CASTELLÓ. Los diputados del Grupo Parlamentario Plurinacional Sumar Íñigo Errejón, Águeda Micó, Enrique Santiago y Nahuel González, según el artículo 185 del Reglamento de la Cámara, han elevado este martes una batería de preguntas, a las que piden respuesta por escrito, sobre la agresión "ultra" ocurrida en un casal antifascista de Castelló.
El pasado 2 de marzo, durante las tradicionales fiestas de la Magdalena en Castelló, el colectivo La Cosa Nostra Castelló Antifa Social Club fue objeto de una "agresión violenta perpetrada por un grupo de aproximadamente 30 individuos en su sede social". Los agresores, "armados con hierros y bates de béisbol, irrumpieron en el recinto y procedieron a agredir a los asistentes, resultando en heridas y contusiones para al menos doce personas", incluyendo a un joven de 32 años que requirió hospitalización en la Unidad de Cuidados Intensivos.
Se ha señalado públicamente que entre los agresores se encontraban "individuos identificables como miembros del grupo ultra del club deportivo Castellón, Frente Orellut, e incluso se ha mencionado la presencia de uno de los condenados por los sucesos del 9 de octubre de 2017 en València".
El colectivo antifascista atribuye la responsabilidad política, de estos hechos, al concejal de Vox, Antonio Ortolá, concejal de Seguridad y Emergencias y cuarto teniente de la alcaldía que dirige Begoña Carrasco, del Partido Popular. Quien, a pesar de ostentar dicho cargo, "se le ha podido ver en la grada del grupo de ultras Frente Orellut, tal y como publicaron varios medios recientemente".
Asimismo, el colectivo ha destacado la falta de actuación policial, no solo para impedir los hechos ocurridos, sino también por la falta de asistencia a los agredidos, habiéndose impedido que la ambulancia pudiese entrar en el recinto, obligando a los propios asistentes a trasladar a los heridos.
Al mismo tiempo, este lunes el grupo parlamentario ha conocido "nuevas noticias sobre las investigaciones de las agresiones del 9 de octubre en Valencia". El responsable del grupo especializado en movimientos de extrema derecha de la Brigada de Información de València ha reconocido que la Policía no detectó el peligro que acechaba a la tradicional marcha, en la que decenas de ultras agredieron a manifestantes y periodistas. Además, destaca que no fue un hecho espontáneo que 500 personas se concentraran en la Plaza de San Agustín de Valencia para impedir la marcha.
Ante los sucesos mencionados, se solicita respuesta para las siguientes preguntas: