VALÈNCIA. El desmantelamiento de Ciudadanos se antoja inexorable. La jugosa bolsa de diputados (18) conseguida en las elecciones autonómicas de 2019, además de una interesante representación en el ámbito municipal, se ha convertido en un codiciado botín especialmente para las formaciones mayoritarias, PPCV y PSPV-PSOE. Y precisamente esa es la dirección a la que parecen mirar todos -o la gran mayoría- de cargos del partido naranja que tiene deseos de continuar con su carrera política.
Mientras el presidente de la Generalitat, Ximo Puig, se ha esforzado en hacer ciertos guiños ideológicos centristas en los últimos meses, los populares liderados por Carlos Mazón están incorporando a ex de Ciudadanos a sus equipos de forma pública, como en el caso de la anterior síndica de Ciudadanos, la castellonense Ruth Merino, mientras que otros exdirigentes de la formación naranja como Emilio Argüeso, quien estuvo al frente de Organización de ese partido, parece moverse en la sombra en beneficio del PP. Algunos creen que aparecerá en las listas de Mazón por Alicante, aunque otros piensan que será recompensado si el líder popular alcanza la Generalitat.