ALICANTE.- El consultor político Iván Redondo ha estado este jueves en Alicante donde ha presentado su último libro, El Manual, y en el que además de ofrecer las claves políticas de las próximas elecciones del 29N, también ha exhibido su vertiente como consultor empresarial. Ha reivindicado ante los empresarios del Cámara Business Club de Alicante que su oficio siempre ha sido el mismo, dentro y fuera de la política. El consultor, conocido por su papel como estratega político y por su paso por el Gobierno de Pedro Sánchez, presenta ahora su actividad empresarial como la continuidad de una metodología que resume en una fórmula: «hacer que pase o impedirlo».
Al frente de un grupo que, según ha explicado en una conferencia, se articula en seis verticales, Redondo sitúa su propuesta en la intersección entre investigación social, consultoría e industria. Su planteamiento pretende distanciarse de la consultoría tradicional: frente al relato y la narrativa, defiende que la clave está en comprender el contexto y actuar sobre él mediante una sucesión de decisiones y movimientos estratégicos.
«Los contextos construyen la realidad», sostiene. Desde esa premisa, su trabajo consiste en interpretar el escenario en el que opera una organización y determinar qué actuaciones pueden alterar su evolución. El objetivo, trasladado al mundo empresarial, es ayudar a las compañías a vender más, mejorar sus resultados o afrontar situaciones complejas.

- Empresarios en la conferencia de Iván Redondo, en Alicante.
- Foto RAFA MOLINA
Redondo asegura que el sector privado ha sido siempre su espacio natural y sitúa el inicio de su trayectoria empresarial a los 25 años. En su relato, su paso por la política constituye una etapa concreta de una carrera más amplia, no una ruptura con su actividad anterior. La experiencia acumulada en las instituciones, incluida su responsabilidad en el ámbito de la seguridad nacional, forma parte de los conocimientos que ahora reivindica para su trabajo con empresas.
Industria, seguridad y defensa son las áreas que identifica como especialidades de su grupo. Redondo afirma que ya trabajaba en estos ámbitos antes de que la seguridad y la defensa adquirieran el protagonismo actual, y vincula esa orientación con su experiencia en la Administración pública y con su interés por los asuntos estratégicos del Estado.
Su propuesta descansa, por tanto, en una idea: la estrategia no consiste únicamente en construir un discurso convincente, sino en entender las circunstancias, anticipar los movimientos y actuar para influir en el resultado. «Siempre he creído que la audacia favorece al valiente», afirma.
La cuestión es cómo se traduce esa metodología en negocio: qué empresas integran el grupo, qué servicios prestan, quiénes son sus clientes y qué resultados respaldan su propuesta. Esas respuestas permitirán medir el alcance de un proyecto empresarial que reivindica la experiencia política como una herramienta de consultoría.
