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Hupit, la moda valenciana respetuosa con el medio ambiente y la salud

11/10/2020 - 

CASTELLÓ (EFE/CARLA ALIÑO). Producir ropa de forma sostenible y ecológica, con tejidos que no impliquen maltrato animal ni representen un riesgo para la salud humana. Esta es la filosofía de Hupit, una marca de moda que fabrica de forma íntegra en la Comunitat Valenciana.

La firma nació hace tres años de la mano de Marisol Estellés, una joven diseñadora que tras estudiar y trabajar en Nueva York durante seis años, sintió que era el momento de volver a España y crear una marca que se ajustara a su filosofía de vida.

"En España no había muchas marcas con ese perfil", afirma en una entrevista con la Agencia EFE, en la que explica que lo que más le costó fue encontrar tejidos que cumplieran los requisitos que se había marcado, así como hallar una fábrica en Valencia que elaborara sus diseños.

Finalmente, gracias a una amiga, encontró una fabrica en el municipio de Canals, que es la que se encarga de producir todas las prendas que ella diseña, con tejidos que importa mayoritariamente de Europa, pues en España no encuentra, aunque también de la India, en el caso de la "seda de la paz".

Este tipo de seda, también conocida como "Ahimsa", que significa no-violencia en sánscrito, se obtiene una vez el gusano se ha convertido en polilla y ha abandonado el capullo, de forma que se evitar matar al animal, como sucede en el caso de la seda tradicional.

Cuatro pilares

La marca se basa en cuatro pilares: sostenible, ecológica, saludable y "cruelty-free", es decir, que se aseguran de que en el proceso de elaboración de la ropa y los tejidos que utilizan ningún animal haya sufrido maltrato.

"Hay quien la considera vegana y hay gente no" porque en el proceso ha participado algún animal, explica Estellés, quien insiste en que siempre se aseguran de que no haya sufrimiento animal, y en ese sentido, señala que aún no usa lana en sus prendas porque no tiene garantías de que las ovejas no sufren.

Además, todos los tejidos de Hupit tienen certificado ecológico, que garantiza que no se han tratado con pesticidas y herbicidas, y también utilizan tintes vegetales y libres de tóxicos contaminantes para beneficio de la salud, tanto de sus clientas como del planeta.

Compromiso global

Y es que, para Marisol Hernández, el compromiso es global. "Hay marcas que se definen como sostenibles porque producen de forma local", pero no se preocupan del impacto de la ropa a nivel global o del desperdicio que generan.

Ella busca más ir allá y que todo el proceso sea lo más sostenible posible. Así, se preocupa de que los tejidos que usa se obtengan mediante procesos naturales y no contengan productos nocivos para la salud; sus perchas son de cartón, e incluso, las etiquetas de la ropa son de cartón reciclado y hechas por una empresa valenciana.

"Zero waste"

"Tenemos muy en cuenta los detalles, dentro de las posibilidades, para que todo sea lo más sostenible posible", afirma esta diseñadora, que también trabaja por el "zero waste", es decir, por tratar de que cada prenda genere el mínimo desecho posible.

En estos momentos tiene varias prendas de este tipo, y en el resto trata de que al hacer el corte de la tela sobre la menor cantidad posible, y con la que sobra, elabora unos coleteros que también vende en su web.

Producciones pequeñas y atemporales

Desde que sacó su primera colección en 2018, Marisol Estellés ha apostado por hacer una "ropa atemporal" y "muy versátil", que se salga de lo "básico" e incluya prendas "algo más elegantes", que puedan servir tanto para vestir diariamente como para ocasiones especiales.

Además, realiza producciones pequeñas, lo que le permite no acumular prendas que pueden quedarse sin vender, y ofrecer a su clientela cierta exclusividad.

"La fábrica con la que trabajo me permite hacer producciones pequeñas, por lo que puedo hacer una producción a mitad de temporada", señala a EFE esta diseñadora, cuyas producciones no se ciñen a temperadas cerradas, pues al vender online y en todo el mundo no es necesario que la ropa sea de la temporada de aquí.

Hupit no busca competir con el resto de marcas de moda sostenible sino tener su hueco, asegura Estellés, que ve que su marca crece cada año y la gente "responde bien", aunque con el coronavirus ha notado "cierto parón", que confía que se pueda ir superando poco a poco. 

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