CASTELLÓ. Lejos quedó la época del esplendor de las villas, y aunque muchas de estas construcciones han ido perdiendo lustre con el paso de los años, en cierta forma son parte del patrimonio castellonense. Una de estas construcciones era Villa Anita, una masía de la calle Salvador Guinot que ha sido derribada para alzar próximamente una promoción de siete viviendas unifamiliares de lujo.
Esta masía , ya en el PGOU de Castelló del año 2000, se catalogó como bien 'sustituible', lo que significa que "no tiene ningún grado de protección y puede, por tanto ser sustituido”, según aclaraba una resolución de la Conselleria de Obras Públicas, Urbanismo y Transportes en junio de 2003.
A pesar de ello, durante la etapa de Alberto Fabra como alcalde, el Ayuntamiento la incluyó en su ruta de la cerámica como un elemento emblemático de la ciudad por los ornamentos de su fachada. Esto no implicó que se promoviera por parte de las instituciones una conservación del inmueble que pese a las advertencias de asociaciones de vecinos como los de Sant Joan del Riu Sec ha sufrido un largo periodo de deterioro y ha acabado siendo derribada.
Desde el actual equipo de gobierno justifican que la Unidad de Ejecución 75 UE-R de la zona donde se ubica Villa Anita se presentó en el año 2002, fue aprobada en 2003 y publicada en el BOP en abril de 2004, aunque no ha sido hasta julio de este mismo año cuando se ha solicitado y aprobado la licencia de obras del sector.
En el nuevo Plan General de Castelló, que ha sido aprobado este mismo viernes, tampoco se ha dotado de mayor protección patrimonial a otras villas que están en la misma situación de Villa Anita, a pesar de las alegaciones que presentaron los vecinos de Sant Joan del Riu Sec, por lo que otras masías singulares pueden correr la misma suerte.
En su lugar la promotora Grupo Pardo alzará próximamente una promoción de siete viviendas unifamiliares de lujo con jardín y piscina privada, con cuatro habitaciones distribuidas en dos plantas. Las viviendas han sido diseñadas por el despacho de arquitectos castellonense Jorge Gómez. Los acabados, que la promotora define como "de primera calidad" han sido diseñados por el Grupo Porcelanosa.
El equipo de gobierno descarta recurrir y su portavoz, Vicent Sales, señala sobre el cambio que "el que lo hizo, lo hizo a conciencia". El Ayuntamiento está pagando para expropiar 80 euros/m2 por suelo urbano y 11 euros/m2 por el rústico.