Opinión

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El eurocristiano tibio

Por un referéndum equilibrado en España

"Cabe preguntarse si no ha llegado el momento de aceptarles el órdago a los separatistas vascos y catalanes"

Publicado: 15/03/2026 ·06:00
Actualizado: 15/03/2026 · 06:00
  • El presidente del EBB de EAJ-PNV, Aitor Esteban.
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La semana pasada se celebraron las Segundas Jornadas Jacobinas en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la Universidad Complutense de Madrid. Tres notas las caracterizaron. En primer lugar, el alto nivel de los ponentes. Importantes intelectuales y profesores universitarios debatieron sobre la organización territorial de España, la cuestión de las lenguas cooficiales y el colapso del ascensor social. En segundo lugar, la claridad de las ideas que expusieron. Por centrarme en lo esencial, se apostó por la igualdad de todos los trabajadores españoles al margen de las regiones en las que viviesen. En ese sentido, Guillermo del Valle, el dirigente de Izquierda Española, denunció la “redistribución inversa” que supone que las regiones menos adineradas subvencionen a las más adineradas, un aberrante flujo dinerario de que ya se beneficia Vasconia y aspiran a beneficiarse, con la complicidad de los socialistas y de los comunes de esa zona, los separatistas catalanes. En tercer lugar, la escasa asistencia a las jornadas, lo que delata que la extrema izquierda española ha asumido la desigualdad territorial y la concepción plurinacional de España de forma posiblemente irreversible.

Por las mismas fechas los dirigentes del Partido Nacionalista Vasco han presentado sus enmiendas a la vigente Constitución Española. Entre ellas, destacaré las siguientes: eliminar el artículo 155, que permite suspender las competencias autonómicas en caso de grave deslealtad; sustituir el concepto de nación (española) por el de Estado; sustituir el término nacionalidad por el de nación; eliminar la referencia a la indisoluble unidad de la nación española; eliminar el encargo al ejército de proteger el orden constitucional y la integridad territorial; introducir el derecho a la autodeterminación de las recién denominadas naciones; aceptar la posibilidad de realizar referéndums de separación pactados con el Estado…

 

Si ganasen los separatistas, liquidaríamos la España actual; si ganasen los españolistas, eliminaríamos los privilegios regionales"

 

A diferencia de Izquierda Española, el PNV ha tenido tanto respaldo electoral que ha gobernado, con la complicidad de los socialistas, casi ininterrumpidamente en Vasconia desde la transición a la democracia. Ante situación, con una fuerza de izquierdas claramente españolista, pero minoritaria, y una fuerza de derechas claramente separatista y mayoritaria en su comunidad autónoma, cabe preguntarse si no ha llegado el momento de aceptarles el órdago a los separatistas vascos y catalanes. Lógicamente, no se trataría de convocar un referéndum para dar a elegir a los españoles entre la Constitución actual y las propuestas separatistas, pues en ese caso ellos lograrían sus objetivos si ganasen el referéndum y no saldrían perjudicados si lo perdiesen. Más bien se trataría de dar a elegir a los españoles entre la opción que proponen los separatistas, como la antes señalada, y una opción españolista con los siguientes puntos: reforzar el artículo 155; sustituir el término nacionalidad por el de comunidad autónoma; eliminar la referencia a los derechos históricos de las nacionalidades; eliminar las transferencias de recaudación fiscal a las regiones, incluyendo la eliminación del régimen foral; prohibir las transferencias a las regiones de las competencias exclusivas del Estado; prohibir que el derecho a la autodeterminación figure en los estatutos de autonomía; regular la multiplicidad de lenguas españolas asegurando la enseñanza en español en todas las comunidades autónomas…

Ese sería un referéndum muy equilibrado. Si ganasen los separatistas, liquidaríamos la España actual; si ganasen los españolistas, eliminaríamos los privilegios regionales. Por mi parte, aceptaría el reto; por parte de los separatistas, acostumbrados como están al ventajismo, dudo mucho que lo aceptasen. Pero, al menos, quedaría al descubierto su oportunismo. E incluso así quizás convendría convocar ese referéndum de todos modos. ¿Lo incluirá Izquierda Española en su programa? Alternativamente, ¿lo incluiría algún otro partido? Si ninguno se atreviese, me darían ganas de dedicarme al europeísmo. Después de todo, la guerra de Ucrania y la de Irán han puesto de manifiesto la conveniencia de crear un verdadero ejército europeo. Si no se hiciese, los países europeos seguirían siendo unos herbívoros en un mundo de carnívoros, como ya denunció el socialista Josep Borrell.

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