LA NEGOCIACIÓN ENTRE EL PSPV, COMPROMÍS Y PODEM-EUPV ENTRA EN LA FASE DEL DEBATE POLÍTICO

El Acord de Fadrell se aferra al reto de aprobar el presupuesto de 2021 antes de finales de año

2/10/2020 - 

CASTELLÓ. El Acord de Fadrell se aferra al reto de aprobar el presupuesto de 2021 antes de acabar el año. El PSPV, Compromís y Podem-EUPV encaran la fase más crítica de la negociación: el debate político. Tras haber presentado cada grupo sus propuestas, siempre con arreglo al reparto competencial, ahora llega el momento de decidir las líneas estratégicas, esenciales para determinar las prioridades a la hora de impeler tanto las distintas acciones del gobierno como la ejecución de inversiones.

En realidad, la covid-19 condiciona la hoja de ruta, como reconoce el portavoz del ejecutivo local, José Luis López, quien destaca lo imperativo de "frenar la pandemia, reactivar el sector económico y crear empleo en Castelló". Teniendo definidas esas premisas, el tripartito ha de concretar cómo prevé desarrollarlas y su afección sobre las partidas inherentes a las 15 concejalías. 

La reflexión interna se vislumbra un ejercicio de equilibrio, en vista del precedente con el presupuesto de 2020. Las desavenencias en momentos decisivos provocaron una ralentización que, con la eventualidad del coronavirus, obligaron a consumir más de la mitad del ejercicio.

Las piedras en el camino

El desacord arrancó con el polémico pleno de diciembre de 2019. La crisis se alargó un mes, hasta que se firmó el reacord a mediados de enero. Retomadas las conversaciones para rematar las cuentas municipales y con la tramitación administrativa en su tramo final, irrumpió con el virus, que trastocó por completo la planificación.

Sin llegar a comenzar de cero, la contingencia alteró ostensiblemente los planes del Fadrell, que se vio forzado a modificar la práctica totalidad de los capítulos del borrador para diseñar otro proyecto de ingresos y gastos. La nueva negociación sufrió un inesperado contratiempo en mayo, cuando la confluencia se desmarcó del acuerdo al exigir un "gesto" administrativo a cambio de su aquiescencia. Ese tira y afloja supuso un mayor retraso, hasta que la corporación aprobó el presupuesto en el pleno de julio, entrando en vigor en agosto.

Posiblemente por ese largo recorrido la alcaldesa, Amparo Marco, se comprometió ya en junio a que las cuentas municipales de 2021 "estén el 1 de enero [2021]". Incluso, advirtió en una posterior comparecencia que había dado la orden interna para comenzar a trabajar.

"Estamos en el proceso de elaboración. El miércoles terminó el plazo para que cada concejal hiciera sus propuestas. A partir de ahora ese borrador pasa al debate político", insiste López. "Marcaremos un calendario para debatir durante estas próximas semanas, porque lo que quiere este gobierno es que el presupuesto esté cuanto antes", subraya para concluir.

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