VALÈNCIA. El PSPV-PSOE, en consonancia con la dirección federal del partido situada en Madrid y capitaneada por Pedro Sánchez, ya ha decidido quiénes ocuparán los tres primeros puestos que encabezarán la lista al Congreso por la circunscripción de Valencia.
Así, según ha publicado el Levante-EMV y han confirmado oficialmente fuentes socialistas, la número 1 de la candidatura será la delegada del Gobierno, Pilar Bernabé, seguida del ministro de Hacienda, Arcadi España y, posteriormente, tal y como marca el guión de las listas cremallera en la formación socialista, se situará otra mujer, en este caso la secretaria de Organización del PSOE, Rebeca Torró.
De esta manera, la también candidata a la Alcaldía de València suma a sus actuales retos el salto a la política nacional, una maniobra que ha llamado la atención en las filas socialistas y que, en algunos casos, ha sorprendido negativamente al considerar que la puede alejar —o dar esa sensación— del objetivo principal que no es otro que el Ayuntamiento.
Un razonamiento bastante obvio que, a buen seguro, el PPCV y la propia alcaldesa, María José Catalá, hará de inmediato a la hora de afearle que se marcha de candidata a Madrid cuando se ha proclamado que lo es para la ciudad de València.
Asumido este desgaste, desde el PSPV aseguran que la idea procede directamente de la secretaria general, Diana Morant, quien considera que Bernabé es la mejor cara visible y la dirigente más fajadora de cara a una campaña de guerra cultural como la que se avecina en el ámbito nacional. A todo ello, según fuentes socialistas, se suma que la delegada del Gobierno posee una buena valoración y grado de conocimiento en sus encuestas internas, lo que debería permitir lograr su objetivo: ganar las elecciones en la circunscripción de Valencia y lograr seis diputados.
Además, desde el PSPV interpretan que Bernabé, como cabeza de lista, puede impulsar la campaña por ser uno de los rostros socialistas más conocidos desde la catástrofe de la Dana. Es más, la presencia de la dirigente, que mantiene una gran relación con las asociaciones de víctimas, puede ayudar a recuperar y mantener vivo en la campaña el recuerdo de la gestión que hizo el gobierno del PP.

- Diana Morant y Pilar Bernabé, antes de un mitin en València. Foto: EP/JORGE GIL
A ello hay que sumar que Bernabé es, como responsable de Igualdad, número 4 en el organigrama del PSOE, por lo que también posee un cargo importante en el partido. Así, aunque a priori tanto el ministro Arcadi España como la secretaria de Organización, Rebeca Torró, tendrían teóricamente más rango para ocupar los puestos delanteros, Moncloa parece haberse convencido de que será más efectiva —especialmente de cara a la campaña y debates— la presencia de Bernabé encabezando. Una maniobra arriesgada para la que han necesitado tanto el beneplácito —como la generosidad— de Arcadi España y, especialmente, de Torró, quien conviene señalar, es pieza principal en la elaboración de las listas.
Ahora bien, tampoco puede obviarse de que, probablemente, este también era el deseo escondido de la propia Bernabé. De un tiempo a esta parte, el cargo como delegada del Gobierno había comenzado a resultar incómodo en muchas ocasiones, especialmente para compaginarlo con su rol de candidata a la Alcaldía de València.
De hecho, problemas como la acampada en la plaza de la Vírgen por la protesta de los docentes antes del verano, la agresión de un policía a una profesora en aquellos días, los recientes incidentes en la protesta por la vivienda en el Palau de les Arts o la propia acampada actual en la Plaza del Ayuntamiento, son elementos de riesgo y responsabilidad que resultan incómodos para Bernabé en su objetivo de alcanzar el Ayuntamiento en las elecciones del 23 de mayo. Dejar el cargo sin más, además de suponer un agujero salarial, también le hacía perder un estatus mediático y de visibilidad que sí puede mantener un tiempo más con su rol de número 1 por Valencia.
Pero en este salto a la lista del Congreso hay más factores. La dirigente socialista también está interesada en los movimientos que puedan producirse en Madrid en las próximas semanas y meses: tanto si se gana, y especialmente si se pierde, resulta relevante para cualquier político con altas aspiraciones estar presente en los contubernios y conspiraciones madrileñas. Así, aunque en el PSPV se da por hecho de que Bernabé dejará su acta de diputada nacional en cuanto se acerque la campaña de las elecciones municipales, hay a quien no le sorprendería que tratara de compatibilizar ambos roles.
Más allá de esto, en las filas socialistas también se hacen lecturas más crudas. Para algunos, Morant ha preferido lanzar a Bernabé a la campaña en el Congreso para disuadirla de que, posteriormente, pudiera aspirar a estar en Les Corts y en el futuro pudiera hacerle la competencia interna. Otros, simplemente lo ven como un movimiento pragmático: el protagonismo que alcance ahora la cabeza de lista puede beneficiar su carrera al consistorio, algo que resulta importante para el arrastre del voto a la Generaliat que necesita Morant. En cualquier caso, la maniobra es arriesgada y no ha gustado a todos en el PSPV, especialmente porque supone una acumulación de puestos en detrimento de otros aspirantes.
Los secretarios provinciales no estarán en las listas
Otra decisión de Morant que también parece definitiva es la ausencia en las listas al Congreso de los líderes provinciales. En los últimos días se habían postulado internamente Samuel Falomir (Castellón), Carlos Fernández Bielsa (Valencia) y Rubén Alfaro (Alicante), pero ninguno de ellos estará en las candidaturas por decisión de la secretaria general.