buen juicio, pero me cuesta creer que sea el único acuerdo posible.

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