Vila-real destinará 6,7 millones de remanentes a su plan general urbanístico y a ayudas anticovid 

20/03/2021 - 

CASTELLÓ. El Ayuntamiento de Vila-real dará cuenta en el próximo pleno ordinario de la liquidación del presupuesto de 2020, que arroja un total de 6,7 millones de euros de remanentes de tesorería. Una cantidad que, según subraya el alcalde de la ciudad, José Benlloch, “está prácticamente ya toda comprometida para hacer frente, entre otras cuestiones, al lastre del urbanismo del PP, al impacto de las ayudas a los sectores más afectados por la covid-19, a los pagos pendientes a funcionarios y a los nuevos retos para ir perfilando la Vila-real del futuro como reforzar los grandes contratos de servicios municipales que debemos licitar o garantizar la cofinanciación de las subvenciones que puedan llegar de otras administraciones o de la Unión Europea en el marco de la reconstrucción post covid”. 

Benlloch firmó el 15 de marzo la liquidación de las cuentas de 2020 con un remanente que “este año ha ascendido hasta los 6,7 millones de euros debido a que hemos tenido más ingresos de los previstos y también hemos realizado menos gastos de los que habíamos presupuestado inicialmente”. 

El primer edil detalla que los sobrantes del anterior presupuesto corresponden a diferentes conceptos: por un lado, el pago por parte de la Generalitat Valenciana de deuda pendiente por los convenios de Servicios Sociales o la liquidación de subvenciones como la aportación del Ivace para la modernización de los polígonos o los fondos Feder para rehabilitar el Gran Casino y el Teatro Tagoba; asimismo, también ha habido una mayor aportación de la prevista por la Participación en los Ingresos del Estado (PIE); finalmente, Benlloch explica que “ha habido una parte de inejecución del presupuesto por gastos e inversiones que no hemos podido llevar a cabo”. 

En este apartado, el primer edil reconoce que debido a la pandemia, “hemos tenido un ahorro por ejemplo en gastos de suministros básicos de edificios municipales que han estado cerrados como consecuencia de la situación sanitaria, a lo que se suman también los proyectos que hemos tenido que retrasar precisamente a raíz de esta crisis por la covid-19”. 

También ha influido en la liquidación del presupuesto de 2020 el cambio de criterio contable por el cual el ejercicio se cerró el 10 de diciembre y por tanto los gastos realizados desde esa fecha y hasta el 31 de diciembre se computan en la partida 413 y por tanto se pagarán con cargo a los remanentes. 

Así las cosas, de los 6,7 millones de remanentes de tesorería, 2 millones de euros se destinarán al pago de gastos pendientes del anterior ejercicio. De los 4,7 restantes, prácticamente un millón irá a sufragar intereses por resoluciones urbanísticas heredadas del PP, a los que se suman otros 400.000 euros de una nueva sentencia que ha llegado al consistorio tras la aprobación del presupuesto. Otros 600.000 euros, aproximadamente, servirán para hacer frente al pago pendiente de la productividad de los funcionarios y se prevén 700.000 euros más para poder cubrir los grandes contratos en licitación o previstos para este 2021. Estos gastos “fijos” dejan apenas 2 millones de euros para completar las necesidades de gasto corriente de las diferentes concejalías y para hacer frente al impacto de las ayudas anticovid, como puede ser la bonificación del IBI.

 “Como siempre decimos, este equipo de gobierno no sólo tiene la responsabilidad de gestionar la crisis económica y social derivada de la pandemia, sino que nuestro reto es aún más difícil porque arrastramos las crisis de la deuda y del urbanismo que nos dejó el Partido Popular, pero no vamos a dejar de trabajar para que Vila-real esté preparada para afrontar las oportunidades de la recuperación en la era post covid”, concluye Benlloch. 

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