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Barracas agiliza la cesión de suelo para un nuevo colegio que frene la sangría demográfica

3/01/2019 - 

CASTELLÓN. La Conselleria de Educación construirá un nuevo colegio público en Barracas, que también dará cobertura a los pueblos del entorno. El Ayuntamiento tramita una modificación del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) que permitirá la obtención en la calle Teruel de una parcela de 1.461 metros cuadrados donde se ubicará el centro, en el conocido popularmente como Paseo del Ventorrillo.

Con el nuevo centro se pretende mejorar las instalaciones del actual colegio, el Angelina Santolaria, que no reúne los estándares mínimos de idoneidad. Al ser muy pequeño y no disponer de patio, los alumnos deben desplazarse al polideportivo municipal o al salón cultural de Barracas para realizar actividades fuera del aula. Fuentes del consistorio aseguran que, cuando esté en pie el nuevo colegio, el actual se destinará a otros usos municipales aún sin concretar.

Un problema que no amaina

El nuevo colegio es el clavo al que se agarra el consistorio para frenar la preocupante despoblación, principal amenaza en los pueblos del interior. Barracas, que sufrió un éxodo masivo entre los años 60 y 80 del siglo pasado, estabilizó su población en los 201 habitantes del año 2012, la cifra más alta desde 1987. Sin embargo, en los últimos seis años la tendencia a la baja es preocupante y ha dejado el censo en 169 vecinos, los contabilizados a 1 de enero de 2018.

En los pueblos del Alto Palancia ubicados en el entorno de Barracas, la despoblación es igual de preocupante. Bejís ha pasado de los 429 vecinos del año 2013 a los 373 de 2018; Teresa, de 286 a 249 en el mismo período; El Toro, de los 280 vecinos que sumaba en 2012 a los 253 del 1 de enero de 2018; y en Torás, los 268 habitantes de 2011 se han quedado en 228. La tendencia a la baja es idéntica en el resto de la comarca.

El colegio público Angelina Santolaria, ubicado en pleno centro de Barracas, tiene actualmente matriculados a 18 niños, todos ellos residentes en la localidad. Llegó a tener 26 en años anteriores, señalan fuentes municipales a Castellón Plaza. "En un principio el nuevo colegio atenderá a los niños de Barracas pero estamos abiertos a la llegada de alumnos de los pueblos del entorno, como El Toro, en cuyo colegio apenas hay ya niños, Fuente la Reina, Pina de Montalgrao y Villanueva de Viver", aseguran las mismas fuentes.

El Colegio Rural Agrupado (CRA) Angelina Santolaria de Barracas está administrativamente vinculado a Bejís, Teresa, El Toro y Torás, por lo que los niños podrían proceder también de estos pueblos del entorno. En todos ellos, la despoblación es la principal espada de Damocles, por lo que el nuevo centro educativo se antoja vital para su supervivencia. Fuentes de la Conselleria de Educación detallan a este periódico que el nuevo CRA de Barracas tendrá un aula de Infantil, un aula de Primaria y un comedor para 40 comensales.

Modificación urbanística necesaria

En paralelo a la modificación del PGOU, el Ayuntamiento tramita la solicitud para asumir las competencias de la Generalitat en la licitación del contrato de obras y recibir los fondos económicos para ello. "Cuando esté firmada la delegación de competencias con nuestra asignación económica para cubrir todos los gastos de construcción, habrá más detalles del presupuesto y de lo que se hará. A partir de entonces los plazos para la licitación, adjudicación y construcción los establecerá el Ayuntamiento, que es quien se encargará de esta tarea de tramitación", remarcan fuentes de la conselleria que dirige Vicent Marzà.

La parcela del Paseo del Ventorrillo donde irá el nuevo colegio la compró el Ayuntamiento años atrás a un particular pero está catalogada como suelo residencial, de ahí la modificación del PGOU para calificarla como suelo educativo y abrir dos nuevas calles peatonales de cinco metros de anchura en cada lado. Está ubicada junto al polideportivo municipal, que el consistorio prevé cubrir para facilitar su uso escolar en invierno, y dispone de abundante arbolado, fundamental para proteger del sol a los niños en verano y captar la luz solar en los duros inviernos. Además, al estar ubicado en las afueras del pueblo, tendrá un acceso sencillo para los alumnos que procedan de otros municipios.

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