VALÈNCIA. La huelga indefinida que mantiene en vilo a la enseñanza pública valenciana desde el pasado 11 de mayo se encamina hacia un previsible periodo de varios días sin novedades en el frente negociador. El pasado miércoles, la consellera de Educación, Carmen Ortí, abandonó la reunión con los sindicatos tras conocer la negativa de todas las formaciones a firmar la última oferta planteada por el Consell para terminar con esta situación. Pocas horas después, dijo que hay "mano tendida" para retomar las conversaciones con estos cinco sindicatos - STEPV, CCOO, CSIF, UGT y Anpe - si muestran "voluntad para negociar".
Estas organizaciones creen haber manifestado su predisposición con la concentración celebrada este jueves ante Les Corts e insisten en que su intención era la de seguir negociando el miércoles tras decir 'no' a un documento que consideran que puede ser un punto de partida para seguir acercando posturas. No obstante, las horas pasan y ninguna de las partes se ha puesto en contacto con la otra. Por tanto, tal y como deslizó el propio president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, a un grupo de docentes, todo apunta a que no habrá nueva mesa hasta el "lunes o martes" de la próxima semana.
Ante la ausencia de avances en las negociaciones, el foco se dirige ahora hacia las dimisiones en bloque por parte de equipos directivos, que pueden poner en un aprieto a la Administración educativa a las puertas del final de curso. En este sentido, directores, jefes de estudios y secretarios de centros públicos valencianos han redactado en las últimas horas cartas de dimisiones que aguardan a ser presentadas formalmente ante la Conselleria de Educación, pues carecen de permiso de concentración y su idea es acudir a formalizarlas en grupo. Estos docentes calculan que más de 200 equipos directivos han superado los trámites previos (claustro y consejo escolar) y han redactado su carta de dimisión a la espera de entregarla ante la Administración educativa.
Se espera que el número de renuncias vaya in crescendo en los próximos días, especialmente a lo largo de este viernes. "Lo hacemos por responsabilidad y por dignidad, no por abandonar el barco", puso de relieve este jueves el director del CRA Benavites - Quart de les Valls, Jaume Olmos, que ejerce como cabeza visible de este grupo de docentes y que manifestó su postura al propio president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, aprovechando una coincidencia a la salida de Les Corts.
El jefe del Consell reconoció que "algo estaremos haciendo mal las dos partes si no somos capaces de ponernos de acuerdo" y transmitió la idea de seguir llevando a cabo negociaciones para resolver el conflicto. En todo caso, recordó que el "diálogo" no puede ser "interminable" y pidió a la comunidad educativa hacer "autocrítica: "Yo asumo el 50% de la culpa, hagamos autocrítica todos".

- El president de la generalitat Valenciana, Juanfran Pérez Llorca (d), habla con representantes de docentes. -
- Foto: ROBER SOLSONA / EP
Más allá de la conversación entre ambos agentes, las dimisiones en bloque de los equipos directivos permiten ejercer cierta presión sobre la Generalitat a las puertas de concluir el curso escolar, aunque no supone que los centros educativos afectados queden descabezados, pues los directores deben quedar en funciones hasta la elección de un relevo. Además, no resulta el mismo escenario que dimita un director que otro cargo del equipo directivo. Si lo hace el director, arrastra al resto de miembros y el equipo cesa en su conjunto. Ahora bien, si un jefe de estudios o un secretario renuncian no supondría demasiado descalabro, pues el director tiene capacidad para llevar a cabo nuevos nombramientos.
"Mantener la presión", clave para los sindicatos
Mientras tanto, la huelga indefinida sigue su curso con varias concentraciones convocadas este viernes en València, Alicante y Castellón, y una manifestación unitaria este sábado a las 18.00h en el 'Cap i Casal'. Este último encuentro es toda una declaración de intenciones por parte del comité de huelga, que espera una afluencia masiva al celebrarse en fin de semana y horario vespertino. De hecho, los convocantes confían que también se sumen aquellas familias que no pueden asistir a las convocatorias de entre semana por motivos laborales pero que desean mostrar su respaldo a la huelga docente.
"Tenemos que mantener la presión", apunta un destacado líder sindical a este periódico, que explica que el comité de huelga está cerrando las movilizaciones que se llevarán a cabo durante la próxima semana. Lo cierto es que la demostración de fuerza por parte del profesorado apunta a ser una de las claves más determinantes en esta nueva etapa de negociaciones, cuando la huelga empieza a pesar sobre el bolsillo de los docentes.

- Docentes se concentran este jueves frente a Les Corts. -
- Foto: JORGE GIL/EP
Cada profesor deja de ingresar una media de unos 150 euros limpios cada día que secunda las protestas, lo que implica una factura considerable cuando los días de huelga empiezan a contarse con doble dígito. De hecho, los datos de seguimiento ofrecidos por la Conselleria de Educación señalan que en ninguno de los últimos tres días la participación en la huelga ha alcanzado el 20%. La caja de resistencia creada para mitigar el impacto económico de las movilizaciones va llenándose, pero de manera muy progresiva, y todavía acumula apenas 50.000 euros en un colectivo formado por más de 78.000 personas.
Aunque la voluntad sindical es la de seguir con una huelga indefinida, los resultados de una encuesta realizada este miércoles también apuntan al desgaste que supone una situación de este tipo. El sentimiento mayoritario es mantener esta medida de presión, pero el respaldo de esta medida es del 58%. Con ello, más del 40% de los docentes se encaminan por otro tipo de acciones de menor envergadura como son movilizaciones por provincias, etapas, manifestaciones centralizadas o incluso concentraciones descentralizadas.
Con ello, los sindicatos deberán evaluar el grado de movilización docente de cara a las acciones para la próxima semana, que apunta a ser determinante para la evolución de las negociaciones que avancen hacia una resolución de esta huelga indefinida. Mientras el Consell, por su parte, deberá calibrar el impacto y la respuesta a una huelga educativa que apunta a cronificarse y a la que se suman otras reividincaciones como son concentraciones por la Formación Profesional, protestas del sector del taxi o la huelga convocada por los profesionales médicos.

