CASTELLÓ. Nules da un paso más en la rehabilitación de la villa romana de Benicató. El consistorio ha sacado a licitación el primero de los dos lotes que componen el contrato, valorado en su globalidad en 2.687.894 euros (IVA incluido), y que destina una parte a los trabajos de arqueología (1.223.915 euros, IVA incluido) y otra a las actuaciones de arquitectura (1.463.979 euros, IVA incluido).
El segundo, que cuenta con un plazo de ejecución de cinco meses, es al que por el momento pueden optar las empresas interesadas. La actuación prevé la construcción de un Centro de Interpretación en las inmediaciones de la villa romana de Benicató. Para garantizar una ejecución adecuada y mínimamente invasiva, el proyecto plantea una primera fase de excavación arqueológica previa, que facilitará tanto la adaptación del proyecto arquitectónico como la futura definición museográfica.
Las actuaciones, que tienen como objetivo contribuir a la dinamización cultural, turística y económica de Nules posicionando la villa romana de Benicató como un referente de turismo arqueológico sostenible, innovación museográfica y gestión responsable del patrimonio, están financiadas por la Unión Europea con fondos Next Generation en el marco de Plan de Recuperación, Transformación y Resilencia.
Todas las obras, tal y como recoge el pliego de prescripciones técnicas de la actuación, deberán realizarse evitando la alteración visual del entorno natural, con materiales que minimicen al máximo el impacto de la intervención, la huella de carbono, que cuenten con el mayor grado de reversibilidad posible y, sobre todo, con técnicas no agresivas para el Bien de Interés Cultural (BIC).
Un emplazamiento descubierto en 1883 y objeto de múltiples obras
Las primeras noticias sobre la villa romana de Benicató se remontan a 1883, cuando unas explanaciones agrícolas pusieron al descubierto restos arqueológicos. En 1994, la transformación del secano en regadío estuvo a punto de destruir por completo el yacimiento y, en 1995, se llevó a cabo la primera excavación arqueológica en el emplazamiento.
Posteriormente, se realizaron nuevas obras de consolidación del yacimiento en 1985, 1986 y 1999 y, desde entonces y hasta 2018, no se realizó ninguna actuación más. En 2022 se llevó a cabo una intervención de prospección arqueológica y se piensa desde ese momento que la parte visible en la actualidad solo representa una parte menor del emplazamiento, por lo que ahora se quiere extender el conocimiento del bien, abrir la zona excavada, y estudiar y mejorar uno de los recursos turísticos más reconocibles de Nules.
El emplazamiento se halla localizado en la parte sureste del término municipal de Nules, a unos 2,5 kilómetros del núcleo urbano y a 3 kilómetros de la costa, rodeado de campos de naranjos y algunos olivos.