VALÈNCIA. El litoral valenciano no se libra de la presión residencial que sufre el conjunto de España. Vivir cerca del mar es cada vez más caro y la costa se ha convertido en uno de los principales focos de tensión del mercado inmobiliario, empujada por una combinación de factores: la escasez de suelo disponible, el atractivo de estas localizaciones y una demanda que compite por un parque de viviendas limitado. Tanto es así que el precio de la vivienda en la costa de Valencia registra un incremento medio del 17,7%, hasta situarse en torno a los 1.600 euros por metro cuadrado. Es una de las mayores subidas del litoral español, solo por detrás de Santa Cruz de Tenerife (+19%) y Alicante (+18,9%), según el informe Vivienda en Costa 2026, elaborado por Tinsa by Accumin.
El encarecimiento tiene además un reflejo directo en el esfuerzo que deben asumir los hogares para acceder a una vivienda. En los municipios costeros, el comprador medio debe destinar alrededor del 30% de su renta disponible a la adquisición de una vivienda. El porcentaje se eleva hasta el 31% en el conjunto de la provincia de Valencia y alcanza el 43% en la capital, donde el fuerte incremento de los precios en los últimos años ha estrechado todavía más la capacidad de compra de los hogares.
En el conjunto de la provincia, el precio medio de la vivienda alcanza los 1.754 euros por metro cuadrado, tras crecer un 17,2%, mientras que en la ciudad de Valencia se sitúa en 2.650 euros/m², un 14,2% más. Sin embargo, la media provincial esconde diferencias importantes a lo largo del litoral. De acuerdo con el informe, en el tramo comprendido entre Canet d'en Berenguer y Alboraia, el precio medio de la vivienda se sitúa en 1.844 euros por metro cuadrado, mientras que en el eje costero entre Sueca y Oliva baja hasta los 1.439 euros por metro cuadrado.
La diferencia se hace mucho más evidente cuando se pone el foco en la vivienda vacacional, donde el atractivo de las localizaciones junto al mar y la demanda de segunda residencia elevan considerablemente los valores. En este segmento, el precio medio entre Canet d'en Berenguer y Alboraia alcanza los 2.750 euros por metro cuadrado, mientras que entre las playas de Sueca y Oliva roza los 2.800 euros por metro cuadrado. Se trata de valores registrados en el primer trimestre del año y que reflejan las dos velocidades del mercado residencial: Por un lado, la de la vivienda habitual y otra, sensiblemente más elevada, en las zonas con fuerte demanda vacacional.
Caen las compraventas
No obstante y pese al protagonismo de la vivienda costera, los municipios del litoral valenciano, sin contar el 'Cap i Casal', representan una parte relativamente reducida del mercado provincial. En concreto, concentran alrededor del 20% de las compraventas, que alcanzaron las 42.949 transacciones en 2025, y el 10% de los visados de vivienda nueva, que llegaron a los 7.567 en la provincia.

- Trabajadores de la construcción en una obra. -
- Foto: EDUARDO MANZANA
Además, las operaciones de compraventa en los municipios de la costa valenciana registraron una caída del 6,1% hasta las 8.518 operaciones, un descenso que contrasta con el aumento del 1,9% de las transacciones a nivel provincial y que sigue la estela de la Capital del Turia, donde también bajaron un 5,8% hasta las 10.383, según Tinsa. Pese a esta contracción, el volumen de operaciones continúa en niveles elevados.
De hecho, las compraventas se mantienen como el segundo nivel más alto del periodo posterior a la burbuja de 2007, solo por detrás del máximo alcanzado en 2022. El dato confirma que, pese al retroceso, la actividad compradora continúa siendo intensa.
La oferta también está reaccionando al tirón de la demanda. La actividad promotora en la costa aumentó un 17,7%, aunque el crecimiento fue todavía mayor en el conjunto de la provincia y en la capital. "Con ello alcanza máximos históricos en el periodo post-burbuja de 2007 en la provincia y segundo valor más elevado en la costa, revelando un intento de la oferta de abastecer a la elevada demanda", remarca.
El comprador extranjero gana peso
Por otro lado, el mercado costero valenciano también mantiene un marcado componente internacional. El comprador extranjero aumenta ligeramente su peso y ya representa alrededor del 20% de la demanda.
Entre los compradores nacionales destacan los procedentes de la Comunidad de Madrid, la propia Comunitat Valenciana y Castilla-La Mancha, mientras que la internacional diversifica y ganan protagonismo países como Rusia, Ucrania y Rumanía, aunque mantienen la presencia de compradores de Alemania, Reino Unido y Francia, mientras que ganan protagonismo otros países como Rusia, Ucrania y Rumanía.
El resultado es un mercado costero en el que los precios avanzan con fuerza, la promoción residencial intenta responder a la demanda y el comprador internacional mantiene un peso relevante, mientras el acceso a la vivienda se convierte en uno de los principales retos para la población local, especialmente en la capital.
"El mercado residencial en costa, fuertemente dominado por las dinámicas del segmento vacacional, combina un crecimiento de los precios intenso con una demanda robusta que comienza a mostrar señales de agotamiento, revelando la escasez de oferta como factor principal que sostiene los tensionamientos en precio y dificulta cada vez más el acceso a la vivienda para el salario local medio", ha apuntado la directora del Servicio de Estudios de Tinsa by Accumin, Cristina Arias.