VALÈNCIA. La concesión de la Base 2 de la Marina de València, una de las primeras antiguas instalaciones de la Copa América que tuvieron actividad empresarial más allá de la competición de vela, se aproxima al final de su periodo de vigencia. La compañía, que recientemente recibió una prórroga hasta noviembre de 2029, ha solicitado a la Autoridad Portuaria de València una nueva concesión administrativa por un plazo inicial de 20 años para continuar ocupando el edificio en el que desarrolla su actividad desde hace una década.
La petición, publicada este miércoles en el Boletín Oficial del Estado (BOE), afecta a la superficie de 1.332 metros cuadrados de la nave que rehabilitaron y reformaron en 2016 y mantiene como destino del inmueble un centro empresarial de innovación y tecnología. El proyecto, tal y como recoge el documento, contempla actividades empresariales y de emprendimiento, formación, oficinas, espacios de trabajo colaborativo, encuentros profesionales y otros usos complementarios.
Este proceso devuelve a la casilla de salida la adjudicación de la base, ya que la Autoridad Portuaria ha abierto un trámite de competencia de proyectos durante un mes, de modo que otros operadores podrán presentar solicitudes alternativas para ocupar el mismo espacio. Una vez concluido ese plazo, la administración portuaria deberá analizar las propuestas y resolver el procedimiento.
Tan solo dos inmuebles en la Marina de València se han sometido a concurso, ya que el resto solo recibieron una única propuesta, por lo que fueron adjudicados de forma directa. Los que sí estuvieron disputados fueron el recién asignado Victory Challenge, cuya oferta elegida fue la de Valencia Innovation District frente a Nealis, aunque todavía cabe recurso. El otro fue la Estación Marítima, donde está ubicado The Terminal Hub tras un proceso que se enquistó durante años. Cabe recordar que, a día de hoy, no hay ninguna nave en desuso, ya que todas se encuentran ocupadas o comprometidas.
Un convenio suscrito con el Consorcio Valencia 2007
El movimiento de Innsomnia resulta especialmente significativo porque la Base 2 fue la primera de la Marina Sur que acogió un proyecto empresarial tras la celebración de la Copa América. La aceleradora se instaló en el inmueble en 2016 mediante un contrato suscrito con el entonces Consorcio Valencia 2007, el organismo creado para gestionar las infraestructuras y los espacios vinculados a la competición náutica y que fue disuelto tras la condonación de la deuda que debía al ICO.
La concesión original fue otorgada el 27 de octubre de 2016 por un periodo inicial de cinco años, con la posibilidad de ampliarla durante otros cinco. Sin embargo, una adenda firmada el 23 de noviembre de 2018 modificó la duración del título y la estableció en diez años desde la firma inicial, con vencimiento previsto para finales de 2026.
En 2025, Innsomnia solicitó una nueva ampliación de cinco años, lo que habría elevado la duración total de la concesión hasta los quince años. Aunque la compañía liderada por Rafa Navarro ha solicitado 20 años para el nuevo proceso, las últimas concesiones de bases se han establecido por un periodo de 15 años. De hecho, las empresas que se postularon por el Victory Challenge pusieron sobre la mesa 30, pero la Autoridad Portuaria rebajó a la mitad la duración del contrato. Si bien es cierto que las nuevas instalaciones de Sesame, que se están levantando sobre las dos bases de Iberdrola, sí tienen una concesión de 20 años.
Cabe recordar que las únicas bases con plazos de concesión más amplios son la 8, 9 y 10 y que fueron adjudicadas en 2014. Sin embargo, Marina de Empresas, el proyecto emprendedor impulsado por Juan Roig, no remodeló las bases, sino que levantó sus instaciones en el suelo que ocuparon las infraestructuras que albergaron los equipos Oracle, +39 y Shosholoza a través de una derecho de superficie. En este caso, el título se otorgó por un periodo de 50 años, prorrogable durante otros 25, pero fue una excepción. Lo mismo ocurrió con el Alinghi, donde próximamente abrirá su expansión, y cuyo derecho de superficie será como máximo de 40 años, contados a partir de la fecha de formalización del acta de entrega, con posibilidad de prórroga por un plazo máximo de 25 años adicionales.