VALÈNCIA. La música clásica del siglo XXI puede sonar a electrónica. Puede tener tantos brazos como un pulpo y con ellos puede alcanzar todo tipo de sonoridades. Los violines pueden tener cuerda y metal y son capaces de acoger relatos del presente mientras evocan a lo clásico. Todos estos retos, que parecen imposibles, se cumplen desde València a manos de Miguel Molina y Llum Tourdion, dos violinistas que conforman el dúo de música clásica Matancandil, que se ha presentado al mundo con su trabajo Un Vent Dominant, un EP fruto de sus sesiones de improvisación durante el año 2024.
Intentando elevar sus instrumentos acústicos a la electrónica, y reflexionando sobre la “revisitación de las sonoridades que connotan el instrumento” navegan entre nuevos paisajes sonoros para deconstruirlos y hacerlos suyos. Para Tourdion lo hacen desde un lugar en el que navegan por sus improvisaciones para aterrizarlas y conectarlas entre sí, decidiendo probar y jugar con ellas para generar un nuevo universo musical. Conectando sus improvisaciones, de las que surge el sonido de Matacandil, se deciden a explorar el violín más allá de lo clásico.

- -
- Foto: ALMUDENA SOULLARD
“Venimos de una formación bastante académica y con una tradición muy clásica. Esto, a los dos, nos encorseta un poco y buscábamos huir de esta perspectiva más de conservatorio o académica”, explica Molina, “queremos buscar las nuevas sonoridades que nos puede dar la electrónica en este proyecto”. Con violines que suenan a cuerda y a metal y que juegan con las nuevas interpretaciones de este dúo, encuentran un lugar en este EP en el que cabe completamente la improvisación y la experimentación, para “desacralizar” tal y como lo contempla Tourdion.
“Este trabajo es una manera de desacralizar el violín y llevarlo a otros ambientes. Se trata de jugar y mover los instrumentos a ambientes alejados de su práctica, a lugares en los que están separados de cómo suelen sonar”. Un viaje que, además, se acompaña de un paseo por el bosque que el dúo imagina en Un Vent Dominant, un disco que les conecta con la tierra. “El EP conecta con la tierra, con las raíces y con nuestra cultura. Cogemos un imaginario relacionado con la tierra y el folklore y lo dotamos de un tinte poético propio que resulta en la combinación de los sonidos que trabajamos”, explican desde Matacandil.
Lo hacen cuatro temas que funcionan casi como una fábula, contada en valenciano: I. Potser no és ningú, II. Volen entrar, són insectes, III. I sota terra, seran arrels y IV. No crida el gos, sinó l’angoixa. Los insectos, el perro y las raíces se cuelan entre las improvisaciones del dúo que se grabó durante sus sesiones en 2024, entre todo tipo de técnicas y relatos.
“El disco surge de nuestras grabaciones, de todo lo que hemos ido trabajando como Matacandil y de ver hacia donde llegamos con los violines y los pedales. Nace de una fusión de los dos y de una conversación entre los instrumentos”, explican desde el dúo valenciano, que se cede a la tierra y a sus raíces para dejarse llevar por Un Vent Dominant, que no entiende -ni quiere- la diferencia entre la música clásica y la electrónica.

- -
- Foto: ALMUDENA SOULLARD