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contracrónica valencia cf 1-1 sevilla fc

Es la hora de tomar decisiones

9/12/2018 - 

VALÈNCIA. Es la hora de tomar decisiones. La paciencia se ha acabado. Así lo reflejó Mestalla una vez finalizado el empate ante el Sevilla, pese a haber salvado el honor en el último suspiro con un gol de cabeza de Diakhaby. El proyecto va a la deriva y no se sostiene. Un discurso insuficiente, repleto de excusas y una sensación de vivir en una realidad paralela a lo que ofrece este equipo sobre el campo y lo que marca la clasificación. Lo ve la afición, no lo ve el cuerpo técnico y ahora falta definirse a la propiedad, que ya ha cometido muchas torpezas en el pasado. La temporada está al borde marcharse a la basura.

La llegada de Peter Lim tiene que marcar un antes y un después en el devenir del Valencia. Los de Marcelino están hundidos en la tabla y no dijeron adiós de forma definitiva a la Champions de puro milagro. Solo un gol a balón parado evitó un hecatombe que no difuminó en absoluto la opinión de Mestalla, harto de ver a un equipo plano, ramplón y sin ningún tipo de capacidad para improvisar o de triangular en ataque. La situación es triste, preocupante y decepcionante viendo el panorama que se avecina si no hay cambios en el banquillo o bien en la plantilla en invierno. No hay más ciego que el no quiere ver y la realidad es que acabar en Champions esta temporada no es más que una mera fantasía viendo las sensaciones de este equipo. Peter Lim tiene la llave.

En lo que concierne al partido, el Valencia acarició el gol nada más empezar. Fue a balón parado. Parejo botó una falta lateral y Garay cabeceó con precisión. Fue Vaclik el que vaticinó la dificultad que iba a tener el partido. Detuvo el remate del central y también despejó el rechace de Mina sobre la línea de gol. La polémica llegó a los cinco minutos. Carlos Soler realizó un recorte en la frontal y su disparo le dio a Kjaer en la mano. Estrada Fernández y el VAR consideraron que no había pena máximo. La intensidad era máxima en el inicio del encuentro, el Valencia comenzó con una buena presión en campo rival.

El Sevilla buscaba un ritmo lento, con ataques posicionales y así frenar el impetú local, empujado por un Mestalla que otra no volvió a faltar a una cita importante de su equipo. Guiados por Guedes, el Valencia insistía al contragolpe. Faltaba el último pase para poner en aprietos a Vaclik. Rodrigo y Parejo probaron desde lejos, pero la respuesta fue la misma al atajar Vaclik sin muchos apuros. El partido se estabilizó, muchas disputas y un juego muy trabado por parte de ambos equipos. Con el 0-0, se llegó al descanso.

Tras la reanudación, el Valencia volvió a implantarle velocidad al choque. Carlos Soler muy activo en la primera parte, remató cerca del área a las manos de Vaclik. El Sevilla respondió con un disparo de Sarabia que no generó muchos problemas a Neto. El Valencia estaba siendo ligeramente superior, aunque la realidad es que los minutos caían y el empate no le servía para nada. De hecho, el ‘jarro de agua fría’ llegó en el minuto 55. Ben Yedder voleó en semifallo y lo aprovechó Sarabia para tocar lo suficiente para batir a Neto y dejar al Valencia a trece puntos y sin casi opciones de acabar la temporada en Champions.

Marcelino movió ficha rápidamente y dio entrada a Cheryshev para dar otro aire al ataque. Quedaba media hora y el panorama era francamente malo. Para colmo, Gabriel Paulista caía lesionado y forzaba el segundo cambio de Marcelino con la entrada de Diakhaby. El Sevilla con el gol, sonreía con la posibilidad de poder correr a la espalda y matar el encuentro con un segundo tanto. Muy cerca estuvo de hacerlo Ben Yedder. Los hispalenses perdonaban. Banega estrelló el balón en el palo y desató la desesperación de Mestalla. Ya aparecían los pitos y los pañuelos, con razón.

Quince minutos para el final y solo quedaba ir a la desesperada. Centros laterales imprecisos y dificultades para replegar era de lo poco que ofrecía un Valencia inoperante y víctima de su propia crisis. El empate pudo llegar con un gran centro de Cheryshev al segundo palo que no alcanzó Wass por centímetros. Aún así, el Valencia podía dar gracias de estar vivo en el partido. Promes hizo una jugada tremenda y André Silva finalizó la jugada al poste.

En el descuento, apareció Diakhaby para mantener un rayo de esperanza. Un chaval de 21 años evitó una debacle que a este paso, no tardará en confirmarse. El francés cabeceó a la red una falta lateral y puso un empate que resulta insuficiente para las necesidades del Valencia. 

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