CASTELLÓ. Cerca de un millar de vecinos y visitantes participaron este sábado en la San Silvestre de Benicàssim, una de las citas deportivas y populares más multitudinarias del calendario local, que llenó las calles del municipio de ambiente festivo, disfraces y música para despedir las fiestas navideñas haciendo deporte.
La jornada arrancó a las 18.00 horas con las carreras infantiles, con recorridos adaptados de entre 100 y 1.000 metros, que permitieron la participación de los más pequeños. La prueba, de carácter gratuito, concluyó con la entrega de una medalla conmemorativa a todos los niños y niñas inscritos.
A las 19.30 horas se dio la salida a la prueba popular de 4 kilómetros, abierta a todos los públicos, con salida y meta en la avenida Santo Tomás, frente a la iglesia. El recorrido convirtió el centro urbano de Benicàssim en un espacio de convivencia y animación, con corredores ataviados con disfraces navideños y acompañados de música durante todo el trazado.
La San Silvestre, inicialmente prevista para el pasado 27 de diciembre, tuvo que ser suspendida debido a las tormentas registradas esos días y fue reprogramada para este inicio de año. El cambio de fecha no mermó la participación, que volvió a ser masiva y confirmó la consolidación de esta carrera como una cita imprescindible para vecinos y visitantes.