VALÈNCIA. Falta de personal, desplanificación horaria, trabajo en noches y fines de semana... Son diversas las causas que llevan al personal sanitario a una situación de burnout o desgaste profesional. En el caso concreto de los enfermeros y fisioterapias la situación es "altamente preocupante". Así lo apunta Eguzkiñe Basterretxea, secretaria de Organización y responsable de Igualdad del sindicato Satse en la Comunitat Valenciana. Esta organización ha elaborado una encuesta nacional entre sus afiliados que ha contado con una muestra de cerca de 1.300 personas a nivel autonómico. Los resultados revelan claras dificultades para la conciliación en un sector claramente feminizado.
Esta situación afecta negativamente en diferentes ámbitos de estas profesionales. Más del 60% de los encuestados asegura que los problemas de conciliación han empeorado de manera considerable o grave su salud mental. Más de la mitad de las personas preguntadas por el sindicato también aseguran que ha tenido dificultades en su desarrollo personal, su economía, sus relaciones familiares o su salud física, entre otras cuestiones. El 48,5% también expone que ha tenido que renunciar a oportunidades de formación debido a la imposibilidad de compaginarlas con su horario laboral.
Un punto en el que el sindicato pone especial énfasis es el perjuicio económico que supone para muchas familias el hecho de no poder cuidar de sus familiares debido a sus horarios de trabajo. "Muchas enfermeras y fisioterapeutas precisan de una reducción de jornada o una excedencia", puso de relieve Basterretxea, que aseguró que esta situación afecta a la pensión de jubilación con una brecha de unos 500 euros entre hombres y mujeres a nivel nacional. Otras personas, en cambio, contratan servicios de guarderías, centros de día o residencias, que también suponen un coste añadido para el cuidado de allegados.
La falta de personal, clave en los problemas de conciliación
Basterretxea apuntó durante la presentación de los datos que el derecho a la conciliación está "ampliamente vulnerado" tanto en la sanidad pública como en la privada. La responsable de Igualdad del sindicato defendió la profesión de las profesionales de enfermería, que están permanentemente cuidando", y "trabajan en fines de semana, festivos y noches". Un esfuerzo que conlleva una serie de dificultades a nivel personal: "Te pierdes navidades, posibilidad de cuidar a los niños fuera del horario escolar o incluso tener una continuidad en actividades de ocio o sociales".
Es por ello que defendió que tanto la Administración pública como las empresas privadas atiendan aquellas problemáticas que se pueden prever, como es el caso de la "falta crónica del personal", que el 82,4% de los profesionales encuestados en la Comunitat Valenciana consideran que es una cuestión que dificulta de manera grave o importante su capacidad para conciliar.
"Muchísimas veces no se sustituyen bajas, permisos o vacaciones", remarcó Basterretxea. A esta situación se suman constantes cambios de turno sin apenas antelación, la recepción de comunicaciones telefónicas fuera del horario laboral o la denegación de días por asuntos propios debido a las necesidades del servicio, entre otras cuestiones. Además, más del 20% de los encuestados aseguran sentirse frecuentemente presionados para llevar a cabo desplanificaciones de su jornada laboral.
"Que no dejen tu día en pausa"
Ante esta situación, Satse ha enmarcado su campaña por el 8M en el lema "Que no dejen tu día en pausa" en alusión a cómo las dificultades para conciliar afectan al desarrollo de una vida normal fuera del trabajo para las profesionales de enfermería y fisioterapia. "El derecho a poder conciliar nuestra vida profesional con la personal es permanentemente vulnerado desde las administraciones públicas y las empresas privadas, que priorizan el ahorro económico y la productividad por encima de las personas", consideró Basterretxea, que añadió sobre esta cuestión: "Es un grave problema que nos afecta a nivel profesional y personal y que perjudica al sistema sanitario y a la atención que prestamos".
Entre las posibles formas de mitigar esta problemática, Satse explica que ha impulsado una campaña dirigida a las enfermeras que soliciten la exención de guardias por lactancia hasta que su hija/o cumpla 12 meses. "El objetivo es que pueden reclamar el abono de la media de las guardias realizadas con anterioridad a la baja material", expone la formación sindical. Basterretxea defendió que el nuevo Estatuto Marco de la profesión sanitaria contempla diferentes medidas, como poder solicitar una excedencia fraccionada por cuidado de familiares, la generalización de la jornada de 35 horas semanales y el reconocimiento del tiempo que utilizan los sanitarios en tomar nota de las incidencias al término de su jornada laboral.