Entrevista

Empresas

José Rosell: "La defensa es una oportunidad para toda la industria de la Comunitat Valenciana"

El director general de S2 lidera Apolo, el clúster valenciano de la industria de defensa

Suscríbe al canal de whatsapp

Suscríbete al canal de Whatsapp

Siempre al día de las últimas noticias

Suscríbe nuestro newsletter

Suscríbete nuestro newsletter

Siempre al día de las últimas noticias

VALÈNCIA. El sector de la defensa se ha convertido en uno de los ejes estratégicos de la Unión Europea en un contexto marcado por la guerra en Ucrania, el refuerzo de la autonomía estratégica y la necesidad de reducir dependencias tecnológicas externas. Bruselas ha situado la industria de defensa en el centro de su política industrial, con un fuerte impulso a la inversión, la innovación y las capacidades propias como elementos clave para garantizar la seguridad, la soberanía tecnológica y la protección de los valores democráticos europeos.

En este escenario, cinco compañías han impulsado Apolo, el Clúster de la Industria de Defensa de la Comunitat Valenciana, una iniciativa que nace para articular y coordinar las capacidades industriales, tecnológicas y académicas del territorio vinculadas a la defensa y a las tecnologías duales. "Europa ha despertado y es el momento de que la Comunitat Valenciana esté alineada con esa apuesta estratégica", señala José Rosell, CEO y cofundador de S2GRUPO, quien preside la Junta Directiva del clúster, concebido como una plataforma abierta de cooperación para avanzar en una industria valenciana enfocada a la defensa. 

- La pasada semana dieron a conocer la creación de Apolo, clúster de la industria de defensa de la Comunitat Valenciana. ¿Por qué deciden constituirse?

- El momento en el que se encuentra el sector de la defensa es muy especial. Europa está despertando de un letargo largo que hemos tenido. La llegada de Donald Trump también nos ha hecho ver que teníamos que apostar por algo que nosotros llevamos 21 años diciendo, desde que nos fundamos en 2004, y es la soberanía tecnológica y la autonomía estratégica. Y, en ese sentido, se están dando pasos. El momento de la reunión en el Despacho Oval con Volodímir Zelenski, en el que, de una forma un poco rara, le quitaron Palantir y Starlink, nos hizo ver a los europeos que tenemos que buscar la independencia tecnológica.

Esto abarca muchos campos. En la pandemia ya nos dimos cuenta de que debíamos de disponer de cierta fabricación en Europa y, con la guerra de Ucrania, entendimos que, siendo economías muy parecidas la de EEUU y la de la Unión Europea en volumen, contando con Reino Unido, nos hemos centrado en cosas diferentes. En Europa le hemos dado mucho más peso al Estado del bienestar, que está muy bien, pero nos hemos olvidado de la tecnología y la defensa.

Hemos delegado la defensa en muchos casos en EEUU y ahora nos hemos dado cuenta de que debemos apostar por una defensa de la UE. Esa soberanía tecnológica de la que hablan Draghi, Letta y Niinistö apunta a un desarrollo tecnológico europeo en el que se incluye también la industria de defensa. Incluso con ejércitos parecidos en volumen, hay un desequilibrio muy alto entre EEUU, Europa y China. Ahí tenemos que hacer un esfuerzo muy grande y Europa ha dicho que realizará una inversión fortísima en defensa y manejaba cifras de 800.000 millones de euros. Todo esto supone, para una comunidad como la valenciana, una oportunidad.

- ¿Cómo está España en el sector de la defensa?

- El desarrollo de la industria europea va a arrastrar también a la industria nacional de defensa. Es evidente que en España va a haber un incremento de inversión en ésta y yo creo que, para nuestra economía, es una oportunidad saber ver y leer el momento. Industrialmente somos una comunidad muy potente y tenemos muchos sectores que, en defensa, son vitales. ¿Qué consume la defensa? De todo. Tejidos, calzado, tiendas de campaña, alimentación, tecnología, vehículos… La industria de la defensa, por lo que es y representa, tiene que ser autocontenida.

Si nosotros somos una región que ha tenido históricamente un peso industrial potente, creo que lo que se abre es una oportunidad que debemos aprovechar. En S2 somos una compañía que ha estado históricamente cerca de la defensa. Trabajamos con ellos desde hace años y sabemos que tienen particularidades. Una forma de trabajar especial y unos requisitos de certificaciones, habilitaciones y seguridad muy específicos. En este sentido, creemos que como compañía podemos aportar a la Comunitat Valenciana un conocimiento de cómo funciona el sector. Tenemos un consejo de defensa formado por varios vicealmirantes, tenientes generales y otros perfiles que nos aportan ese conocimiento. Al final es muy amplio y cubre prácticamente todos los sectores industriales y de servicios que hay en cualquier país. 

- Y entonces deciden crear el clúster.

- Este proyecto nace desde el mundo industrial, con una vocación de seguir las estrategias de seguridad a nivel nacional y europeo. Nace del conocimiento, por nuestra parte, de qué es el sector de defensa y de qué necesita. Y creemos que es el momento de unirnos todos. Hace falta mucha universidad e investigación. Hace falta mucho centro tecnológico, porque cualquier elemento de la defensa, como una fragata, un buque o un dragaminas, es software y, por lo tanto, necesita tecnología. Pero también el sector del metal, la manufactura o cualquier elemento necesario para el despliegue de un ejército en el campo.

En este sentido, tenemos mucho que aportar como autonomía y disponemos de muchos sectores que pueden adecuarse, y esto es muy importante. Hay una dualidad entre el mundo civil y el militar. El mundo militar tiene unas connotaciones y necesidades, además de unas formas de trabajar muy especiales, y el mundo civil tiene otras. En la Comunitat estamos muy acostumbrados a trabajar en el ámbito civil y tenemos empresas que trabajan en el mundo militar, pero existe una dualidad que separa ambos mundos. Tiene connotaciones de seguridad, certificación, habilitación y proyectos clasificados por el tipo de tecnología que utilizan o la información que manejan.

En este sentido, es un mundo especial. Por eso, hemos querido lanzar un clúster desde la empresa, desde el mundo industrial, tecnológico y civil, que atienda esa dualidad y apueste por el desarrollo tecnológico de la Comunitat Valenciana hacia España y Europa.

- ¿Han hablado con las instituciones?

- Las estrategias de seguridad y ciberseguridad a nivel europeo apuntan en la misma dirección. La estrategia de defensa no hace más que abundar en esa apuesta y es el momento de salir y de aunar esfuerzos. Nuestro proyecto es muy integrador. Tienen que estar todos. No es solo nuestro, sino de toda la Comunitat Valenciana, y hemos intentado integrar a todo el mundo.

Hemos intentado hablar con el Ministerio de Defensa y con la Secretaría de Estado de Defensa. Hemos seguido los pasos que nos han recomendado y que están siguiendo otras autonomías. Hay algunas que están muy adelantadas, como Aragón. Cataluña tiene el suyo y también Madrid. Hay mucho movimiento y la Comunitat Valenciana no puede perder esta ola.

Pero es importante separar el mundo de la defensa y el civil, y por eso es importante crear una asociación específica de defensa. Es una asociación vertical que necesita de todos los sectores. Un soldado del siglo XXI es un soldado tecnológico, muy transversal e innovador. En los últimos años, en la Comunitat Valenciana se ha dado una explosión de innovación y startups, y tenemos una base de creación de empresas muy fuerte, lo cual es un punto a favor de este movimiento.

Es el momento de apostar por un sector transversal e independiente, que trabaje solo en el ámbito de la defensa y que respete el ámbito civil, que es importantísimo. Es una grandísima oportunidad para la Comunitat Valenciana.

- ¿Cuál es el estado de la cuestión de la defensa en la Comunitat Valenciana?

- Hay compañías que son específicas de defensa y que ya están trabajando en ello. Pero es verdad que hasta ahora hemos invertido relativamente poco en defensa. Es una inversión grande, pero no ha sido uno de los focos fundamentales hasta este momento. Europa ha decidido que sea uno de los tractores fundamentales de los próximos años, sin dejar de apostar por la tecnología verde y la transformación digital, pero ahora unidas a la defensa.

En la Comunitat Valenciana hay muchas empresas que trabajan en defensa, muchas en tecnologías duales. Hay sector textil y manufacturero que vende a defensa. Sector tecnológico, como nosotros, que vendemos ciberdefensa. Este movimiento nace también de la oportunidad de que sectores que no han estado habitualmente en defensa vean las oportunidades de invertir o desarrollar actividad ahí.

Por lo tanto, el movimiento de la asociación implica que los que conocemos el sector ayudemos a nuestras empresas vecinas a desarrollarse en él. Es una oportunidad para toda la industria de la Comunitat Valenciana.

- Hay una gran variedad de sectores entre las compañías. ¿Cómo cree que pueden aportar estas empresas?

- Defensa tiene, por ejemplo, un sector médico-hospitalario específico. Un ejército, cuando se mueve, lo lleva todo. Es autónomo. Con lo cual, evidentemente, el sector de la medicina, los servicios y la tecnología tienen que estar presentes. Pensemos en lo que pensemos: defensa lo necesita. Uno de los planes que tenemos es hacer un match entre las capacidades industriales, tecnológicas y de investigación de la Comunitat Valenciana y las necesidades del sector. Hay que clasificarlas, ver en qué somos especialmente buenos y trabajar todos juntos.

- ¿Ya hay planteadas formas de llegar a esa financiación europea?

- Lo primero para nosotros era tener contacto con la Generalitat Valenciana, también con el Ministerio de Defensa y con el sector de la defensa a nivel nacional. Hemos seguido lo que nos pedían hacer: constituir una asociación legalmente e integradora de todos los sectores. Esa es la carta de presentación de la Comunitat Valenciana ante esos presupuestos que va a haber a nivel europeo a través de la representación nacional.

Habrá proyectos de investigación y desarrollo, por eso creemos que los institutos tecnológicos y las universidades tienen que estar en primera línea. Habrá proyectos de compra, quizá de compra pública innovadora o de suministros, y proyectos de colaboración muy grandes donde se invertirá en sectores como el aeroespacial, deeptech o movilidad. Ahí tendremos que coordinarnos primero a nivel autonómico y luego nacional.

A partir de ahí, nos moveremos. Queremos que en este clúster el mundo de la defensa tenga un papel muy importante y asesorarnos desde el ámbito militar en cualquiera de sus ramas: Armada, Aire, Tierra y el Mando Conjunto del Ciberespacio. Queremos entender lo que necesitan para presentarles lo que la Comunitat Valenciana tiene y poder colaborar con ellos.

- ¿Cuáles van a ser sus primeras acciones como clúster?

- En nuestro caso, como empresa, conocemos mucho el sector cyber y tenemos muchas cosas identificadas. Una de las primeras acciones será elaborar un plan estratégico, apoyados por la parte militar, y hablar con la Conselleria de Industria y también a nivel ministerial.

Hemos tenido muchos contactos con empresas y sabemos que hay interés. Ahora, con el clúster constituido, se trata de abrirlo a todo el mundo, como asociaciones, empresas o institutos. El objetivo es lograr una representación amplia y presentarlo como una apuesta fuerte en Madrid.

- Varios clústeres en la Comunitat Valenciana han constituido un hub de defensa. ¿Por qué han decidido hacer una organización independiente?

- Se han creado dos y posiblemente se crearán más. Tenemos que encontrar la forma de alinearlo todo. Nuestra apuesta ha sido desde la empresa. Somos empresas, instituciones, institutos tecnológicos… pero la iniciativa nace desde empresas privadas.

Habrá compañías a las que les interese estar en el clúster y otras a las que no, porque no se dedican a la defensa. Hablaremos todos para ver cuál es la mejor forma de hacer una carta de presentación conjunta. Nosotros hemos cumplido a rajatabla lo que nos ha marcado el Ministerio de Defensa y la Estrategia Nacional de Defensa, y nos han dicho que, para hacerlo correctamente, era necesario constituirse como asociación de empresas.

Buscaremos la manera de sumar. Esto no es un proyecto de cinco empresas, sino de todos. Y, si tiene éxito, atraeremos fondos a la Comunitat Valenciana, que de eso se trata. Hay mucho dinero en juego, absolutamente necesario para apostar por la defensa de la Comunitat Valenciana, de España y de Europa.

Europa debe defenderse a sí misma. Nuestro modelo defiende los valores de la persona: la libertad, la democracia y los valores del individuo. En ese sentido, la defensa europea protegerá esos valores y nosotros debemos aportar nuestro granito de arena. Presentar a la Comunitat como una comunidad industrial con mucho que ofrecer y que, además, puede redefinir sectores que quieren cambiar el paso.

- ¿La administración valenciana tiene la defensa en mente?

- Yo creo que sí, porque es una necesidad. No es un proyecto político exclusivo de la Comunitat Valenciana, sino europeo, y todos iremos detrás. Todas las administraciones tienen en mente seguir ese camino, cada una con su peculiaridad, y terminarán impulsando ese desarrollo.

- ¿Están los fondos de inversión dirigiéndose hacia el sector de la defensa?

- Sin duda, ya lo están haciendo. Hay fondos específicos, incluso a nivel nacional, que están entrando en compañías. En el sector cyber hay mucho interés, y esto lo marca el contexto global. Se empieza a mirar al sector de la defensa como una garantía de nuestros derechos fundamentales.

Se está dando también mucha compra de compañías de defensa. La defensa requiere inversión y hay una apuesta clara de los fondos por invertir en este ámbito. Ojalá muchos de ellos sean de la Unión Europea para garantizar esa soberanía estratégica. Todo esto cuesta mucho dinero. Mantener el talento en España es complicado porque fuera se paga más, y con el teletrabajo hay que hacer un esfuerzo adicional. Ahí los fondos van a jugar un papel clave.

- ¿Hay algún país que ya esté haciendo esa reconversión?

- Toda Europa está despertando de un letargo de inversión centrado en el Estado del bienestar y la digitalización. Hay países líderes como Francia, que apuesta incluso por el retorno de un servicio militar pseudo voluntario. Se está intentando demostrar ese efecto disuasorio de la defensa: dejarnos ser lo que queremos ser en la Unión Europea y, para eso, tenemos que defender esos valores.

Recibe toda la actualidad
Castellón Plaza

Recibe toda la actualidad de Castellón Plaza en tu correo