CASTELLÓ. Los pequeños negocios familiares han asomado en el sector primario y se han hecho un hueco en el mercado de la alimentación desde que irrumpió la pandemia del Covid en 2020. La seguridad que transmitía la cercanía y la proximidad de los comercios en aquellas circunstancias fue un impulso para el desarrollo de nuevas iniciativas surgidas de la necesidad de reinventarse.
Es el caso de Enrique López, un ganadero de Sot de Ferrer con una cabaña de unas 150 cabras de raza murciano-granadina que vio como la pandemia dificultaba la salida de su producción de leche, un hecho que junto al incremento de los costes de producción debido a la subida de los precios por la guerra de Ucrania, hacia la situación muy difícil para su negocio. “Yo siempre había querido montar una quesería, era el sueño de toda la vida y vi que era el momento adecuado para hacerlo, por la situación existente y porque tenía el apoyo de mi familia”.
Con estas premisas nació Quesería Serbogar en el año 2022. Hasta entonces, Enrique había sido proveedor de leche para Quesos y postres del Niño y de la Quesería Los Corrales de Almedíjar, con la cual aún mantiene el servicio. Se trata de una empresa familiar en la que trabajan también su mujer, Nadia, y los hijos, Marius y Andrea. Una iniciativa con la que “he podido cerrar el círculo”, asegura. El gerente de la firma explica conocer muy bien el negocio, ya que ha desarrollado su trabajo como ganadero y pastor durante 20 años, por lo que ha decidido crecer poco a poco. “Sé que no me voy a comer el mundo de repente”, dice.
Formación para la calidad
Una de las primeras acciones que se tomó en la empresa es formarse para poder elaborar quesos de calidad. Así, Andrea se marchó a Cantabria a realizar unos cursos de formación que le permitieron conocer los procesos básicos en la elaboración del queso como son el cuajado, el salado o el desuerado, entre otros. Y pronto empezó la producción. “Al principio, comenzamos con la elaboración de queso fresco y vimos que tuvo una gran aceptación en el pueblo, circunstancia que nos animó a seguir”. Hay que decir que la firma de Sot de Ferrer utiliza leche recién ordeñada para elaborar su queso fresco, un producto que elabora dos días a la semana, domingo y miércoles para dar un buen servicio.

- Enrique. Quesería Serbogar -
Poco a poco, la línea de productos de Quesería Serbogar ha ido creciendo y ahora también elabora quesos tiernos y semicurados en formatos de un kilo. Para la elaboración de los quesos utiliza unos 150 litros al día. Además, en los últimos meses, la empresa de Sot de Ferrer ha empezado a producir yogur natural y cuajada, todo de forma artesanal, al tiempo que también vende leche fresca bajo pedido.
Uno de los secretos del éxito de la empresa es que utiliza leche de cabra de su propia ganadería, de un rebaño que se alimenta cada tarde del forraje que tiene Enrique en sus bancales, para elaborar todos sus productos de una forma artesanal, lo que le otorga ese grado de diferenciación a sus quesos. Enrique está contento con el recibimiento que han tenido sus productos entre la población: “Hasta ahora hemos vendido todo lo que hemos elaborado”, indica.
Venta directa e indirecta
Una gran parte de las ventas se realizan en la tienda ubicada en la misma quesería, mientras que otros puntos donde se pueden encontrar los quesos de Serbogar son tiendas pequeñas y algún charter de municipios como Soneja, Segorbe, Altura, Jérica, Algar del Palancia, Alfara, Vall d'Uixò, Moncofa o Vilavella, entre otras. Además, en los últimos meses Quesería Serbogar también ha participado en un par de ferias, la de la trufa en Barracas y la de Algar en Navidad.

- -
Según Enrique, “es una buena manera de darte a conocer, tanto que cada semana o dos semanas viene gente que nos conoció en la feria de Navidad de Algar a comprar queso porque dicen que les gustó mucho”. Enrique representa a una profesión que se está perdiendo, como lo es la de pastor, a la que ha unido la elaboración de quesos, una faceta que tenía claro que quería emprender desde que se inició en el sector de la ganadería hace ahora unos 20 años.