VALÈNCIA. La semana que concluye ha estado sembrada de todo tipo de movimientos políticos derivados del adelanto electoral anunciado por Pedro Sánchez. Así, algunos de los partidos se han lanzado a diseñar sus candidaturas al Congreso y Senado -el plazo se cierra el 26 de octubre-, además de alcanzar los acuerdos pertinentes para las correspondientes alianzas, cuyo plazo de inscripción expiraba en la medianoche del viernes.
La formación política que antes ha hecho los deberes en lo que se refiere a la aprobación de sus listas es el PSOE, que este viernes ya validó sus candidaturas a través de la preceptiva reunión de la comisión de listas y, al día siguiente, la ratificación del Comité Federal.
De esta manera se producía la confirmación oficial de las candidaturas del partido, que han dado bastante que hablar en la federación valenciana. Sin duda, una de las decisiones que más sorpresa y revuelo ha causado es la designación como número 1 por la circunscripción de Valencia de la delegada del Gobierno, Pilar Bernabé, que deberá dejar su cargo institucional a principios de esta semana por ser incompatible con ser candidata.
La propuesta de Bernabé como cabeza de lista ha llamado la atención y generado desconcierto porque, cabe recordar, es la candidata a la Alcaldía de València de cara a las elecciones municipales que se celebrarán el 23 de mayo de 2027. Es decir, el objetivo prioritario de la dirigente es luchar por la vara de mando del Ayuntamiento y, por ello, para muchos resulta en cierto modo contradictorio o confuso que Bernabé vaya a liderar una campaña de carácter nacional donde el 'premio' es un escaño en el Congreso.
Distintas fuentes socialistas han insistido en los motivos que justifican esta maniobra. Para empezar, desde el PSPV se recalca que la idea de impulsar a Bernabé ha sido de la secretaria general del partido, Diana Morant, y no de Pedro Sánchez en primera persona. Es más, algunos dirigentes aseguran que hubo que convencer al presidente del Gobierno de las virtudes de esta apuesta, que no convencía precisamente porque la protagonista ya iba a ser candidata a la Alcaldía de València.
Así, el mantra repetido para que Bernabé liderara la lista se centra en la idea de situar a los candidatos más reconocibles por la ciudadanía. En el PSPV consideran que la delegada del Gobierno es un activo notable para la campaña y, además, sienten que, por su carácter y empuje, es especialmente adecuada para el tipo de proceso polarizado al que se van a enfrentar en estas semanas previas a las elecciones del 29 de noviembre.
A ello suman que Bernabé posee una buena relación con las principales asociaciones de víctimas de la Dana. Así, en el PSPV señalan que si la gestión de la tragedia se convierte en un tema de la campaña, la dirigente socialista estará en una mejor posición que sus oponentes del PPCV.
Por otro lado, diversas fuentes creen que liderar ahora una campaña puede permitir a Bernabé apuntalar su grado de conocimiento y convertir este envite en su primer paso para la conquista de la ciudad de València en mayo de 2027. Para ello, formar parte de esta lista es fundamental porque también conlleva el obligatorio abandono de la Delegación del Gobierno, un cargo que para la campaña municipal puede resultar incómodo por la obligada gestión de conflictos que acarrea.
De esta manera, estos son los argumentos más reiterados por los que Morant tomó la decisión de que Bernabé pudiera concurrir en la candidatura al Congreso. Sin embargo, hay otros dos más profundos y orgánicos que algunas fuentes señalan y que no puede descartarse que, al menos, funcionen como motivos complementarios.
El primero de ellos sería la preferencia de Morant de alejar a Bernabé de Les Corts Valencianes. En los últimos meses, se ha especulado con que la delegada del Gobierno quisiera entrar en la candidatura autonómica, un hecho que se relaciona a menudo con una hipotética batalla por la sucesión en el liderazgo del PSPV si Morant saca un mal resultado en las elecciones por la Generalitat.
En este sentido, cabe recordar que ser diputado en Les Corts permite, en caso de derrota, ser portavoz de la oposición y medirse al presidente del Consell, lo que proporciona un espacio mediático importante. Por tanto, si Morant pierde los comicios y se abre una guerra interna por el liderazgo del PSPV, es relevante para quien la quiera suceder ser también diputada en el Parlamento valenciano. Una situación que también ocurre con, por ejemplo, el secretario provincial de Valencia, Carlos Fernández Bielsa, quien también apunta a querer entrar en la próxima lista autonómica para estar bien situado en un hipotética batalla por la sucesión.
De esta manera, al situar a Bernabé como cabeza de lista al Congreso, Morant abortaría en cierto modo la intención de que pueda concurrir en Les Corts para el mes de mayo, dado que aunque por plazos sería posible si dejara su escaño en la Cámara Baja, resultaría quizá un tanto escandalosa su reiterada aparición en todas las candidaturas electorales (nacional, autonómica y municipal).

- El ministro Arcadi España y el líder provincial del PSPV de Valencia, Fernández Bielsa, en un acto reciente. Foto: EP/ROBER SOLSONA
En cuanto al segundo, diversas fuentes del PSPV aseguran que la inclusión de Bernabé como cabeza de lista también surge de la preferencia de Morant de que el ministro Arcadi España no encabezara la candidatura. Sobre esto, pese a que a priori la favorita teórica para ser número 1 era, por rango, la secretaria de Organización del PSOE, Rebeca Torró, había crecido la tesis de que, ante las dificultades de hacer campaña en la Comunitat de forma constante por su cargo en el partido, fuera el ministro el que encabezara la lista.
Según las citadas fuentes, esta posibilidad no habría sido del agrado de Morant, dado que se habría producido cierta distancia entre ambos dirigentes en los últimos tiempos, por lo que la líder del PSPV decidió mostrar su preferencia por Bernabé para esta misión. Sobre esto, hay quien apunta a acercamientos de Arcadi España con Fernández Bielsa que habrían incrementado la desconfianza de Morant y, para otros, simplemente se trata de que el ministro podría ser un competidor en el corto o medio plazo por la hegemonía en el PSPV.