Opinión

Opinión

Una tasa turística que incluya ecotasa: claro que sí

Publicado: 10/05/2026 · 06:00
Actualizado: 10/05/2026 · 06:00
Suscríbe al canal de whatsapp

Suscríbete al canal de Whatsapp

Siempre al día de las últimas noticias

Suscríbe nuestro newsletter

Suscríbete nuestro newsletter

Siempre al día de las últimas noticias

Se ha establecido el estúpido paradigma de que los que están a favor de la ecotasa son los partidos de izquierdas y algunos sectores empresariales (Juan Roig a la cabeza) y que los que están en contra son los de derechas. Una idea boba que se desmonta en 1 segundo: en Baleares gobierna el PP, Marga Prohens, con la tasa/ecotasa que ya impusieron sus antecesores (Francina Armengol). O el alcalde de Sevilla, el popular José Luis Sanz, lanzó hace un par de años la idea de cobrar por visitar la plaza de España para contribuir a su mantenimiento, como se acaba de realizar en la Fontana de Trevi en Roma. En todas las capitales turísticas de la Europa más desarrollada, de Praga a Oporto. En Amsterdam se paga el 15% del valor del alojamiento.

En Nápoles, que visité esta Semana Santa, se abona en torno a los 5 euros diarios en un alojamiento turístico: una casona del siglo XIX y un piso de casi 200 metros en la plaza Carbonara. Buena falta que le hace a la ciudad napolitana, bella en extremo, con una de las densidades de palacios, monumentos, e iglesias más altas de Europa pero con los barrios populosos del centro bastante degradados, basura por doquier, y el ruido infernal de las motocicletas que campan por sus fueros. Atávico mezzogiorno.

La alcaldesa de València María José Catalá se lo está pensando y se lo está pensando más tras las últimas Fallas donde ciertos barrios de la ciudad quedaron poco menos que hechos unos estercoleros. Y las que están por venir como la proyectada exposición de 'sorollas'  procedentes de la Hispanic Society. ¿Quién paga eso? Las arcas municipales a través de las tasas e impuestos que recauda el Ayuntamiento. ¿Por qué Barcelona o Mallorca sí y València no? 

Los visitantes contaminan, ensucian las calles, manosean todo lo manoseable...Y consumen un bien que en la Comunidad Valenciana es oro: el agua. Con esto ya nos deslizamos en el concepto de ecotasa. Benidorm ya está reclamando una tercera desaladora: no dan abasto. Incluyamos el mantenimiento de espacios naturales; metamos en el saco el grave problema para ampliar o crear nuevos vertederos de basura... O proyectos que pintan muy bien como un nuevo corredor verde en el río Montnegre (Tibi-Alicante); o el  proyecto de cesión de 16.000 metros cuadrados en Benissa para un sendero ecológico... ¿Deberían contribuir los turistas, un poquito, a este tipo de idea de sostenibilidad? Sí y sí.

Y es en este punto en el que tasa y ecotosa convergen. No acabo de entender la oposición frontal de la patronal hotelera Hosbec, reunida hace unos días en el aeropuerto Alicante-Elche, a instaurar la tasa/ecotasa. No he escuchado ningún argumento sólido ni de su presidente Fede Fuster, a quien tengo por persona ilustrada, ni de la consellera del ramo Marián Cano. ¿Teme don Fuster ahuyentar al turismo de botellón, modelo Magaluf? Que no vengan: ganaríamos todos. Él dice que ya no vienen; no sé yo. Que se emborrachen en Reino Unido preparados con bolsitas para recoger sus vómitos. 

  • Detalle del monumento de la Hoguera Oficial de 2025 -

La controversia ha rebrotado también en Alicante: se acercan las fiestas mayores y la Federación de Hogueras de Sant Joan ha reclamado al Ayuntamiento una tasa turística... ¡para mantener la fiesta como principal reclamo turístico! Eso es como querer una tasa solo para la Romería del Rocío o los sanfermines. Yo creo que la tasa/ecotasa está para otras cosas que a la postre van en beneficio de la fiesta: recogida de las basuras, consumo de agua y las cosas que ya se han citado. Yerran Las Hogueras pero también yerra el alcalde Luis Barcala al proclamar que lo recaudado sería “una miseria, un pellizco”. El Información ya los ha estimado en 10 millones de euros anuales, con una media de dos euros por pernoctación, y ha formulado una retahíla de necesidades (vivienda, saneamiento de barrios degradados del extrarradio) que nada tienen que ver con la tasa/ecotasa que al fin y al cabo es un mero cuidado paliativo para amortiguar los efectos negativos de la invasión turística que padecemos, incluidos los cruceros. Para construir nueva vivienda está el Plan Vive de la Generalitat o los fondos europeos que gestiona el Estado.

El Botànic, Ximo Puig, legisló para una tasa turística opcional que oscilaba, escribo de memoria, de 1 euro (campings) a 5 euros (hoteles de más de 3 estrellas). Lo primero que hizo Carlos Mazón fue derogarla. No acabo de entender la radical estigmatización del PP hacia la tasa turística en vez de establecer un debate sosegado cosa que hoy en España es misión del todo imposible.

CODA: El futbolista Dani Alves se ha hecho predicador de la Iglesia Evangelista tras pasar 14 meses en la cárcel por una presunta agresión sexual en una discoteca de la que fue absuelto por el TSJ en marzo de 2025. Tengo a las iglesias evangélicas como una especie de secta, con mucho marketing y dinero de por medio, y apoyando oficialmente a personajes extremos como Donald Trump o Bolsonaro. ¿No hubiera sido más conveniente que Alves se hubiera convertido en monje tibetano? Digo yo. Ayuso (escaldada en México) les da calor (a los evangelistas): huele como un lince el voto latino.

Recibe toda la actualidad
Castellón Plaza

Recibe toda la actualidad de Castellón Plaza en tu correo

La vivienda contra la economía