La firma gana el Premio Emprendedor XXI en la Comunitat Valenciana

Rithmi estudia incorporar la medición de temperatura en su pulsera antiictus 

13/05/2020 - 

VALÈNCIA. La startup Rithmi, que ha desarrollado un monitor inteligente de la salud del corazón para la prevención del ictus, explora nuevos desarrollos para mejorar la funcionalidad de sus pulseras inteligentes con el objetivo de ir más allá en la monitorización de las personas. Entre los nuevos usos, la compañía estudia incorporar el control de la temperatura y la medición de los niveles de oxígeno en sangre para ofrecer un servicio más integral.

Constituida hace cuatro años con el objetivo de prevenir el ictus, Rithmi es pionera del Computational Predictive Care. Para ello, ha desarrollado, por un lado, una pulsera que detecta en tiempo real la fibrilación auricular, una de las arritmias más comunes y que pueden llegar a provocar un ictus, y, por otro, un software para que fabricantes de otros aparatos wearables puedan utilizar su algoritmo bajo contrato de licencia de uso. Además, Rithmi proporciona una app móvil, que muestra y guarda de forma visual y segura los datos registrados, con la posibilidad de compartirlos con el médico.

La compañía, que el pasado año cerró una ronda de financiación de 500.000 euros para empezar a fabricar las primeras unidades, se alzaba este martes con el Premio Emprendedor XXI en la Comunitat Valenciana, otorgado por CaixaBank y con la colaboración del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo, a través de Enisa. Un galardón dotado con 5.000 euros que invertirán en el desarrollo de su propuesta que se encuentra a un paso de su lanzamiento.

Según explica Óscar Lozano, cofundador y CEO de Rithmi, la pulsera inteligente ya está en la última fase del ámbito regulatorio y confían en poder empezar su comercialización entre finales de este año-principios del que viene. "Hemos avanzado bastante en el último año en el tema del desarrollo del producto y la tecnología y estamos ya muy cerca de obtener las certificaciones para salir al mercado y poder vender", explica.

Este dispositivo utiliza un sistema de registro basado en la fotopletismografía (PPG). "Mide la intensidad de luz reflejada por la superficie de la piel y de los glóbulos rojos para determinar el volumen de sangre de un área concreta en cada momento", detalla. Con estos datos, se obtiene una onda de pulsos del corazón que permiten determinar cuándo se produce cada latido del corazón. Esto, junto al desarrollo de un algoritmo propio capaz de detectar posibles arritmias en el corazón permite "la monitorización y seguimiento de la salud del usuario en su actividad diaria y con una precisión muy próxima a un electrocardiograma", puntualiza.

La actual situación de crisis provocada por el coronavirus no ha truncado los planes de la firma, aunque sí ha ralentizado algunos procesos. Primero sacarán la App y, unos meses después, la pulsera. "Estamos a la espera de que la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios de luz verde al software para poder lanzar la aplicación móvil. Ahora el organismo está muy enfocada a certificaciones de mascarillas y productos relacionados con la pandemia", explica. Un impedimento que, sin embargo, no entorpece sus planes.

Acuerdos con hospitales

A falta del último paso, Rithmi ya ha sellado acuerdo con hospitales para hacer pruebas con sus dispositivos tanto a nivel nacional como en el exterior. Además, ha cerrado acuerdos con distribuidores en Europa, en países como Italia, Francia o Alemania, y con varios países latinoamericanos, entre ellos, Brasil, Colombia, México o República Dominicana. "A nivel interno, también nos han contactado más de 1.000 personas con esta patología que quieren la pulsera", puntualiza su CEO.

De cara al futuro, su próximo asalto será EEUU, aunque, para ello, deberán conseguir las certificaciones que exige el país para poder vender el producto. "Y en dos años queremos poder dar el salto a Asia porque entendemos que también ahí tenemos un nicho importante de mercado", concluye.

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