La castellonense Valfortec proyecta un centro de datos en Monforte del Cid con una inversión de hasta 500 millones

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El desarrollo del futuro Data Center "El Lobo", proyectado en el entorno industrial de Novelda y Monforte del Cid, aspira a convertirse en una de las infraestructuras tecnológicas más relevantes de la Comunitat Valenciana

  • Recreación del Centro de Datos Lobo.
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ALICANTE.- Los centros de datos también llegarán a la provincia de Alicante. Lo harán de la mano de una filial de la empresas de renovables de Valfortec, de Castellón, que aspira a invertir hasta 500 millones de euros para levantar en una parcela industrial de Monforte del Cid, en el Vinalopó, un centro de datos de última generación especializado en computación perimetral (edge computing), una tecnología diseñada para procesar información cerca del lugar donde se genera, reduciendo la latencia y mejorando el rendimiento de aplicaciones vinculadas a la inteligencia artificial, las telecomunicaciones y el Internet de las Cosas. En la actualidad, el proyecto está admitido por la Generalitat y se encuentra en fase de exposición pública.

El proyecto se localiza en el Parque Empresarial Las Norias, entre los municipios de Monforte del Cid y Novelda, un emplazamiento que reúne condiciones especialmente favorables para albergar este tipo de instalaciones. La comarca del Medio Vinalopó concentra una importante red de infraestructuras energéticas y de transporte, dispone de proximidad a la subestación eléctrica de Petrer y mantiene excelentes conexiones con el puerto, con las autovías de Madrid y Valencia el aeropuerto de Alicante-Elche, además de situarse cerca de los corredores internacionales de telecomunicaciones que conectan la península con Europa, África y Oriente Medio. 

La implantación del centro de datos coincide, además, con un proceso de transformación energética de la comarca. En los últimos años se han promovido diversos proyectos fotovoltaicos en el Vinalopó, favorecidos por la disponibilidad de suelo y la capacidad de evacuación eléctrica. Entre ellos destaca la planta solar El Lobo-Jarandilla, impulsada por la misma empresa promotora, cuya autorización administrativa por parte de la Generalitat Valenciana constituye un avance significativo para la consolidación de un modelo integrado en el que la producción de energía renovable y las infraestructuras digitales evolucionan de forma complementaria. Este planteamiento responde a una tendencia internacional cada vez más evidente: los grandes operadores tecnológicos buscan ubicar sus centros de datos junto a fuentes de generación renovable capaces de garantizar un suministro eléctrico competitivo, estable y con una reducida huella de carbono.

  • Simulación de cómo quedaría en su ubicación en el polígono de Monforte. -

De acuerdo con la memori del proyecto, el Data Center El Lobo ha sido concebido como una infraestructura modular y escalable, con una capacidad inicial de 10 MW ampliable en función de la evolución del mercado. Su diseño permitirá albergar servicios de Edge Computing, inteligencia artificial, almacenamiento de datos, computación en la nube y aplicaciones de telecomunicaciones de baja latencia. La arquitectura prevista incorpora sistemas redundantes de alimentación eléctrica, refrigeración de alta eficiencia y módulos prefabricados que facilitarán futuras ampliaciones sin afectar a la continuidad del servicio, garantizando elevados estándares de disponibilidad y resiliencia operativa.

Uno de los principales elementos diferenciadores del proyecto reside en su modelo energético. La memoria plantea un ecosistema basado en la integración de generación fotovoltaica, energía eólica y sistemas de almacenamiento mediante baterías, con el objetivo de abastecer el centro de datos con un elevado porcentaje de energía renovable. Esta estrategia se complementa con soluciones de eficiencia energética, entre ellas sistemas avanzados de refrigeración por aire y un objetivo de eficiencia (PUE) inferior a 1,2, situando la instalación entre las referencias más avanzadas del sector. La combinación entre producción renovable y consumo intensivo de electricidad constituye uno de los aspectos que mayor interés despierta desde la perspectiva de la transición energética y de la autonomía digital europea.

Desde el punto de vista económico, la actuación representa una de las mayores inversiones tecnológicas previstas en el interior de la provincia de Alicante. La memoria estima una inversión total comprendida entre 350 y 500 millones de euros, incluyendo tanto la construcción del centro de datos como el equipamiento tecnológico, las infraestructuras energéticas y los servicios asociados. Las previsiones económicas incorporadas al documento apuntan a una contribución potencial al producto interior bruto regional de entre 2.100 y 4.000 millones de euros en un horizonte de entre cinco y diez años, derivada tanto de la inversión inicial como de la actividad económica inducida durante la explotación de la infraestructura.

El impacto sobre el empleo constituye igualmente uno de los argumentos centrales del proyecto, de ahí su declaración como proyecto de interés autonómico por parte de la Generaltat. Se prevé la creación de entre 800 y 1.000 puestos de trabajo entre empleo directo, indirecto e inducido, tanto durante la fase de construcción como en la explotación del complejo. Los perfiles profesionales demandados abarcan ingeniería, informática, ciberseguridad, inteligencia artificial, mantenimiento industrial, energía y telecomunicaciones, contribuyendo a incrementar el empleo cualificado y a favorecer la retención de talento en la provincia de Alicante. La memoria contempla, además, la colaboración con universidades y centros tecnológicos valencianos para impulsar programas de formación, investigación e innovación relacionados con las tecnologías digitales y energéticas.

Más allá de sus efectos económicos inmediatos, el proyecto aspira a convertirse en un elemento tractor para el conjunto de la economía de la Comunitat Valenciana. La disponibilidad de una infraestructura digital de estas características puede favorecer la implantación de nuevas empresas tecnológicas, operadores cloud, compañías de inteligencia artificial y proveedores de servicios digitales, reforzando el ecosistema empresarial de la Comunitat Valenciana. Al mismo tiempo, la demanda de bienes y servicios especializados contribuirá al crecimiento de la cadena regional de proveedores, generando oportunidades para empresas de ingeniería, construcción, energía, mantenimiento, telecomunicaciones y servicios avanzados.

La sostenibilidad constituye otro de los pilares sobre los que se fundamenta la iniciativa. La memoria incorpora criterios de economía circular orientados a minimizar el consumo de recursos naturales, reducir el uso de agua mediante sistemas de refrigeración por aire, optimizar el aprovechamiento energético y favorecer el empleo de materiales reciclables durante la construcción y operación del centro. La elección de un emplazamiento industrial ya transformado reduce igualmente la ocupación de nuevos suelos y limita la afección sobre espacios naturales, en línea con los principios de desarrollo sostenible promovidos por la Unión Europea.

En conjunto, el proyecto Data Center "El Lobo" representa una actuación que trasciende la construcción de una infraestructura tecnológica convencional. De materializarse conforme a las previsiones recogidas en la memoria, el proyecto podría convertir al Medio Vinalopó en uno de los nuevos polos tecnológicos del arco mediterráneo, consolidando un modelo de desarrollo basado en la convergencia entre energía limpia, conectividad internacional e innovación empresarial.

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