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Entrevista a uno de los rastreadores contratados por Sanidad para contener la covid-19

Habla un rastreador valenciano: "Nos faltan medios y personal"

27/07/2020 - 

VALÈNCIA. En la Comunitat Valenciana hay 1.008 rastreadores, según la Conselleria de Sanidad. Son profesionales que se encargan de buscar a las personas que han estado en contacto con un positivo en coronavirus, para contener la propagación de la covid-19. En Plaza Radio hemos hablado con uno de los rastreadores que operan en la Comunitat, que por privacidad se ha identificado como Jorge.

Este rastreador señala que hay varios “puntos de entrada” de las alertas que reciben, y con ello se hacen “una idea de dónde se ha dado el positivo, y de los grupos poblacionales a los que hay que vigilar e investigar”.

En el momento que suena la alarma por un nuevo infectado, los rastreadores verifican “si esa persona ha estado en contacto con su centro de salud o con medicina preventiva”, explica. “Recabamos información de hasta qué punto esta persona ha estado en contacto con otros”, añade Jorge, que puntualiza que se busca en “las historias clínicas y personas de hospitales y de centros de salud”. “Después nos ponemos en contacto y completamos una encuesta que nos da un perfil más detallado de dónde ha estado, con quién se ha expuesto en los días previos al comienzo de los síntomas”, remarca.

Todo ello se realiza vía telefónica, con una serie de herramientas que permiten a estos profesionales “ir más allá” y elaborar una lista de contactos o posibles contactos con el paciente positivo en PCR.

Para localizar esos contactos, los rastreadores hacen una auténtica labor de ‘sabuesos’. Jorge explicaba un ejemplo: “Cuando sabemos que el positivo ha sido en un bar o restaurante, nos ponemos en contacto con el propietario para que nos haga una lista de los clientes habituales, y a partir de ahí hacemos un registro de los posibles contactos y llamamos a cada uno, los ponemos en antecedentes y les pedimos que se confinen hasta que el centro de Atención Primaria les haga una PCR”.

Asegura, además, que en los últimos días han logrado “unir casos que parecía que estaban aislados, y tenían un nexo”. Sin embargo, lamenta que no haya suficiente personal para hacer este trabajo. En un día, pueden realizar “hasta veinte llamadas”, a lo que hay que sumar el tiempo de búsqueda, “sabiendo dónde buscar”, remarca. “Nos faltan medios y personal, porque nuestros medios informáticos se cuelgan”, lamenta, “desde hace un mes se me ha colgado unas tres veces, en momentos clave”, asegura.

Esto se suma a que los rastreadores no tienen los equipos informáticos necesarios. “Cuando empecé a trabajar, mi equipo informático no estaba listo, costó tres semanas prepararlo, y pensaba que al llegar me encontraría la situación adecuada para trabajar”, expresa Jorge.

Actualmente, en la Comunitat Valenciana hay un rastreador por cada 4.900 habitantes. En Madrid, por ejemplo, hay uno por cada 30.000. Las recomendaciones internacionales apuntan a que la cifra ideal de estos profesionales debe ser de uno cada 5.000 habitantes, por lo que la Comunitat Valenciana es una de las que mejor situación tienen en este campo en nuestro país.

Sin embargo, el rastreador desmiente esta información. “En mi equipo de epidemiología somos tres, una médico, una enfermera y yo, otro enfermero, y es claramente insuficiente, porque no sólo está la covid-19, hay otras enfermedades infecciosas transmisibles que no han dejado de existir”, apunta. Se trata de enfermedades como la varicela o el sarampión, “de las que cada día aparecen nuevos casos”.

Al ser preguntado, en este sentido, sobre dónde está el resto de profesionales del rastreo que faltan, Jorge apunta: “En las reuniones también nos hacemos esa pregunta. Es probable que estén ahí, pero tanto no lo sé”.

Asegura, además, que su equipo “tiene miedo”. ¿Por qué? “Porque la situación se nos puede ir de las manos”, responde. “Si la cosa va a más, no podremos abarcar tanto trabajo, y tendremos que priorizar. ¿Por dónde priorizamos? ¿a qué le damos importancia? ¿o a quiénes?”, se pregunta.

Con todo, la situación no es alentadora para este tipo de profesionales, ya que no hay previstas más incorporaciones: “Nos han dicho que nos hagamos a la idea de que no va a haber más”, lamenta.

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