CASTELLÓ. El Ayuntamiento de Vall d'Alba ha licitado por 324.995 euros la tercera y última fase de las obras de conversión del edificio municipal situado en el número 2 de la calle Travessia en un Centro de Día para personas mayores. Los trabajos tendrán una duración de seis meses y estarán financiados íntegramente por la Generalitat, con cargo al Plan de Infraestructuras de Servicios Sociales 2021-2025.
Esta fase final permitirá culminar la reforma integral del edificio, que incluirá la instalación de un ascensor y la adecuación de la primera planta, donde se habilitarán una sala para el personal con vestuarios, además de despachos, enfermería y curas, atención individual, aseo de apoyo y áreas de rehabilitación. El proyecto contempla también la reforma del sótano, destinado a almacén, así como la ampliación de una de las escaleras del inmueble.
El camino hasta este punto ha sido progresivo. La primera fase, ejecutada en 2024, supuso una inversión de 316.100 euros, sufragados por la Diputación, y permitió adecuar la planta baja del edificio. En una segunda fase, ya en 2025, la Generalitat desembolsó 138.368 euros para mejorar la accesibilidad al inmueble. Con esta tercera intervención se completará definitivamente la transformación del edificio en Centro de Día. El inmueble fue construido en 1975 y ya fue objeto de una reforma en 2009 para redistribuir su interior.
Con esta inminente actuación, Vall d'Alba se sumará al listado de municipios de la provincia de Castellón que cuentan con un Centro de Día. Entre ellos figura Benicàssim, que lo equipó hace justo un año y que acaba de licitar el contrato de gestión por 4.359.449 euros, con una duración de tres años. El Ayuntamiento y la Generalitat prevén inaugurarlo el próximo 1 de junio.
Tal y como informó Castellón Plaza, el Centro de Día de Benicàssim contará con 80 plazas para personas mayores con movilidad reducida y se ubicará en la primera planta del edificio. La planta baja albergará un Centro de Envejecimiento Activo con 200 plazas destinadas a mayores de 60 años, con servicios orientados principalmente a la socialización del usuario.
Restauración, control de la higiene personal, terapia ocupacional, rehabilitación, prevención y promoción de la salud, atención social, orientación y apoyo familiar, animación sociocultural, atención psicológica y médica, transporte adaptado, lavandería, peluquería y podología serán los servicios que se prestarán en el recinto.
Mientras Vall d’Alba y Benicàssim avanzan en esta dirección, Catí ha optado por el camino contrario. El Ayuntamiento ha renunciado al proyecto del Centro de Día, tal y como ha explicado la alcaldesa, Mari Carmen Gamiz. El edificio municipal situado en el número 2 de la calle Mosén Joan Puig mantendrá su uso como espacio de coworking y como sede de la Asociación de Pensionistas y Jubilados San Martín. Para ello, el Ayuntamiento ya aprobó la modificación número 10 de las Normas Subsidiarias, que cambia la calificación del edificio de docente a usos múltiples.