EL CABECICUBO DE DOCUS, SERIES Y TV 

Cuando un cuñado merece morir

'Bad Sisters' (Apple+) es una adaptación de una serie belga de hace diez años, pero es una de las propuestas más interesantes de la temporada. Su fuerte está en cómo mezcla los géneros. Habla de situaciones trágicas, personalidades oscuras, dramas familiares irlandeses, pero aunque los presente de forma muy realista, lo que impera es el humor negro. Hay para quien la comedia es un género menor, pero aquí demuestra que llega más profundo que muchos dramas

25/11/2023 - 

VALÈNCIA. Entiendo el entusiasmo con La Mesías, una gran serie, pero que a mí me ha parecido un tanto superficial. La he disfrutado, aunque me haya aburrido en sus episodios centrales, y el desenlace no me ha aportado gran cosa. Creo que tira demasiadas líneas argumentales y desarrollo de personajes para no contar nada interesante ni emocionante de ninguno de ellos. 

Hay elementos de Saura, de Almodóvar y de Buñuel, sobre todo de un discípulo de este último, Arturo Ripstein, y su Castillo de la pureza, de la que Yorgos Lanthimos hizo un remake en Canino sin mencionar al mexicano en ninguna entrevista por lo que yo pude leer. De manera que La Mesías ha dejado grandes escenas, el nivel técnico y de los actores es excelente, pero no una huella profunda. Al menos en mí.

Qué diferencia con Hermanas hasta la muerte, de Apple +, que no tiene grandes ambiciones, pero te hace pasar un buen rato sincero. Está concebida para divertir y lo hace con un guión muy inteligente que no tiene más fin que ese. No me atrevería a hablar de un estilo Apple+ todavía, pero después de Las gotas de Dios se entrevé un patrón. 

Hermanas hasta la muerte va del fenómeno de moda en las redes sociales de la década pasada, el término cuñado. Pero no se trata aquí de un prepotente que cree saber más que los demás y precisamente lo que no sabe es que es un ignorante, el arquetipo que se creó en España con ese apelativo. Aquí tenemos a uno que tira más por la vileza. 

Las hermanas son las Garvey y una de ellas, Grace, es la mujer de John Paul. Este caballero es un indeseable. Un necio que suelta pullas muy hirientes a sus cuñadas. Baste mencionar que una de ellas es estéril, su matrimonio se rompió por eso y él no para de recordárselo partiéndose de risa en las comidas familiares. 

Por supuesto, John Paul trata fatal a Grace. La tiene anulada, con la pata quebrada de ama de casa, no se acuesta con ella desde hace años y le echa la culpa de la falta de sexo. Es una crueldad refinada, pero paradójicamente muy convencional o frecuente. Bibi, otra de las hermanas, perdió un ojo en un accidente en el que conducía él pasándose de velocidad presumiendo de cómo pisaba el acelerador. Ahora tiene que ir con un parche. 

El caso más sangrante tal vez sea el de Ursula, que tiene un amante, él lo sabe, y le amenaza con decírselo a su marido en un acto de tortura también muy cruel. Lógicamente, las hermanas le odian tanto que trazan un plan para acabar con él. Solo se puede anunciar eso antes de ver la serie, esta es su premisa. Lo único que sabemos al principio es que John Paul ha muerto. Lo que no se cuenta es cómo. Toda la temporada –hay ya anunciada una segunda- nos acerca y nos aleja de una explicación a su muerte. 

Por el otro lado, tenemos a dos hermanos que han heredado la empresa de seguros que llevaba su padre. Están en bancarrota y si pagan lo que les corresponde por la muerte de John Paul, se arruinan. Uno pierde su casa y su mujer está embarazada. Por eso se ponen a investigar el caso más llevados por la desesperación que por el rigor. 

Con un guión lleno de divertidas trampas, asistimos a un corre-que-te-pillo que se ve con verdadero placer, con un enganche que va aumentando conforme pasan capítulos, sobre todo porque va generando ansiedad por saber cómo rayos ha muerto ese hombre tan sumamente odioso. 

La serie es británica, aunque situada en Irlanda, pero es adaptación de una belga, Clan, de 2012. Tiene que ser buena porque Sharon Horgan, la directora, ha confesado que cuando se lo propusieron no quería meterse en el terreno de las adaptaciones, pero que fue ver el primer capítulo y contestar corriendo al email diciendo que aceptaba la oferta. Ignoro cómo es el humor belga, pero aquí el irlandés hace aquí gala de su inconfundible y deliciosa crueldad. A cada personaje le va enfrentando con su destino, con sus debilidades, de forma inexorable. Es más cruel el guión que el cuñado. 

Horgan, que también ha salido en los papeles últimamente por Best Interests, de la BBC, ha explicado que lo que le sedujo de la serie belga era la familia numerosa que la protagonizaba. Dice que en Irlanda son muy habituales. Exactamente igual que el cuñado, que es un moralista en la versión belga y no le ha costado nada llevar ese arquetipo a la personalidad irlandesa. 

Aunque se trate de una serie de humor negro, el desarrollo de cada personaje responde a una tragedia personal que está muy bien descrita. La anulación de la personalidad de la mujer del cuñado, por ejemplo, no solo es que sea realista, es que la directora tuvo que recibir cientos de mensajes privados por Instagram y email de gente que le confesaba que estaba en la misma situación que ella. No tiene nada de extraño que en una pareja haya alguien que lleve el control económico y vaya aislando a la otra persona de sus amigos y familiares. 

La otra parte dura de ver es el fracaso matrimonial de Ursula. Vemos las escenas de enamoramiento con su amante, las divertidas situaciones que se plantean cuando él le escribe en el vientre “This pussy is mine” y ella luego tiene que dormir con su marido sin haber podido borrárselo. Sin embargo, también conocemos al marido y a sus hijos, uno de ellos discapacitado, y la situación no es nada divertida. Es gente muy vulnerable a la que ella está traicionando y la primera que lo sabe es su conciencia. Es un personaje que se está derrumbando en cada capítulo, pero su historia está presentada en clave de humor negro. Duele y da risa ¿no es genial?

Eso es lo que funciona tan bien. La parte oscura de cada personaje está muy bien descrita y responde al arquetipos fácilmente reconocibles por quien haya vivido un poco, pero la forma como se nos presenta su situación es la comedia. Una mezcla de drama y humor de estas características es una propuesta más inteligente de lo que pueda parecer y, entre risas, también logra conmover y, por qué no decirlo, hundir. 

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