VALÈNCIA. La fintech valenciana Wio Capital ha cerrado una ronda de inversión de 1,2 millones de euros liderada por Next Tier Ventures, fondo especializado en inteligencia artificial, y Bynd VC. La operación permitirá a la compañía acelerar el desarrollo de su plataforma tecnológica de gestión patrimonial y reforzar su expansión en el mercado del asesoramiento financiero independiente, un segmento que prevé ganar peso en España y el sur de Europa en los próximos años impulsado por la regulación y la demanda de modelos más transparentes de inversión.
La compañía, fundada por Gonzalo de la Peña, cofundador de Openfinance, y el directivo David Verdú, nacía con el objetivo de posicionarse como una infraestructura tecnológica para asesores financieros, agencias de valores y entidades patrimoniales. Su plataforma permite centralizar en un único entorno la agregación, análisis y ejecución de inversiones de clientes, incluso cuando los activos están distribuidos entre distintas entidades financieras. Además, integra herramientas de inteligencia artificial para automatizar tareas administrativas, agilizar procesos y mejorar la toma de decisiones de los profesionales del sector.
"El potencial de Wio reside en su capacidad para integrar la infraestructura de gestión patrimonial regulada y la inteligencia artificial en un mismo stack escalable", destaca Patricia Pastor, general partner en Next Tier Ventures. Desde el fondo ponen el foco en la combinación entre tecnología y regulación desarrollada por la compañía valenciana, que recientemente obtuvo la autorización de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) como agencia de valores, lo que le permite ofrecer servicios regulados de ejecución, custodia y gestión de carteras.
"En Bynd buscamos apoyar a startups que redefinen sectores enteros con tecnología y visión. Wio representa una nueva generación de infraestructura financiera diseñada para escalar y aumentar la eficiencia de los gestores patrimoniales, un ejemplo claro del tipo de disrupción estructural que queremos impulsar", apunta Tomás Penaguião, Partner de Bynd VC. La firma considera que el modelo desarrollado por Wio responde a una transformación de fondo en la industria financiera, marcada por la digitalización y el auge del asesoramiento independiente.
Con oficinas en València, donde se concentra el equipo de desarrollo, y Madrid, desde donde se lidera la estrategia comercial, la empresa ha construido una plataforma multicustodio que trabaja actualmente con acuerdos integrados con 18 entidades financieras nacionales e internacionales. Esta infraestructura permite a los asesores operar y consultar información desde un único entorno, simplificando la gestión del patrimonio de sus clientes y facilitando una visión global de las inversiones, incluyendo tanto activos líquidos como inversiones alternativas. "Queremos ofrecer una plataforma desde la que el asesor pueda gestionar todo el patrimonio de sus clientes en un único sitio, independientemente de dónde estén los activos", explicaba Gonzalo de la Peña en una entrevista concedida a Plaza. "Nuestro objetivo es unificar la información y la ejecución para simplificar al máximo su trabajo".
Uno de los principales elementos diferenciales de la compañía es el uso de inteligencia artificial para reducir el tiempo que los asesores financieros dedican a tareas administrativas. Según explican desde la empresa, una parte importante de la jornada de estos profesionales se destina a recopilar información, elaborar informes y procesar documentación. "Un asesor puede dedicar hasta el 70% de su jornada a tareas administrativas. Si conseguimos automatizar eso, le estamos dando una capacidad mucho mayor para centrarse en lo que realmente aporta valor: el cliente", señalaba De la Peña. La plataforma también incorpora soluciones para estructurar información procedente de activos alternativos como private equity o venture capital, segmentos donde los datos suelen estar más dispersos y menos estandarizados.
Actualmente, Wio cuenta con un equipo de 15 personas y trabaja ya con 14 clientes, entre los que se encuentran desde pequeñas firmas de asesoramiento financiero hasta agencias de valores y entidades bancarias. La compañía asegura haber experimentado una evolución comercial más rápida de la prevista inicialmente, impulsada por la experiencia previa de sus fundadores y por las integraciones tecnológicas ya desarrolladas con distintas entidades financieras. "Pensábamos en un crecimiento más progresivo, empezando por clientes pequeños, pero desde el principio nos han llegado entidades de mayor tamaño", apuntaba David Verdú.

