VALÈNCIA. El cambio climático es un problema global que exige un esfuerzo urgente por parte de todos. La agilidad de las startups, su tecnología disruptiva y la adopción de modelos escalables que tanto las administraciones como las grandes empresas tardan más en desarrollar hacen que este tipo de organizaciones adquieran especial relevancia en la batalla.
En esta dirección, Startup Valencia y VDS suscribían a finales del pasado mes de julio con la Empresa Nacional de Innovación (Enisa) dependiente del Ministerio de Industria y Turismo, la iniciativa denominada ‘Startups por el clima’, una iniciativa para identificar, impulsar y conectar a startups capaces de desarrollar soluciones innovadoras frente a los principales desafíos derivados del cambio climático. Se busca así movilizar al ecosistema emprendedor para impulsar soluciones tecnológicas frente a la emergencia climática conectando talento, financiación e instituciones.
La iniciativa, dotada con 300 millones de euros, ha lanzado cinco retos que considera prioritarios: salud ambiental y habitabilidad urbana; incendios forestales, energía y almacenamiento, agricultura adaptada y gestión de la sequía y ciclo del agua. El nombre de los cinco proyectos seleccionados se dará a conocer en el foro internacional Startups x Climate que se celebrará en octubre en Valencia en el marco de VDS 2026. De esta propuesta surgirá también el primer directorio nacional de innovación climática.
Otro evento global relacionado con el clima es el ClimateLaunchpad, la mayor competición mundial de ideas de negocio verdes y cleantech. Este año, la finales regionales se celebrarán del 25 de agosto al 16 de septiembre. De aquí saldrán los nombres de las startups ganadoras para participar en la gran final, el 14 de octubre, en Singapur.
La startup Tarevé, establecida en Elche, es una de las que representarán a España en la final europea de ClimateLaunchpad 2026. Surgida como spin-off de la Universidad Miguel Hernández y capitaneada por la doctoranda Berta Ferrández, se dedican a fabricar paneles y tableros aislantes a partir de residuos de palmeras sin utilizar ningún tipo de adhesivo. Se nutren para ello del palmeral ilicitano, el más grande de Europa y patrimonio mundial.
Cada palmera genera al año unos 47 kg de residuos. Todo eso va a vertedero y es incinerado. Solo con lo del palmeral y los viveros ya son más de 500.000 toneladas de residuos. Ese es el material que recogen en Tarevé, lo trituran, lo filtran por tamaño de partículas y con tiempo, presión y temperatura determinadas, crean sus paneles que son fáciles de instalar, carecen de todo tipo de adhesivo, son reciclables, biodegradables, de fácil instalación y, además, son resistentes al fuego.Es decir, aparte de servir como aislante térmico y acústico, no arde. El proceso de fabricación lo tienen patentado.
Combustibles limpios
También ilicitana, la empresa Greene Enterprise se ha convertido en referente mundial en la valoración y transformación de residuos sólidos no reciclables (la fracción rechazo) en materias primas secundarias y energía. Fundada en 2011 por cuatro amigos químicos, han desarrollado una tecnología propia que, entre otras cosas, convierte restos de poda agrícola y forestal en hidrógeno limpio. La empresa consiguió el año pasado cerrar un préstamo histórico de 224 millones de euros a través del Banco Europeo de Inversiones (BEI) y Banco Santander. Cuenta también con apoyo institucional complementario de organismos como CDTI o IVACE.
La vasca Nantek, por su parte, convierte el residuo plástico en combustible con una tecnología propia para la que han desarrollado sus propios reactores para transformar este plástico en combustible sintético. Eliminan así por un lado un problema medioambiental a escala global y, por otro, generan combustibles de segunda vida que son neutros en carbono luego venden a refinerías. Carlos Uraga Pastor es el fundador de esta startups surgida a raíz de una investigación relacionada con la nanotecnología y los nuevos materiales.

El desarrollo de materiales avanzados está también en el core de Matteco, en este caso orientado a la producción de hidrógeno verde. Esta spin-off de la Universidad de Valencia, cofundada por el emprendedor Iker Marcaide y el científico Gonzalo Abellán, recogía el pasado mes de abril el Premio Avelino Coma a la mejor startup innovadora de ingeniería química.
Inteligencia climática
También Mitiga Solutions destaca ya a escala global. Ganadora de la última edición de South Summit Madrid, esta empresa catalana aporta tecnología que ayuda a las organizaciones a comprender y reducir los riesgos físicos asociados al cambio climático en un contexto marcado por la creciente frecuencia de fenómenos extremos. Su plataforma, denominada EarthScan, combina supercomputación con inteligencia artificial con modelos climáticos propios. Puede dar así análisis precisos sobre la exposición de activos e infraestructuras, con lo que las empresas pueden tomar decisiones más certeras en materia de adaptación, inversión y mitigación.
Además de levantar distintas rondas de inversión Mitiga ha recibido financiación a través del Acelerador EIC, un programa de la Unión Europea que financia a pymes y startups de tecnología profunda con potencial de crecimiento global. “Este es un hito importante que refuerza nuestro compromiso con la construcción de un sistema energético más resiliente, eficiente y preparado para el cambio climático”, sostienen en la compañía.

Desfosilizar la industria química y de aviación
Interesante es, asimismo, la propuesta de MacroCarbón. Se dedican al cultivo masivo y procesamiento de microalgas flotantes en mar abierto para desfosilizar la industria química y de la aviación. Fundada en Las Palmas de Gran Canaria por la doctora Mar Fernández-Méndez y el doctor Jason Cole. También en el sector cleantech, cuenta con el respaldo financiero de la prestigiosa Agencia Federal para la Innovación Disruptiva de Alemania (SPRIND) y ha sido galardonada en certámenes nacionales de referencia como los Premios EmprendeXXI de Caixabank.