VALÈNCIA. Cada mañana, antes de que Madrid despierte, los mercados tradicionales de la ciudad ya llevan horas en marcha. ElectriCity by Ford llega a ese mundo con una propuesta tan sencilla como ambiciosa: que el reparto de siempre se haga con los vehículos del futuro.
Son las siete de la mañana en el Mercado de Barceló y Javier González ya lleva dos horas trabajando. El primer atún de la temporada llegó esta madrugada y, a las ocho y cuatro, alguien que vio su estado de WhatsApp ya le había pedido la ventresca. Así funciona este mercado desde hace décadas: con madrugones, con producto fresco y con una red de confianza construida cliente a cliente, año a año. Lo que es nuevo, aparcada junto a la entrada, es la furgoneta. Blanca, silenciosa, con el enchufe donde debería ir el tapón del depósito. Una Ford E-Transit Custom que esta mañana comparte protagonismo con el atún.
Esa imagen —una furgoneta eléctrica en el corazón de un mercado de abastos madrileño— resume mejor que cualquier comunicado lo que Ford ha querido hacer con ElectriCity by Ford, una iniciativa que comenzó como proyecto piloto en el Mercado de La Cebada y El Rastro, y que ahora se extiende a los mercados de Barceló, La Paz, Las Águilas, Chamberí y Prosperidad. Más de cien comerciantes ya han probado la movilidad eléctrica a través del programa. Ahora le toca el turno a estos cinco mercados, con la cesión de una E-Transit Custom y una E-Transit Courier que irán rotando entre ellos a lo largo de los próximos meses.
La iniciativa se articula además sobre un acuerdo de mayor calado: Ford se convierte en partner logístico nacional de Metrae, la Confederación de Mercados Tradicionales de Abastos de España, ofreciendo condiciones preferenciales a todos sus comerciantes asociados que quieran electrificar sus flotas. Una alianza que, según Guillermo del Campo, vicepresidente de Metrae, responde a una necesidad real: «La obligación de implantar Zonas de Bajas Emisiones en todas las capitales de más de 50.000 habitantes hace imprescindible la transformación del parque automovilístico, y los mercados tradicionales no son ajenos a ese reto».
Las ventajas operativas son concretas y tangibles. Los vehículos eléctricos pueden realizar labores de carga y descarga desde las 21:00 hasta las 7:00 horas, con mayor tiempo permitido en las plazas de carga y descarga, y circulación libre por toda la ciudad incluidas las Zonas de Bajas Emisiones. Para un comerciante que madruga, que reparte antes del mediodía y que cada vez opera en más zonas restringidas del centro de Madrid, eso no es un detalle menor.
«Facilitar el acceso a vehículos 100% eléctricos como la E-Transit Custom y la E-Transit Courier permite a cientos de comerciantes hacer más sostenibles sus operaciones, reducir su huella de carbono y contribuir a una ciudad más limpia y silenciosa», ha señalado Jesús Alonso, Presidente y CEO de Ford España.

Javier González, Pescados y Mariscos Javier: cuarenta y cuatro años detrás del mostrador
Javier González Melgar empezó en una pescadería con catorce años porque su padre le dejó claro que estudiar sin trabajar no era una opción. Tiene cincuenta y ocho y lleva veinticinco en el Mercado de Barceló, primero en el edificio antiguo —donde los clientes bajaban veinte escalones sin barandilla para llegar al puesto—, luego en el provisional durante la reforma, y ahora en este. Ha visto cambiar el mercado, el barrio y los hábitos de sus clientes.
«Antes íbamos una vez al año al Telepizza. Ahora vamos dos veces por semana, más el Burger, más salir por ahí. Han cambiado las formas, la alimentación y la forma de vivir», dice con la naturalidad de quien lleva décadas observando a la gente desde el otro lado del mostrador.
Su respuesta al cambio fue inesperadamente digital: cada día cuelga un vídeo en el estado de WhatsApp con el género que ha llegado esa mañana. Lo ven unas doscientas cuarenta personas. Con que un diez por ciento llame, la jornada arranca con pedidos asegurados. La idea surgió durante la pandemia, cuando el teléfono no paraba y los clientes preguntaban uno a uno qué había ese día. «Una imagen vale más que mil palabras. Empezamos a hacer vídeos, se los mandábamos y les decíamos: cuando veas lo que quieres, me llamas».
El reparto siempre ha sido parte del negocio, pero ahora alcanza más lejos. Hay clientes en Montecarmelo, en Aravaca, en zonas que hace años habrían sido impensables para una pescadería de barrio. Para eso tiene dos furgonetas y dos motos. Y desde que ElectriCity by Ford dejó una E-Transit Custom en el mercado, Javier ya sabe cuál será su próximo paso: «Estoy en contacto con Ford porque quiero poner otra furgoneta eléctrica. Ya tenemos una 100% eléctrica y quiero poner otra. Es mucho más económico. Hay que optimizar».
La que está aparcada en el mercado aún no la ha usado para el pescado —necesita que sea isoterma— pero tiene claro que es el camino. «Es una muy buena opción y una forma muy buena de estar al día, porque todo el mundo lo está haciendo».

Óscar Vázquez, A Dos Manzanas: crecer despacio y conocer a cada cliente
Óscar Vázquez lleva desde 2010 como autónomo. Primero con una frutería en la calle, luego, en 2019, con un segundo puesto en el Mercado de Barceló. El salto al mercado, dice, fue más fácil de lo que parecía: «El propio mercado ya tiene clientes, entonces puedes arrancar más rápido que en la calle. Para mí era menos costoso y más fácil en cuanto a base de clientes».
Lo que más valora de su trabajo es algo difícil de replicar en cualquier supermercado: saber lo que le gusta a cada persona que se acerca al puesto. «Sin querer, me aprendo lo que te gusta, y al final se crea como un vínculo. Hay gente que valora que no le gusta ir al supermercado, cogerlo ellos sin tener ni idea y llegar a casa y que no le sepa a nada».
El reparto, en su caso, responde a una transformación del barrio que conoce bien. Los alquileres han empujado a muchos clientes habituales fuera del centro. «Si les quieres mantener, no hay más remedio que llevárselo a casa. La gente a lo mejor está un mes viniendo desde su nuevo domicilio, pero luego ya se cansa y busca otras opciones».
Sobre la iniciativa de Ford, Óscar es directo: «Es buena iniciativa, tanto por el Ayuntamiento como por la dupla con los mercados. Poner a todo el mundo de acuerdo aquí es un poco difícil, pero es el camino».

Virginia García, Carnicería Lameiro: de Galicia al centro de Madrid con la nevera llena
En la Carnicería Lameiro la historia comienza en el pico más alto de Galicia, donde el dueño, Manuel Lameiro, decidió dejar la restauración para dedicarse en exclusiva a recuperar la raza vianesa, una variedad bovina que estaba prácticamente extinguida y que hoy llega al puesto de Barceló después de criarse en libertad en plena montaña gallega.
Virginia García, que atiende el puesto a diario, explica con orgullo una cadena de valor que va de la ganadería a la vitrina sin atajos: «Se mima muchísimo la carne hasta que llega a la tienda. Y luego, en la tienda, se sigue mimando».
Los clientes de la Carnicería Lameiro llegan de más lejos de lo que cabría esperar de un puesto de mercado. Hay pedidos desde Valladolid, desde Móstoles, desde toda España. El componente ecológico de la ganadería es parte de la propuesta, y hay quienes la buscan específicamente por eso.
El reparto, en este contexto, es una pieza clave que todavía están construyendo. «Hay gente a la que le resulta complicado llegar porque no tiene coche. Para nosotros sí sería muy importante poder darles ese servicio», dice Virginia. La E-Transit Custom del programa ElectriCity encajaría perfectamente para los envíos de cercanía y para abastecer los dos restaurantes que tienen en la Plaza de Santa Ana.

Para Virginia, que nunca ha conducido un eléctrico, la perspectiva de probarlo tiene un matiz que va más allá de la logística: «Nosotros somos ecológicos, cuidamos todo al mínimo detalle e intentamos estar en sintonía con nuestro mundo. Y esto va exactamente en esa línea».
Tres negocios distintos, tres historias distintas, una misma realidad: el comercio de proximidad en Madrid lleva décadas adaptándose a los cambios del barrio, de los hábitos y de la ciudad. ElectriCity by Ford no pretende cambiar esa esencia. Solo propone que el reparto que ya hacían, el que siempre han hecho, se haga de otra manera. Más silenciosa. Más limpia. Y, al amanecer, cuando Javier ya tiene el atún listo y el estado de WhatsApp actualizado, prácticamente igual que siempre.