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la adjudicataria del servicio apuesta por comenzar la monitorización antes de este viernes

Acusttel inicia la cuenta atrás para las mediciones de las tascas al instalar cinco de las siete estaciones

4/02/2020 - 

CASTELLÓ. Acusttel, empresa adjudicataria de la nueva monitorización de las tascas, comenzará a instalar este martes cinco de las siete estaciones previstas para medir los decibelios diurnos y nocturnos durante un año ininterrumpidamente. La mercantil confía en concluir los trabajos antes del viernes con el objetivo de iniciar las mediciones a finales de semana, coincidiendo además con la campaña de sensibilización y concienciación que lanzará el Ayuntamiento de Castelló.

Los sonómetros se colocarán a una altura de cuatro metros en farolas y balcones en la plaza Santa Clara, así como en las calles Mayor, Barracas, Isaac Peral y Vera. Una vez estén dispuestos los equipos, las evaluaciones en continuo serán inminentes, aunque habrá que esperar varios meses para tener una idea real sobre la situación respecto a la saturación acústica en el área de influencia, motivo por el cual sigue vigente la zona ZAS y sus consiguientes restricciones en cuanto a consumo de alcohol en vía pública.

Los propietarios de los locales de ocio se muestran convencidos de que, con las medidas correctoras actualizadas en 2018, se demostrará que los niveles de ruido están por debajo del máximo permitido por la ley. En consecuencia, creen que ni siquiera habrá que continuar adelante con el proyecto del techo inteligente, cuya aprobación por parte de los técnicos municipales se encuentra a la espera de información adicional.

Hasta febrero de 2021

La nueva monitorización, que se alargará hasta febrero de 2021, representará un punto de inflexión en el sempiterno conflicto. Más allá de zanjar polémicas entre las diferentes partes implicadas, ofrecerá un diagnóstico y permitirá establecer una hoja de ruta para el futuro.

En este escenario, se plantearán dos alternativas: por un lado, empezar la tramitación ante la Generalitat para solicitar la anulación de la ZAS; y por otro, valorar la citada cúpula absorbente como única solución que garantice la supervivencia de los negocios.

Independientemente de lo que determinen las mediciones, cualquiera de las dos posibilidades tardará un tiempo en aplicarse. El pliego de prescripciones técnicas y administrativas deja bien claro que la adjudicataria, al margen de obtener unos datos fiables en un periodo de un año, deberá elaborar un detallado informe de resultados, que incluya una comparativa con el periodo 2013-2015. Ese estudio será posteriormente remitido a la Conselleria que, tras un profundo análisis, tendrá que tomar una decisión en relación a las tascas.

El procedimiento burocrático, presumiblemente, abarcará gran parte de 2021, por lo que el horizonte de 2022 estará siempre muy presente. No obstante, antes de esa fecha los hosteleros y el Ayuntamiento habrán despejado sus dudas sobre la ZAS en las tascas, ya que las lecturas de los equipos se irán publicando en el Diari Oficial de la Generalitat Valenciana (DOGV) conforme se vaya sucediendo.

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