CASTELLÓ. El destino y la fecha de llegada de los 24.000 kilos de ayuda humanitaria recogidos en Castelló para los damnificados por los terremotos de Venezuela han abierto un nuevo debate este lunes. A tal efecto, Compromís, a través de su portavoz adjunto en el Ayuntamiento, Pau Sancho, ha afirmado que pedirá "explicaciones" al gobierno municipal por el retraso del envío y por la posibilidad de que el material sea finalmente "redirigido a Colombia". Por su parte, la Asociación de Venezolanos de Castellón (Asovecas), en voz de su presidente, Luis Méndez, ha defendido que la ayuda llegará a su destino y ha atribuido la demora a los trámites necesarios con las autoridades venezolanas.
Así, Méndez ha asegurado que el material se encuentra "inventariado" y que se ha entregado a la empresa de transporte. Finalmente, desde la entidad explican que la naviera ha fijado el 5 de septiembre, este sábado, como fecha de salida, después de completar los trámites y obtener el booking correspondiente para la recepción de la mercancía en Venezuela.
Compromís critica la "falta de planificación previa"
El portavoz adjunto de Compromís, Pau Sancho, ha recordado que el Ayuntamiento anunció públicamente el envío de 24.000 kilos de alimentos y productos de primera necesidad recogidos gracias a la solidaridad de la ciudadanía de Castelló. El propio gobierno municipal aseguró que el cargamento partiría hacia Venezuela el 12 de julio y Begoña Carrasco acudió a Tetuán XIV para supervisar y fotografiar la salida del último envío. "Carrasco se hizo la foto anunciando que Castelló enviaba 24.000 kilos de ayuda a Venezuela y ahora descubrimos que no saben cómo hacerla llegar. Una vez más, primero llega la propaganda y después intentan averiguar cómo gestionar aquello que han anunciado", ha criticado Sancho.

- El concejal de Compromís en el Ayuntamiento de Castelló Pau Sancho.
Compromís considera que la posibilidad de destinar finalmente los productos a otro país evidencia una falta de planificación previa. "Ayudar a cualquier pueblo que lo necesite siempre será positivo, pero la ciudadanía de Castelló respondió a un llamamiento concreto para ayudar a las víctimas del terremoto de Venezuela. Antes de anunciar el envío, el gobierno debía tener garantizados los canales para que esa solidaridad llegara efectivamente a su destino", ha señalado Sancho. "No se puede recoger ayuda, anunciar a bombo y platillo que se envía a Venezuela y descubrir después que no tienes resuelto cómo distribuirla".
Los 700.000 euros comprometidos en la Dana
Para el portavoz adjunto, este episodio vuelve a mostrar "una manera de gobernar basada demasiadas veces en el anuncio antes que en la gestión". Sancho ha recordado el precedente de los 700.000 euros comprometidos por el Ayuntamiento tras la Dana de 2024, que siete meses después seguían bloqueados y que más de un año después todavía obligaban al gobierno municipal a buscar una fórmula alternativa para materializar la ayuda mediante la compra de vehículos policiales. "Con la Dana vimos cómo se anunciaba inmediatamente una gran ayuda y después pasaban los meses sin ejecutarla. Ahora volvemos a ver el mismo patrón: primero la fotografía, el titular y el anuncio; después llegan los problemas porque detrás del escaparate falta planificación y capacidad de gestión", ha afirmado.
Compromís considera, además, que esta situación no puede desvincularse de la política de cooperación de un gobierno municipal integrado por PP y Vox. "Es muy difícil desarrollar una política seria y estable de cooperación internacional cuando tienes dentro del propio gobierno a una fuerza política que cuestiona permanentemente estas políticas", ha señalado Sancho, que ha reclamado que la cooperación y la ayuda humanitaria "se gestionen con criterios técnicos, planificación y entidades especializadas, y no en función de la oportunidad política de una fotografía".
"La solidaridad no es de Begoña Carrasco ni de su gobierno. Los 24.000 kilos los aportó una ciudadanía que confió en que llegarían a las personas de Venezuela que los necesitaban", ha concluido Sancho. "Lo mínimo que debe hacer el Ayuntamiento es respetar esa confianza, explicar con total transparencia qué ha ocurrido con el cargamento y garantizar que la ayuda llegue al destino para el que fue recogida. La solidaridad de Castelló necesita una administración que esté a la altura: menos propaganda y más gestión".