VALÈNCIA. La inestabilidad geopolítica en Oriente Próximo ha encendido las alarmas en el tejido productivo valenciano. Ante la amenaza de un nuevo choque inflacionario derivado del encarecimiento de la energía y las materias primas, la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA) ha movido ficha con el envío de un documento estratégico a la Generalitat. El objetivo es establecer un "escudo de protección" antes de que el impacto sea irreversible para los más de 360.000 trabajadores por cuenta propia de la Comunitat.
Bajo el nombre de Plan 'Protege Autónomo 2026', la organización plantea un paquete de medidas de contingencia que van desde ayudas directas a la factura energética hasta beneficios fiscales y planes de digitalización. Según ha explicado Eduardo Abad, presidente de UPTA, en declaraciones a ValenciaPlaza, la situación requiere anticipación para evitar que el colectivo vuelva a ser el eslabón más vulnerable de la cadena económica.
El núcleo de la propuesta se centra en los costes operativos que el autónomo no puede trasladar al consumidor final sin perder competitividad. La propuesta enviada al Consell contempla la activación de un bono energético destinado a actividades donde la luz y el gas son insumos críticos, como la hostelería, el pequeño comercio o las panaderías. Este mecanismo de ayuda directa entraría en funcionamiento de forma automática en el momento en que la factura eléctrica de estos negocios registre un encarecimiento superior al 20% respecto a los periodos anteriores.
De forma paralela, UPTA reclama un sistema de descuento directo en el pago del combustible para los trabajadores por cuenta propia y pymes. Eduardo Abad recuerda que la administración autonómica tiene margen de maniobra en este ámbito, dado que el 60% de los impuestos que gravan los carburantes son de gestión autonómica. Por ello, insta al Gobierno valenciano a utilizar esta capacidad recaudatoria para compensar el sobrecoste derivado de los fletes navales y la tensión en los mercados del crudo.
| Área de actuación | Medida propuesta | Requisitos o condiciones |
| Energía |
Creación de un bono energético para negocios donde el suministro es un coste crítico (hostelería, panaderías, comercio).
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Se activa si la factura eléctrica o de gas registra un encarecimiento superior al 20%.
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| Carburantes |
Aplicación de un descuento directo en el pago del combustible para autónomos y pymes.
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Basado en el margen del 60% de impuestos al carburante que son de gestión autonómica.
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| Financiación |
Habilitación de líneas de crédito, préstamos y avales a través del Instituto Valenciano de Finanzas (IVF).
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Destinados exclusivamente a cubrir necesidades de circulante y tesorería.
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| Fiscalidad Municipal |
Aplazamiento de impuestos y tasas locales hasta 12 meses sin intereses mediante acuerdos con ayuntamientos.
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Acreditar una pérdida de facturación del 20% o un incremento de costes de suministros del 20%.
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| Gestión Tributaria |
Control de la presión fiscal y posibilidad de solicitar el aplazamiento de impuestos e intereses.
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Enfocado en evitar la asfixia financiera y mantener la liquidez del negocio.
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| Ámbito Laboral |
Flexibilidad para aplicar ERTES o suspensiones temporales de contratos de trabajo.
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Ante situaciones de caída drástica de la actividad o desabastecimiento de mercancías.
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Según Abad, la subida de los precios del combustible que han sufrido ya los usuarios en España no se debe directamente al conflicto, sino al "pillaje" (indica) de las grandes petroleras, denunciando incrementos de hasta el 15% en apenas tres días. Según el dirigente, estas subidas se están aplicando sobre combustible que ya estaba almacenado y comprado a precios inferiores, aprovechando la coyuntura internacional para elevar los márgenes de beneficio a costa de los profesionales del transporte y la logística.
Liquidez mediante el IVF y flexibilidad fiscal
La falta de tesorería es otra de las grandes amenazas que identifica el Plan Protege Autónomo. Para evitar el cierre de negocios por asfixia financiera, el documento solicita que el Instituto Valenciano de Finanzas (IVF) habilite líneas de crédito, préstamos y avales a bajo interés destinados exclusivamente a circulante. El objetivo es que los autónomos puedan cubrir sus gastos corrientes y el encarecimiento de las mercancías sin comprometer su viabilidad a largo plazo.
En el plano tributario, la organización pide un control estricto de la presión fiscal y la posibilidad de solicitar el aplazamiento del pago de impuestos e intereses. Esta flexibilidad se extendería también al ámbito municipal. UPTA ha solicitado a la Generalitat que medie con la federación de municipios para que los ayuntamientos faciliten el pago cómodo de las tasas locales. No obstante, estas medidas de alivio fiscal estarían vinculadas a negocios que acrediten objetivamente una pérdida de facturación del 20% o un incremento de sus suministros básicos de, al menos, ese mismo porcentaje.
El plan no olvida las herramientas de protección laboral. Ante posibles caídas drásticas de la actividad o problemas de desabastecimiento, UPTA propone que se facilite la aplicación de ERTES o la suspensión temporal de contratos para reducir los costes laborales sin destruir empleo. Asimismo, el documento apuesta por la digitalización y la eficiencia energética como la única salida estructural, instando al Consell a fomentar el autoconsumo para que los pequeños negocios reduzcan su dependencia de la red eléctrica.
Eduardo Abad, que ya ha iniciado contactos con diversos gobiernos territoriales, espera cerrar un encuentro con la administración valenciana la próxima semana. "No se trata de crear alarma social, sino de tener un plan de contingencia preparado porque la situación, desgraciadamente, no va a menos", concluye el presidente de UPTA.