CASTELLÓ. La Comunitat Valenciana cerró 2025 con una tasa de riesgo de pobreza monetaria del 26%, 1,2 puntos porcentuales más que el año anterior y 6,5 puntos por encima de la media española, según la Memoria sobre la situación socioeconómica y laboral de la Comunitat Valenciana 2025 del Comité Económico i Social de la Comunitat Valenciana (CES CV) que se ha presentado este jueves en Castellón. La tasa de riesgo de pobreza o exclusión social, el indicador Arope que además de la renta considera la privación material y la baja intensidad laboral, se elevó al 30,7%, ocho décimas más y cinco puntos por encima del conjunto del Estado, con especial incidencia en el colectivo juvenil, una tendencia de que preocupa de manera especial a los responsables de este organismo.
El deterioro se produjo en un año de récord de empleo y afiliación, lo que sitúa el problema en el terreno de la calidad de los ingresos más que en el de su ausencia, tal y como constata el informe. La renta media por persona en la Comunitat se quedó en 14.017 euros, frente a los 15.620 de España, y la renta media por hogar en 34.682 euros, frente a 38.994. La diferencia por persona supera los 1.600 euros anuales.
El presidente del CES CV, Fernando Móner Romero, ha destacado que esta memoria constituye “una herramienta de análisis, diálogo y consenso”; elaborada con la participación de los agentes económicos y sociales representados en el comité. Además, ha subrayado la importancia de contar con un diagnóstico compartido para orientar la toma de decisiones y el diseño de políticas públicas. La presentación, que ha contado con la asistencia de Vicente Martínez Mus, conseller de Medio Ambiente, Infraestructuras y Territorio, se ha estructurado en tres bloques temáticos centrados en el panorama económico, el mercado de trabajo y las condiciones de vida.
En este último apartado, destaca de manera especial el indicador de riesgo de pobreza o exclusión social entre los menores de 16 años, que dibuja un movimiento desigual por sexos. En 2025 se situó en el 37,6% en el caso de las niñas y en el 31,6% en el de los niños, frente al 34,1% y el 34,8%, respectivamente, del ejercicio anterior. Por ello, el comité pide “destinar todos los recursos disponibles en todos los ámbitos para erradicar la lacra social de la pobreza infantil” y dejar de ocupar los primeros puestos entre las comunidades autónomas.
La vivienda tensiona la economía doméstica
El acceso a la vivienda añadió tensión a las economías domésticas, tal y como refleja el informe. El precio del metro cuadrado de vivienda libre en la Comunitat Valenciana subió un 20,26% interanual y el índice de precios de la vivienda registró una variación del 12,9%, en un ejercicio con más hipotecas constituidas y de mayor importe.
Las personas beneficiarias del ingreso mínimo vital aumentaron un 21,9%, con un alza del 20,5% entre los menores.
Ante estos datos, el CES CV reclama “activar mecanismos para reducir los índices de pobreza” y advierte de que la situación resulta más grave en el colectivo de niños, niñas y adolescentes, con efectos sobre su desarrollo intelectual y educativo y sobre su salud física y mental. En el capítulo educativo, la memoria constata además que el abandono temprano de la educación y la formación rompió su tendencia a la baja y pasó del 12,9% de 2024 al 14,4% de 2025.
El crecimiento no se traslada a la renta
Respecto al balance económico de 2025, la economía de la Comunitat Valenciana creció un 2,9% en 2025, una décima por encima de la media española y más del doble que la zona euro, pero, según apuntan los expertos del CES, ese dinamismo no se ha trasladado a la renta de sus habitantes. El producto interior bruto por habitante valenciano se situó en el 84,7% de la media española, 15,3 puntos por debajo y nueve décimas menos que el ejercicio anterior.
El índice de convergencia, que el Comité elabora con datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) y de Eurostat, corresponde al último ejercicio disponible, 2024. En comparación con la Unión Europea, la Comunitat Valenciana se quedó en el 69,2% de la media comunitaria, mientras el conjunto de España escalaba al 81,7%. Solo cinco comunidades autónomas (Andalucía, Extremadura, Canarias, Castilla-La Mancha y la Región de Murcia) y las dos ciudades autónomas se sitúan por debajo del nivel valenciano.
El propio Comité vincula esa pérdida de posición relativa a un problema de fondo: la productividad aparente por persona ocupada valenciana continúa por debajo de la media nacional. El informe atribuye el desajuste a “limitaciones estructurales del modelo de crecimiento económico”, especialmente visibles en un contexto de fuerte creación de empleo y expansión de actividades de menor valor añadido. A ello suma una estructura empresarial “donde predomina la microempresa”, que a su juicio limita la productividad y la competitividad del conjunto de la región.
La exportación, a tres velocidades
El sector exterior resistió, aunque con perfiles provinciales muy dispares. Las exportaciones valencianas sumaron 37.541,4 millones de euros, un 1,5% más, y la Comunitat se mantuvo como cuarta región exportadora de España con una cuota del 9,7%. Valencia concentró 21.146,33 millones (un 2% más), pero cerró con un déficit comercial de 3.820,24 millones y una tasa de cobertura del 84,7%. Castellón vendió 9.029,48 millones, un 2,6% menos, y aun así logró el mayor superávit de la Comunitat, 2.888,74 millones, con una cobertura del 147%. Alicante exportó 7.365,59 millones, un 5,4% más, con una cobertura del 119%.
El CES CV fija como reto “avanzar hacia un modelo de crecimiento más intensivo en productividad, innovación y valor añadido” y recomienda reforzar la competitividad estructural de la economía valenciana favoreciendo la inversión productiva, la modernización empresarial, la cualificación del capital humano y el desarrollo de actividades de mayor contenido tecnológico. Sobre el descenso del número de empresas activas en la industria, pide consolidar las políticas de apoyo al crecimiento empresarial, la ampliación de capacidad productiva y la transición energética. En el capítulo exterior, el Comité insta a reforzar la internacionalización estable de las pymes, diversificar geográfica y sectorialmente las exportaciones y fortalecer la resiliencia de las cadenas de suministro.
*Este contenido ha sido elaborado con asistencia de IA. Un periodista ha verificado la información.