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VALS PARA HORMIGAS

VPP: Verdugos de Protección Pública

Publicado: 04/02/2026 ·06:00
Actualizado: 04/02/2026 · 06:00
  • Las viviendas de VPO de Residencial Les Naus en Playa de San Juan, en Alicante.
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Como sabe todo el mundo, hasta Arturo Pérez-Reverte, quien mejor contó este país militó en la División Azul. Fue Luis García Berlanga, claro, con quien esta ciudad de Alicante mantiene una deuda aún mayor que la de Benidorm con Sierra Gelada. El director valenciano, en irrepetible sociedad con Rafael Azcona, destriparon España de tal forma, que continúan siendo indispensables más de una década después de su muerte. Con el caso de las viviendas de protección pública (VPP) de La Condomina de Alicante al fuego virulento de los titulares, es lógico pensar en películas como El pisito, de Marco Ferreri e Isidoro M. Ferry, con guion de Azcona, o en el esperpento berlanguiano de la saga de La escopeta nacional, también escrita por el riojano. Yo prefiero quedarme con El verdugo. Porque me sirve para esta columna, porque me gusta más y porque habría que recuperar esa forma de narrar en la que la denuncia social queda congelada con un humor de brea y cañería de alta montaña. 

Ya conocerán la historia. El yerno de un verdugo, empleado público, recibe el cargo en herencia para poder optar a un piso. En el caso de Les Naus, la modesta urbanización de viviendas con garaje y trastero, más gimnasio, piscina, centro social y pistas deportivas, situada en el coto privado del plano alicantino, a nadie le va a tocar escuchar el ruido de los herrajes de las herramientas de muerte. A ninguno de los beneficiarios se le irá el domingo en apaciguar los ánimos de dos contendientes para que no acaben en el garrote vil. Ninguno de los adjudicatarios tendrá que dejarse arrastrar por la Guardia Civil para cumplir con su obligación en uno de los finales más extraordinarios de la historia del cine. Pero todos cumplen con el único requisito que, fuera de los oficiales, tan vinculantes como una resolución de la ONU, tenía verdadera relevancia: todos sabían más que los demás, gracias a los contactos con el poder. 

Entre una y otra administración, Ayuntamiento y Generalitat, las directamente implicadas en la construcción, adjudicación y licencia de las viviendas, irán cavando un túnel con cucharitas para poder escapar del escándalo. Al final, podemos intuir, toda la responsabilidad se descargará contra un tercero, tengo un candidato, o un técnico. Y aquí entra Kafka en juego. Los que hemos leído El proceso, y visto la película de Orson Welles, sabemos que a los despachos con cortinas, mesas de caoba y ventanales nunca llegan las ondas expansivas. Sin que se sepa muy bien cómo ni por qué, al final será el López Vázquez, el Alfredo Landa o el Cassen del cubículo del sótano quien cargue con el muerto. Un administrativo, un secretario, un conserje. A los cooperativistas propietarios de Les Naus no les entrará ni la citación judicial ni el más mínimo remordimiento. Natural, porque ellos no han tenido que sudar más que en el gimnasio o en las pistas de pádel de la urba. La herencia, la ganga, el pelotazo (pisos en San Juan a mitad de precio), lo han protagonizado porque ellos, o su familia, tenían agendado el teléfono necesario. Los contactos en la nube: lo único que no pudieron contar Berlanga y Azcona. Ni falta que les hizo. 

 

@Faroimpostor 

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