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Entrevista a la candidata socialista a la alcaldía de castelló

Amparo Marco: "El principal acierto del Pacte del Grau es haber terminado el mandato"

19/05/2019 - 

CASTELLÓ. La socialista Amparo Marco aspira a revalidar la alcaldía de Castelló el próximo 26 de mayo. Tras cuatro años de Pacte del Grau, hace balance de la gestión del mandato y analiza el estado de las relaciones -a menudo tensas- con los socios de gobierno. Elude dar un pronóstico electoral, pese al viento de cola que impulsa al PSPV tras el 28-A, y sigue sin definir los posibles pactos que estaría dispuesta a sellar tras la cita con las urnas: "lo decidirán los ciudadanos", sostiene.

- ¿Cuál diría que es el principal acierto del gobierno de coalición?
Creo que el principal acierto del Pacte del Grau es que hayamos terminado el mandato. Es decir, que los tres partidos políticos hemos sabido alcanzar consensos y llegar hasta el final del mandato, algo que nadie auguraba. Hemos conseguido aprobar cuatro presupuestos del Ayuntamiento de Castelló y hemos sacado adelante el Plan General. Solo con eso ya estamos diciendo mucho. Los presupuestos son lo más importante, son la plasmación económica de las voluntades políticas, la constatación numérica del Pacte, por lo tanto es fundamental. Y el Plan General ha sido estupendo. Hemos llegado a un consenso y se ha aprobado por unanimidad. Creo que no hay ningún Plan General que haya sido aprobado por unanimidad. Algo hemos hecho bien cuando la oposición ha salido huyendo.

- ¿Y el principal error?
- No creo que haya habido errores. Tal vez lo único que todos habríamos querido es que entrara Castelló en Moviment en el gobierno. Pero cada uno es libre y hay que respetar las decisiones de cada grupo político. Que hubiera entrado Castelló en Moviment habría supuesto cuatro concejales más en el gobierno, habríamos gobernado con bastante más tranquilidad porque todos habríamos tenido menos carga de trabajo y habríamos llegado a más sitios. Pero ellos lo decidieron así y, con todo el respeto del mundo, creo que han estado tratando de buscar su espacio político y su sitio en el Pacte del Grau y en el Ayuntamiento.

- Cuatro años después de la firma del Pacte del Grau, ¿cómo definiría las relaciones de los tres socios?
- Son relaciones muy cordiales en lo personal, y en lo político hemos tratado de limar todas las asperezas posibles. Xavi del Señor se ha mantenido y yo me he mantenido, pero en Compromís hemos pasado de Enric Nomdedéu a Ignasi Garcia, que son perfiles diferentes, y al final también te tienes que acoplar. Yo también he delegado mucho las relaciones entre los concejales, porque creo que este proyecto no debe tener solo una cabeza, sino que se compone de un conjunto de personas. Entre todos tenemos que llevar adelante los acuerdos, pero desde el respeto total y absoluto a la independencia de cada concejal en cada una de sus áreas. Por lo tanto, el pacto no solo ha sido una cuestión de los cabezas de lista, sino de un equipo. Y el equipo lo configuramos todos, desde el primero hasta el último.

- Ignasi Garcia le achaca a usted que no haya trabajado para evitar la imagen de dos gobiernos…
- Bueno, yo voy a seguir trabajando... que él siga diciendo esas cosas que creo que no corresponden a la realidad, pero yo seguiré trabajando por la ciudad de Castelló que es lo que corresponde y respetaré a los concejales con sus delegaciones, que para eso las tienen y las querían.

- Enric Nomdedéu, Ali Brancal y ahora Ignasi Garcia. Tres vicealcaldes distintos en este mandato. ¿Con quién se ha encontrado más cómoda?
- Sinceramente, con Enric Nomdedéu, porque le conozco desde hace mucho tiempo. Simplemente con mirarnos a los ojos sabíamos lo que queríamos y por dónde debíamos ir. Es una persona que tiene visión de ciudad y, además, tenía fondo de armario, muy importante en política. En los debates yo me sentía muy cómoda con él como alcaldesa porque salía a la palestra a defender al equipo de gobierno y tenía, desde luego, un bagaje que seguro que el resto de concejales más noveles irán cogiendo. Yo también tengo una trayectoria política y más recorrido, y supongo que los concejales también se sienten más seguros cuando hablo yo, es lógico. Pero sí que es cierto que Enric Nomdedéu tenía un bagaje de política, de conocimiento del ayuntamiento... yo a él le conocía personalmente, y también las relaciones personales hacen que orientarnos sea más fácil. Pero estoy segura de que Ignasi aprenderá muy rápidamente porque tiene cualidades para dedicarse a la política, y lo hará.

- ¿Cómo valora el papel de Castelló en Moviment y de su portavoz, Xavi del Señor? A veces ha sido un rival contundente para usted...
- Sí. Las relaciones con Xavi del Señor en lo personal son muy buenas, yo le aprecio mucho y creo que él a mí también. Pero sí que es verdad que en el pleno a veces parecía que no iba contra el equipo de gobierno, sino contra Amparo Marco. Supongo que eso es fruto de no saber muy bien situarse. Es complicado cuando uno forma parte de un pacto y a la vez es oposición. Yo no se lo achaco tanto a Xavi, sino a esa situación de sentirse en tierra de nadie, de decir "que no parezca que no estoy haciendo oposición siendo oposición, pero que tampoco parezca que soy demasiado gobierno". Es más una cuestión de la situación, de estar dentro de un pacto y fuera del gobierno, lo que hacía complejo su papel. Siempre que he tenido algún problema, he llamado a Xavi, se lo he dicho a la cara y él a mí, y no he tenido ningún problema en lo personal. En lo político, él tenía que hacer su papel y yo tenía que hacer el mío, y defenderme evidentemente.

- ¿Y cómo valora el papel de la oposición?
- Se han valorado ellos mismos con sus actuaciones y especialmente en el último pleno. Una persona que quiere ser alcalde o alcaldesa de una ciudad no puede abandonar jamás el pleno de un ayuntamiento. Jamás. El pleno es el lugar de representación de la ciudadanía de Castelló y guste o no guste lo que se present,a uno tiene que quedarse y poner encima de la mesa su modelo de ciudad y dar la cara, pero nunca abandonar el templo de la palabra. Una persona que aspira a ser alcalde tiene que defender su modelo de ciudad.

- ¿Cree que habría sucedido esto en un periodo no electoral?
- No lo sé, pero si lo ha hecho por estar en elecciones aún es peor, porque entonces solo ha sido un teatrillo, no por convicción. La política no puede ser teatro y una persona que lo vea así no puede dirigir una ciudad. Si nosotros no respetamos los escenarios de la política, no esperemos que la ciudadanía lo haga. Gestionar la ciudad y representarla no es ninguna comedia, es un privilegio y un orgullo. Y en el pleno se está para debatir y dar tu opinión, en este caso sobre el Plan General, que es muy importante. Si no estás de acuerdo con el modelo que presenta el equipo de gobierno, dilo. Hemos tenido una portavoz del PP que ha huido de todos los debates duros de estos cuatro años. En cualquier debate importante de calado político, no ha salido jamás. Se ha escondido, y eso no es bueno para la ciudad. Uno tiene que dar la cara siempre.

- Ha habido dos momentos especialmente controvertidos en este mandato: los ceses de Juan Ángel Lafuente y de Ali Brancal. ¿Cómo han quedado las relaciones entre Compromís y el grupo socialista tras esas crisis?
- Es cierto que han sido dos momentos críticos, teníamos dos visiones de las cosas. Nosotros nos hemos mantenido en lo que creíamos que era correcto. En el caso de Lafuente todos los informes eran favorables, no hemos faltado a la legalidad. Y en el tema de Ali, nosotros creemos que las cosas que se firman se tienen que cumplir. Si no, estamos engañando a la ciudadanía. A lo mejor nos equivocamos, pero bueno, creo que somos dos partidos políticos que tienen claro que el gobierno y la ciudad están por encima de las discrepancias puntuales. Hemos salvado bien las relaciones, han seguido funcionando y, sobre todo, la gestión del Ayuntamiento de Castelló ha seguido en marcha igual que antes. Pero quién no tiene discrepancias en su vida. Que alguien me diga quién no ha tenido discrepancias en la familia, o con la pareja, o con algún vecino, o los amigos... al final es una cuestión de madurez personal y política el poder saltar esas discrepancias, abordarlas, salvarlas y seguir adelante. Eso es lo importante, y yo creo que lo hemos hecho tanto Compromís como el PSOE.

- A lo largo de este mandato ha habido una frase que le han recriminado en numerosas ocasiones: “Se ha cerrado el círculo de los desahucios”…
- Es verdad que me la han recriminado, y creo que es que se quiso malinterpretar por parte de determinados partidos políticos. Yo no puedo cerrar un círculo del que no tengo competencias. Era una metáfora con la que quería decir que el Ayuntamiento daba solución en cada una de las partes del procedimiento del desahucio. Lo que quería decir con eso es que alrededor del desahucio el Ayuntamiento ponía solución a cada fase, y por eso firmamos con la Audiencia Provincial un protocolo para que la gente en el momento en que le notificaran supiera dónde tenía que ir, en qué situación judicial estaba antes de que le echaran de casa. También cerramos un acuerdo con el Colegio de Abogados para asesorar a los afectados. Fuimos la primera ciudad que firmó para que no hubiera cortes de luz y agua, que también era un avance muy importante. Y luego quedaba otra parte, la de la vivienda social. Me dijeron que teníamos 300 viviendas entre nuestro parque municipal y el de la Generalitat, con lo cual si engañé es porque me habían engañado los números. La cuestión es cómo estaban esas viviendas. Algunas eran palomares, estaban en condiciones de insalubridad, otras las habían alquilado. No había habido un control sobre las viviendas sociales. A pesar de todo, en la ciudad de Castelló no hay ni una familia que se haya encontrado en situación de desamparo o haya pasado ni una noche en la calle o sin cobijo o sin un piso puente.

- Otro de los asuntos candentes es la Marjaleria ¿Qué soluciones plantea el Plan General?
- El Plan General tenía tres sentencias de nulidad del Tribunal Supremo, mientras tanto pendía el Plan Especial de la Marjaleria del año 2006. En ese plan había una volumetría que se comía todo el posible desarrollo urbanístico de la ciudad, de acuerdo con las nuevas leyes. El Plan General en la Marjaleria seguramente no contentará a todo el mundo, pero el interés general debe de primar sobre el interés particular. Además, durante estos años hemos invertido más de 4 millones de euros en obras antiinundaciones para salvar aquello que podíamos salvar sin un planeamiento urbanístico, y es que las casas no se inundaran. Recuerdo que en octubre de 2018 hubo una gran gota fría en la provincia. Se inundaron Vinaròs, Almenara, Benicàssim, Almassora, Burriana... y en Castelló no hubo ninguna inundación en la Marjaleria. ¿Por qué? Porque se habían invertido 4 millones en obras antiinundaciones y porque teníamos el primer plan de emergencias. ¿Ahora que tenemos? El ámbito legal aprobado en el último pleno en el Ayuntamiento. Y debo agradecer a la consellera (María José Salvador) que viniera a dar la cara ante los vecinos de la Marjaleria para decirles que han modificado la LOTUP para dar cobertura y legalidad a aquellas viviendas que se encuentran en suelo no urbanizable. Hemos dado una solución a través de la ley y del planeamiento urbanístico, intentando salvar al máximo los valores de la Marjaleria y las viviendas.

- ¿Van a poder tener agua y luz las casas que ahora no tienen?
- Va a depender de la calificación del suelo, de si hacen todas las inversiones, sobre todo en residuales, y las tramitaciones administrativas que manda la Generalitat. En ese caso, podrán tener regularización y acceder a luz y agua, así lo dijo la consellera y así está establecido en la LOTUP. Podemos estar de enhorabuena porque después de 24 años sin solución, en estos cuatro años se ha dado un impulso. Ha habido valentía por parte de la Conselleria y el Ayuntamiento, y los técnicos que han hecho microcirugía en la Marjaleria.

- Además de las grandes medidas, como el Plan General, ha habido también otro tipo de iniciativas de carácter más simbólico, como la retirada de la Cruz de los Caídos del parque Ribalta o el cambio en el topónimo. ¿Esas medidas se habrían llevado adelante sin Compromís?
- En cuanto al topónimo, me dio tranquilidad que el cronista Toni Gascó hiciera un informe a favor porque que no es una cuestión lingüística ni ideológica, sino histórica. Que tanto un hijo predilecto de la ciudad como estudiosos de la UJI digan que es una cuestión histórica me genera tranquilidad, y por eso nosotros votamos a favor y creímos que se tenía que hacer. También es cierto que en el proceso le dijimos a Compromís que las cosas se hacen de otra forma y por eso nos abstuvimos en una comisión pidiendo que se explicara a la ciudadanía el porqué de este cambio. Es decir, las cosas no se pueden hacer por imposición, pasando el rodillo. Hay cosas fundamentales, como el nombre de una ciudad, y hay que explicárselo a la ciudadanía. Ignasi entendió el mensaje e hizo una serie de conferencias y de charlas, a las que fue quien quiso. Es una cuestión de carácter histórico, a veces la historia reciente nos hace olvidar la más lejana y no podemos olvidarla, nos guste o no. Ignasi lo hizo muy bien. Y en cuanto a la cruz, no se ha llevado a cabo nada, que yo sepa…

- Se han iniciado trámites…
Volvemos a lo mismo, las cosas que se hacen por imposición, al final vuelven, yo lo tengo clarísimo. Las cosas que se hacen por imposición y sin consenso, vuelven de una forma u otra. Tardarán más o menos, pero vuelven. Por eso se tienen que hacer bien. Es una cuestión de legalidad. Si cumple la ley, bien, y si no cumple la ley, no se tiene que hacer. ¿Y eso quién lo determinará? El expediente administrativo. No lo determinaré yo, ni un asesor que viene de no sé dónde, ni nadie... lo determinará un expediente administrativo, que tendrá sus alegaciones, su resolución... al final aquí lo que se tiene que hacer es cumplir la ley y si no nos gusta la ley, lo que hay que hacer es cambiarla, como la LOTUP.

- ¿Qué expectativas electorales barajan?, ¿confían en trasladar el crecimiento del 28-A a las municipales?
- Creo que la mejor encuesta es el escrutinio del voto el 26 de mayo y hasta que no vea el último voto emitido, yo no me pronuncio, ni tengo expectativas. Esperemos que la ciudadanía entienda que la alineación de fuerzas o de colores políticos entre Madrid, València y Castelló es fundamental para seguir trabajando por el bien de la ciudad, pero eso lo decidirá la ciudadanía.

- ¿Con quién gobernaría?
- Lo decidirán los ciudadanos. Ellos decidirán si gobernamos solos o en coalición, y si hay coaliciones de derechas o de izquierdas. Los ciudadanos tienen el poder. Ese es el magnífico poder del voto que a veces denostamos: la papeleta el 26 de mayo. Y eso es lo que determinará si hay coaliciones o no, quién quieren que les gobierne.

- ¿Gobernaría con Ciudadanos?
- Los ciudadanos lo decidirán.

- ¿Cuál es su preferencia?
- La de la ciudadanía.

- Si hubiera un futuro Pacte del Grau, ¿qué nuevas medidas introduciría?
- No quiero hablar de pactos, porque son los ciudadanos los que decidirán, con lo cual hablar de esto es especulación y yo sobre probabilidades no quiero pronunciarme. Quiero pronunciarme sobre realidades, y las realidades son que el Partido Socialista es un partido de gobierno en España, en la Generalitat y lo ha sido en esta ciudad en solitario. Nosotros aspiramos a gobernar la ciudad y salimos a ganar las elecciones.

- La suya es una candidatura con rostros nuevos, empezando por el número dos, ¿diría que es una apuesta atrevida?
- La política es atrevimiento. Vivimos un momento en el que dedicarte a la política es valentía porque estás en el punto de mira de todo, te cuestionan todo. Todo se mira con lupa: lo que dices, lo que dejas de decir, si pasas y no saludas... es momento de valientes en política. Quiero agradecer a los que están y a los que han llegado nuevos que en su momento dieran el paso y que hayan dado el paso ahora para trabajar por su ciudad. Porque es duro ser político a pesar de lo que parezca. Significa estar pendiente constantemente del móvil, de lo que pasa, de las noticias, de un incendio, de un desahucio... quiero dar la enhorabuena a los 27 hombres y mujeres que han dado el paso adelante en la candidatura.

- ¿Por qué David Donate y no Rafa Simó de dos, que fue el más votado en la asamblea y es uno de los hombres fuertes del gobierno municipal?
- ¿Y por qué Rafa Simó de cuatro hace cuatro años y no otro compañero? A veces la configuración de las listas son guiños a la ciudadanía, mensajes que quieres dar fuera, de apuestas por sectores determinados. David Donate era un mensaje muy claro de apuesta por el comercio de la ciudad. Las candidaturas han de tener frescura y cambio. La combinación de gente joven con gente madura, gente con experiencia y gente nueva que dé una vuelta a lo que durante cuatro años has estado haciendo. Y esa es la incorporación de David Donate y de Pilar Escuder, que también va en un sitio destacado de la lista, y que viene del mundo de la cultura, la fiesta, la gente mayor… son guiños hacia colectivos. Pilar es una persona encantadora, como lo es Donate, y Rafa Simó y José Luis López y Patricia Puerta, y Mary Carmen Ribera, y los 27 hombres y mujeres de la lista. Son gente entregada.

- Si gobierna, ¿cuál sería su prioridad?
- Mi prioridad es poner a las personas en el centro de las políticas. Entiendo la política como la forma de hacer feliz a la gente. Cuando vienen los niños al pleno les cuento una historia de varitas mágicas, que es la vara de mando, y la magia está en el presupuesto. Se trata de hacer feliz a la gente, que al final es lo que queremos todos en la vida. Tener un trabajo, una vivienda, espacios culturales, de ocio... Que nadie vea al ayuntamiento como un enemigo, sino como un aliado. Eso es fundamental. Bienestar social y las políticas de empleo y de comercio van a seguir siendo la prioridad, como en estos años. Bajar la presión fiscal, sanear el ayuntamiento… todo lo que nos permita hacer de Castelló una ciudad amable, sostenible, amigable, de futuro… Y, por otra parte, la reputación de la ciudad. Creo que ha sido el peor lastre, la peor herencia que hemos tenido. Cuando llegamos al gobierno hace cuatro años a Castelló solo se le conocía por casos de corrupción, el aeropuerto sin aviones, el mal urbanismo y por ser una ciudad de paso pero no de destino. Poco a poco hemos ido cambiándolo, y Castelló empieza a ser conocida por cosas positivas, por el Escala Castelló, por la Ciudad de la Ciencia y la Innovación, amiga de la infancia, de los mayores, el Foro España-Japón...

- ¿Qué harán en materia de impuestos?
- Seguiremos con la bajada de la presión fiscal en la medida de la suficiencia financiera. Hay por ahí quien anda vendiendo bajadas poco realistas de impuestos, pero yo no voy a engañar a nadie. No sé cuánto voy a poder bajar, dependerá de si seguimos amortizando deuda, de si conseguimos más fondos europeos y conseguimos más dinamismo… si esto se da, bajaremos más impuestos. Si nos volvemos a encontrar en una situación de crisis económica, no podremos bajarlos. Por lo tanto, no voy a engañar a nadie. Seguiremos bajando la presión fiscal en la medida en que haya suficiencia financiera para mantener los servicios en la ciudad. No vamos a bajar impuestos si no podemos mantener servicios la limpieza, el alumbrado o el mantenimiento de los colegios.

- ¿Por qué votar al PSOE y no otras opciones para un gobierno de progreso?
Porque el PSOE ofrece una conjunción de tres elementos fundamentales. Por un lado, credibilidad. La gestión de estos cuatro años ha demostrado que lo que decimos lo cumplimos. Dijimos que haríamos fiscalidad progresiva y hemos bajados los impuestos, dijimos que sanearíamos el ayuntamiento y hemos reducido la ratio de endeudamiento del 80 al 25 por ciento, no tenemos facturas en el cajón, la deuda de la Generlaitat con nosotros de 8,8 millones de euros se liquidó... la gestión nos avala, hacemos más incluso de lo que habíamos dicho. En segundo lugar, la alineación de fuerzas: que en Castelló gobierne el mismo partido que gobierna en la Generalitat y en Madrid es muy importante para poder conseguir las reivindicaciones históricas como el Cercanías, la intermodal, los accesos y otras inversiones. La correlación de fuerzas nos hace más fuertes en Castelló. De las 54 capitales de provinciales, Pedro Sánchez, junto a Ximo Puig, decidió empezar la campaña en la ciudad de Castelló y eso quiere decir que apuestan por Castelló. Y lo último, ilusión. Es una candidatura que aúna distintas experiencias de gente que ha gobernado y conoce la realidad del ayuntamiento, y personas con ideas nuevas y ganas de servir a esta ciudad. Vamos a luchar por poner a Castelló donde se merece, que es en lo más alto.

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