VALÈNCIA. La reforma del sistema de financiación autonómica es uno de los debates que viene camino de convertirse en histórico en la Comunitat Valenciana. El modelo vigente caducó en 2014 sin que, hasta ahora, se haya producido el consenso necesario en Madrid para modificar un reparto que perjudica gravemente a esta región, dejándola a la cola de todos los territorios de España. Un hecho que ha contribuido decisivamente al incremento de la deuda de la Generalitat en los últimos años, que ya ronda en total los 65.000 millones de euros.
Paradójicamente, esta es una de las pocas cuestiones en las que las grandes fuerzas con representación en Les Corts han estado de acuerdo. Así, PPCV, PSPV-PSOE y Compromís, han reivindicado la reforma del sistema para que la Comunitat deje de estar infrafinanciada: es más, estas tres formaciones, junto a los agentes sociales y todo tipo de organizaciones, forman parte de la Plataforma per un finançament just, que centra sus exigencias precisamente en la modificación del modelo.
Sin embargo, hay un partido que forma parte del Parlamento valenciano que se muestra en contra, no sólo de esta reforma, sino del propio sistema en sí. Este no es otro que Vox, que plantea una hoja de ruta dirigida a recentralizar competencias, limitar o cercenar el margen de maniobra y gestión de las autonomías y, en definitiva, dar carpetazo al modelo de financiación vigente. Es por ello que, de base, el partido liderado por Santiago Abascal se desmarca de la reforma del sistema en la que sí se alinean las otras formaciones -al menos en sus estructuras valencianas- mencionadas, incluido su socio presente y futuro, que no es otro que el PPCV.

- Abascal y Feijóo, en una imagen reciente en el Congreso. Foto: EP/EDUARDO PARRA
Prueba de ello es lo ocurrido días atrás en el Debate de Política General, donde los populares presentaron una serie de propuestas de resolución en el que se incluían varias relacionadas con este tema. Así, instaban al Consell a pedir al Gobierno que retirara su propuesta de nuevo sistema de financiación y convocara al Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF) para iniciar un debate “multilateral” para que la reforma fuera “justa, equitativa e igualitaria” para todas la comunidades. También pedía un fondo de nivelación hasta que no se produjera la reforma y una “solución definitiva” para la deuda pública de la Generalitat.
Un bloque de propuestas que el partido de Abascal decidió rechazar. "Vox siempre ha dicho que el sistema de financiación actual discrimina, no sirve el café para todos, porque eso supone siempre que los de siempre, el País Vasco y Cataluña fundamentalmente, piden más, porque ellos se creen que merecen más que los demás españoles", subrayó el portavoz de Vox, José María Llanos, expresando así la enmienda a la totalidad del sistema vigente.
Esto no es ni mucho menos novedoso en Vox. En septiembre de 2024, no apoyaron una moción del PP que pedía abordar la reforma del modelo "desde la multilateralidad" porque exigieron que se incluyeran cuestiones relacionadas con la recentralización y devolución de competencias al Estado, algo en lo que la formación popular no estaba de acuerdo.
Por otro lado, cabe recordar que el actual Gobierno de España, capitaneado por el socialista Pedro Sánchez, sí ha presentado por primera vez una propuesta de nuevo modelo, que además beneficiaría a la Comunitat con 3.669 millones de euros más. Una iniciativa que, no obstante, ha contado con el rechazo de las regiones gobernadas por el PP -incluida la valenciana- además de algunas gestionadas por el propio PSOE, como Asturias y Castilla-La Mancha. El motivo, que el sistema fue pactado primero y anunciado públicamente junto a al líder de ERC, Oriol Junqueras.
Así, el presidente nacional del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha insistido en estos meses en mantener una férrea disciplina entre sus barones para el rechazo a este nuevo modelo -que no obstante deberá ser votado en el Congreso- y al mismo tiempo ha prometido que, cuando llegue a la Moncloa, presentará en el plazo de un año un sistema "justo" para todas las autonomías.
Ahora bien, en todas las encuestas hasta ahora publicada, los resultados señalan que si el PP gobierna estará obligado a hacerlo con el apoyo de Vox. Entonces, contando con el absoluto rechazo que ha venido mostrando el partido de Abascal a la reforma del sistema, ¿de qué manera va a lograr su apoyo o la mayoría suficiente para cumplir con ese compromiso?
Sobre esto, algunos dirigentes populares consideran que, ante una eventual imposibilidad de reformar el sistema, Feijóo podría intentar sacar adelante el insistemente exigido fondo de nivelación para las autonomías infrafinanciadas. Un 'parche' que podría convertirse en solución permanente. Otros dirigentes valencianos, menos optimistas, temen que el problema vuelva a enterrarse si Vox se enroca en el rechazo que ha venido exhibiendo en estos años.
