Este alto número tiene un impacto económico significativo, ya que mantener a estos animales en refugios requiere instalaciones adecuadas, personal, cuidados veterinarios y alimentación. Aunque la nueva Ley de Bienestar Animal ha eliminado la práctica de sacrificar perros no adoptados, la acumulación de animales en refugios sigue representando un gran desafío financiero.
Hablamos con José Miguel Doval, presidente de la Real Sociedad Canina de España (RSCE).