CASTELLÓ. El Ayuntamiento de Morella ha llevado a cabo la restauración de un nuevo tramo del acueducto del siglo XIV. Esta segunda fase ha consistido en la consolidación de los muros, arcos y contrafuertes del tramo justo detrás de la iglesia de Santa Llúcia, así como se han restaurado los puntos de apoyo de la canalización de agua que todavía se conservaban. De esta forma, la brigada de obras del Centro Integrado de Servicios Económicos (CISE) ha ejecutado la actuación, la cual ha contado con 200.000 euros de presupuesto, 9.000 aportados por el consistorio y el resto con la ayuda del Plan Restaura de la Conselleria de Educación, Cultura y Universidades.
El alcalde de Morella con competencias de obras y patrimonio, Bernabé Sangüesa, ha destacado que "con esta fase y la que empezará en septiembre, avanzará muchísimo la recuperación de este monumento tan importante para la ciudad de Morella". El edil ha explicado que "cuando se ha subido a la parte superior, hemos visto el mal estado del acueducto con piedras y parte de la estructura a punto de caer" y ha añadido que "la actuación ha consolidado la estructura y los diferentes elementos que la forman". Por último, ha explicado que “con dos subvenciones, se invertirán 500.000 euros en este monumento que se construyó en el siglo XIV”.
Tercera fase
La tercera fase de la restauración contempla un nuevo tramo situado entre las dos fases anteriores, un tramo de túnel soterrado que se hará visitable, y la restauración de los coronamientos y puntos más débiles del tramo elevado de la Pedrera. Las obras empezarán en septiembre y cuentan con un presupuesto de 300.000 euros para actuar en una parte soterrada.
El acueducto de Morella es un monumento de estilo gótico que empezó a construirse en el siglo XIV y finalizó en el XV, aunque ha tenido reformas estructurales en los siguientes siglos. Esta infraestructura hidráulica servía para abastecer a Morella de agua desde la fuente de Vinatxos y cuenta con diferentes tramos soterrados en túneles, así como dos aéreos. Uno de ellos, de La Pedrera, tiene 120 metros de largo y más de 10 de altura, formados por arcos de diferentes estilos, desde los góticos hasta los de medio punto, y el otro en Santa Llúcia tenía 300 metros de largo, de los que actualmente quedan más de la mitad.