Nueva entrega de La Paella Rusa, que esta semana viene con repaso general a las amenazas a la humanidad, que ahora mismo es probablemente la única categoría política que de verdad lo engloba todo. Empezamos por Irán, Trump y el alto al fuego, esa fórmula mágica con la que todo el mundo intenta parecer vencedor aunque alrededor siga habiendo destrucción, tensión y bastante cara dura. Porque una de las grandes innovaciones de nuestro tiempo es que ya no hace falta ganar una guerra: basta con cerrar los ojos y decir muy fuerte que has ganado.
Seguimos con otra amenaza bastante menos lejana, que es la inteligencia artificial y el ecosistema de señores que llevan años prometiéndonos el futuro y ahora además quieren cobrar por avisarnos de que igual ese futuro nos revienta en la cara. Por supuesto, también nos asomamos a la PSOización, porque es uno de esos fenómenos que siempre están ahí, como la humedad o la remota posibilidad de un invierno nuclear.
Y cerramos con la recomendación cultural. Aprovechando el episodio pascuero, hablamos de un tipo de turismo muy peculiar. La turista, de Yun Ko-eun, es una novela perfecta para hablar del turismo de catástrofe, de esa pulsión tan contemporánea por convertir cualquier desastre en experiencia y cualquier ruina en destino con encanto. Ni la escapada de Semana Santa se libra ya de esa sensación de que todo se hunde, pero al menos que nos pille con alojamiento y desayuno.