Plaza Innovación

Cierra la 'startup' valenciana Colibid

La compañía tecnológica extingue su sociedad tras cuatro años de actividad

  • Foto: KIKE TABERNER
Suscríbe al canal de whatsapp

Suscríbete al canal de Whatsapp

Siempre al día de las últimas noticias

Suscríbe nuestro newsletter

Suscríbete nuestro newsletter

Siempre al día de las últimas noticias

VALÈNCIA. La fintech valenciana Colibid ha echado el cierre. Tras cuatro años de actividad con el objetivo de revolucionar el acceso a la financiación hipotecaria mediante un sistema de puja inversa entre bancos, la compañía ha puesto fin a su proyecto y ha iniciado un proceso concursal que culmina con su extinción tal y como recoge este martes el Boletín Oficial del Registro Mercantil (Borme).

Colibid nació en València incubada en Demium Startups y fue impulsada por un equipo internacional liderado por Stefano Scardia, junto a Jack O’Grady (CFO), Alexander Almengo (CTO) y Elena Gutiérrez (CMO). Su propuesta consistía en aplicar el concepto de subasta al mercado hipotecario: el usuario subía su información financiera a la plataforma y distintas entidades competían en tiempo real para ofrecerle las mejores condiciones.

La startup señalaba que su tecnología, apoyada en inteligencia artificial, permitía reducir drásticamente los tiempos de tramitación -de los habituales tres meses a poco más de tres semanas-, aumentar las tasas de conversión y abaratar costes operativos. El sistema aspiraba a eliminar fricciones en un proceso que sus fundadores calificaban de "obsoleto y tremendamente injusto", tanto para usuarios como para intermediarios.

"La innovación por sí sola no basta"

El propio consejero delegado anunció el final del proyecto a través de LinkedIn. "Después de cuatro años intensos, ha llegado el momento de anunciar que la empresa y el proyecto de Colibid llegan a su fin", señalaba, en un mensaje en el que calificaba la trayectoria como "una de las fábulas de tecnología financiera más hermosas de los últimos años". En su balance, defendía que lograron "romper la desconfianza de los bancos" y lanzar una tecnología que ayudaba "genuinamente a las personas a recibir ofertas de hipoteca en tiempo real, basadas exclusivamente en el perfil de cada uno".

Scardia también ponía cifras al recorrido del proyecto. Aseguraba que aumentaron las tasas de conversión un 400% en pocos meses, redujeron los costes de personal un 70% y canalizaron solicitudes de hipotecas por valor de 5.000 millones de euros. Además, destacaba que consiguieron acelerar un proceso que “suele ser un calvario de 90 días", reduciéndolo a “un récord de solo 22 días", ayudando así “a miles de familias a acceder a su propia casa”.

No obstante, el directivo admitía que "a innovación, por sí sola, no basta" y que el aprendizaje en España había sido "duro". "Si el beneficio no supera los costes de gestión, cualquier buena idea muere", afirmaba. En su reflexión, criticaba que el sistema bancario español está "asfixiado por leyes y controles que lo paralizan" y que la sobrerregulación ha terminado afectando también a las empresas que facilitan el acceso a la vivienda.

"Es precisamente esta parálisis burocrática la que hace que el sistema bancario español pague migajas en comisiones, a pesar de obtener enormes beneficios de nuestro trabajo. Los brokers digitales viven de estas comisiones para no cargar al consumidor final. Para ser exactos: los bancos españoles pagan la mitad de comisiones que los italianos y doce veces menos que los estadounidenses. La sobrerregulación, impuesta para golpear a los bancos, ha terminado golpeando a la gente y a las empresas que facilitan el acceso a la vivienda. Esta es la verdad oculta tras 4 años como insiders del sector", señalaba.

Recibe toda la actualidad
Castellón Plaza

Recibe toda la actualidad de Castellón Plaza en tu correo