VILA-REAL. El Ayuntamiento de Vila-real reitera su petición a la Conselleria de Cultura para que resuelva lo antes posible el expediente para declarar la Matxà del Sant Antoni de Vila-real como Bien de Interés Cultural (BIC) inmaterial, una distinción clave para la protección, conservación y difusión de esta tradición tan arraigada en la ciudad. Y es que el consistorio sigue sin respuesta por parte de la Generalitat a la petición, aprobada en Pleno por unanimidad el enero de 2024, para declarar la Matxà de Sant Antoni como Bien de Interés Cultural (BIC) inmaterial. El acuerdo se remitió a la Conselleria de Cultura el 13 de febrero y, después de recibir respuesta por parte de la administración autonómica indicando el procedimiento que debía seguirse para su tramitación, la documentación requerida se envió el 28 de marzo de 2024.
La solicitud actual se ha iniciado a raíz de una propuesta de la Concejalía de Tradiciones, encabezada por Miriam Caravaca y que, por su valor simbólico y el consenso político generado, se ha transformado en una Declaración Institucional con el apoyo de todas las fuerzas con representación municipal y pasará a votación en el Pleno ordinario de enero. A través de esta declaración, el consistorio deja constancia de la importancia que tienen las tradiciones para los y las vila-realenses, especialmente aquellas que constituyen una auténtica seña de identidad colectiva como es la Matxà de Sant Antoni. El alcalde de la ciudad, José Benlloch, ha mostrado públicamente su agradecimiento a los partidos de la oposición en Vila-real -PP y VOX-, "partidos que sostienen el gobierno en Valencia y que se han querido sumar a esta propuesta".
Se trata de una celebración con una larga trayectoria histórica que fue recuperada hace 53 años por la Congregación de Lluïsos, que desde entonces ha mantenido viva la tradición, organizando año tras año la bendición de los animales y el desfile por las calles de la ciudad, un acto muy apreciado por la ciudadanía, que considera las mascotas parte de la familia. Hace cerca de dos años que el Ayuntamiento solicitó formalmente a la Consellería de Cultura la tramitación del expediente, y desde el consistorio se considera que ya ha pasado un tiempo suficiente para que se resuelva favorablemente la petición. Benlloch ha reprobado el silencio de la Generalitat: "Es lamentable tener que elevar al Pleno la exigencia de respuesta a nuestro gobierno autonómico en el trámite de un expediente tan importante. Por desgracia, el caos y el desgobierno en la Comunitat Valenciana y el maltrato a Vila-real nos obliga a levantar la voz por la defensa de lo nuestro".
El máximo responsable municipal ha recordado que "la Matxà es una de las manifestaciones culturales con más arraigo popular en Vila-real, un ejemplo de la ciudad con corazón de pueblo que mantiene vivas sus raíces". El alcalde ha destacado el trabajo de la Congregación de Lluïsos, que hace más de 50 años recuperó la Matxà, "como un homenaje a los animales, que tan importantes han sido para nuestra agricultura, y que se ha transmitido de generación en generación y ha ido evolucionando hacia las nuevas maneras de relacionarse que actualmente tenemos las personas con nuestras mascotas, siempre desde el fomento de la cura y el bienestar animal".
Por su parte, la edila de Tradiciones, Miriam Caravaca, apela también a la elevada participación de vecinos y vecinas en este desfile, que se celebra cada 16 de enero, en la víspera de la fiesta de Sant Antoni, y que "reúne muchas de nuestras tradiciones, como son las caballerías, a través de la participación de la Asociación de Tiro y Arrastre, la gastronomía, con el reparto de más de 4.000 rollos, o nuestra música popular, además de la tradicional hoguera y bendición de los animales". Por todos estos motivos, el Ayuntamiento consideró que la Matxà de Sant Antoni de Vila-real reunía los requisitos que se establecen en la Ley 4/1998, de 11 de junio, de la Generalitat, del patrimonio cultural valenciano para ser declarada Bien de Interés Cultural inmaterial.
Del mismo modo, en la propuesta de declaración se incluye también la tradicional celebración en la ermita de la Virgen de Gracia con motivo del Día de Sant Antoni, con la misa y el reparto de panecillos entre todos los asistentes, "una fiesta que organiza el Ayuntamiento y que también es una manifestación religiosa y tradicional muy arraigada en nuestra ciudad". Por todo esto, el Ayuntamiento insta a la Conselleria de Cultura a resolver el expediente con la máxima celeridad, atendiendo al valor cultural, social e identitario de la Matxà de Sant Antoni para la ciudad.