CASTELLÓ. El mercado residencial de Castellón muestra entre 2024 y 2025 un proceso de reconfiguración de la propiedad. Los últimos datos de la Dirección General del Catastro reflejan un aumento significativo del número de titulares y una reducción del parque de viviendas en manos de grandes tenedores, en un contexto de intensa actividad compraventa y fuerte encarecimiento de la vivienda usada.
Según el Catastro, en 2025 la provincia contabiliza 320.096 titulares de propiedades de uso residencial, frente a los 316.575 de 2024, lo que supone 3.521 propietarios más en solo un año. En paralelo, el número total de inmuebles residenciales también crece, aunque de forma más moderada, al pasar de 433.344 a 434.512 viviendas, con un incremento neto de 1.168 unidades, limitado por el lento avance de la obra nueva.
El avance del número de titulares se explica, sobre todo, por el aumento de propietarios que cuentan con una única vivienda, un perfil que puede asociarse mayoritariamente a pequeños propietarios o nuevos compradores. En 2025, este colectivo alcanza los 252.070 titulares, frente a los 248.237 del año anterior, lo que supone 3.833 nuevos propietarios con una sola vivienda en apenas doce meses, que acaparan el 58% del parque residencial de la provincia de Castellón.
Dentro de este grupo, crecen tanto los propietarios nacionales como los extranjeros. Los titulares españoles con una única vivienda pasan de 219.341 en 2024 a 221.708 en 2025, mientras que los extranjeros aumentan de 22.481 a 23.952. También se incrementa ligeramente el número de sociedades que poseen una sola vivienda, que pasan de 3.161 a 3.267.
El resto del parque residencial se reparte entre sociedades, asociaciones, entidades religiosas, fundaciones, administraciones públicas y otros tipos de titulares, aunque el rasgo más destacado del último ejercicio es el retroceso de los grandes tenedores.
Menos grandes tenedores y menos viviendas en su poder
Los datos catastrales confirman una reducción generalizada del número de titulares con grandes carteras inmobiliarias. En 2025, los propietarios con hasta 10 o más viviendas suman 2.001, frente a los 2.058 de 2024. El descenso se produce en todos los tramos: propietarios con hasta 10 viviendas, hasta 25, hasta 100 y más de 100 inmuebles.
Este ajuste es especialmente visible en el caso de las sociedades. Las que disponen de hasta 100 viviendas pasan de 80 a 73, mientras que las que superan el umbral de las 100 propiedades se reducen de 15 a 11 en apenas un año.
El cambio es aún más significativo si se observa el volumen de viviendas. En 2024, los grandes tenedores concentraban 26.322 viviendas de uso residencial, una cifra que en 2025 se reduce en 1.987 inmuebles, prácticamente 2.000 viviendas menos en manos de este tipo de propietarios.
También retrocede, aunque de forma más leve, el colectivo de titulares con hasta cinco viviendas. Su número baja de 66.280 a 66.024, y el parque residencial que concentran pasa de 158.785 a 158.107 viviendas, aunque aún representa el 36,3% del global de viviendas de la provincia.
Un mercado marcado por la compraventa y la subida de precios
Para Chema Díaz, representante en Castellón de la Asociación de Inmobiliarias de la Comunitat Valenciana (Asicval) y gerente de la inmobiliaria Propiedades del Mediterráneo, los datos del Catastro “evidencian el fuerte dinamismo de la compraventa en el mercado inmobiliario provincial”, impulsado principalmente por el alza de los precios de la vivienda de segunda mano.
Según explica, el actual contexto de precios elevados convierte este momento en una oportunidad clara para vender, especialmente para los grandes propietarios, tanto particulares como sociedades, que han optado por deshacerse de parte de su parque inmobiliario. “La venta permite una capitalización rápida y con alta rentabilidad, especialmente en viviendas adquiridas cuando el mercado estaba en niveles bajos, frente a un alquiler que, aunque también ha subido, ofrece retornos más lentos”, señala.
A este factor se suma la incertidumbre regulatoria en materia de arrendamientos, que, según el sector, está influyendo en la decisión de algunos propietarios de reducir su exposición al alquiler y optar por la venta.
Díaz considera que los precios actuales se sitúan en niveles similares a los previos a la crisis financiera, especialmente en el mercado de vivienda usada, que concentra en torno al 80% de las operaciones. Desde una perspectiva inversora, añade, quienes se capitalizan ahora podrían disponer de liquidez para aprovechar futuras oportunidades si el mercado entra en una fase de ajuste.
Castellón, entre las provincias más activas
Este comportamiento de la propiedad se produce en un contexto de fuerte actividad inmobiliaria. Durante 2025, Castellón registró 14.384 compraventas de vivienda, con un crecimiento interanual del 11,7%, situándose entre las veinte primeras provincias por volumen de operaciones.
El mercado está claramente liderado por la vivienda usada, que concentra ocho de cada diez compraventas y registra un aumento interanual del 15%, frente al ligero retroceso de la obra nueva. En paralelo, el precio medio de la vivienda creció un 4,6%, con un incremento del 10,3% en la vivienda usada, un factor clave para entender el trasvase de inmuebles desde los grandes tenedores hacia nuevos propietarios.
En conjunto, los datos del Catastro dibujan un escenario de mayor rotación de la propiedad, con más titulares individuales y menos concentración de viviendas en grandes carteras, en línea con la intensa actividad del mercado residencial castellonense.
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