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El Gran Casino echa a casi la mitad de la plantilla y suma 2,3 millones en pérdidas pero descarta cerrar

14/02/2020 - 

CASTELLÓ. Vientos de cambio en el Gran Casino Castellón. Grupo Orenes, la empresa gestora del recinto de juego ubicado en el Moll de Costa del Grau, ha firmado esta misma semana el Expediente de Regulación de Empleo por el que despide a 32 de los empleados del casino, ni más ni menos que el 46% de su plantilla, formada hasta ese momento por 69 trabajadores. 

El ERE, que la empresa ha acometido sin llegar a un acuerdo con los sindicatos, recoge la compensación mínima legal, 20 días por año trabajado con un máximo de 12 mensualidades, motivo por el cual los trabajadores se han negado a suscribirlo. En la otra parte de la mesa, Grupo Orenes esgrime acerca de los despidos que acumula 2,3 millones de euros en pérdidas "en los últimos cuatro años". 

Las cuentas depositadas por la sociedad de 2016 a 2018 recogen algo más de 940.000 euros de pérdidas en el total de esos tres años. Esto significaría -a falta de las cifras definitivas, que no ha cerrado aún la sociedad- que el balance negativo se habría disparado en 2019 de una forma desmesurada, hasta multiplicar por cuatro los números rojos del ejercicio precedente. En cada uno de aquellos tres ejercicios Gran Casino Castellón facturó alrededor de 4 millones de euros, con un descenso del 10% en las ventas del último ejercicio.

Inversión para adaptarse al cambio de tendencia

La empresa también apunta que el año pasado se produjo una caída en los ingresos debido al cambio que está experimentando el sector del juego, que deriva hacia las máquinas automáticas en lugar de las mesas en vivo (cartas y ruleta fundamentalmente), que aglutinan la mayor parte de la plantilla. De ahí que, además de los despidos, la sociedad vaya a acometer cambios en el establecimiento con el fin de "adecuar, dinamizar e impulsar el complejo", apuntan fuentes de la firma. 

El objetivo es "ofrecer a nuestros clientes un complejo de ocio más plural e integral" que incluya servicios de restauración, por ejemplo. Grupo Orenes aún no ha definido cuáles serán las inversiones ni en qué consistirán, pero ha señalado a Castellón Plaza que las acometerá "en el primer trimestre" del año. 

Y es que la empresa descarta, a día de hoy, cerrar el establecimiento, que ya acumula casi una docena de años abierto desde que comenzó a funcionar en 2008. Lo que se busca es "relanzarlo", señalan desde la compañía. De hecho, las fuentes justifican el ERE en que lo que busca es "garantizar el mantenimiento del 54% del empleo actual y la viabilidad de la sociedad". 

El grupo: 25 millones de beneficio

Pero los sindicatos no están de acuerdo y recuerdan que el Gran Casino Castellón pertenece a un gran grupo estatal del juego "que todos los años reparte dividendos" a sus accionistas. De hecho, en el último año con sus cuentas consolidadas registradas, 2018, Grupo Orenes registró unos beneficios de más de 25 millones de euros. De ahí que los sindicatos estimen que el conglomerado con sede en Murcia "tiene posibilidades de ayudar a Castellón para no tener que despedir a 32 personas". Desde la empresa recuerdan que cada sociedad se gestiona "de manera individual". 

En el proceso de adaptación emprendido, la compañía tiene previsto modificar los horarios, según ha trasladado a los representantes de los trabajadores, y también llevar a cabo otros cambios. Sobre esto, los sindicatos alertan de las "condiciones" en que pueden quedar trabajando los 37 empleados que siguen en el Casino. Desde la firma se limitan a señalar que las partes "se han emplazado para iniciar negociaciones" a este respecto. 

La facturación crece hasta los 600 millones

Además del casino de Castellón, Grupo Orenes gestiona otros siete en España y tres en México, 23 salas de bingo en el territorio estatal (acaba de abrir la última en Lleida) y más de 300 salas de juego. Además, cuenta con una casa de apuestas on line, gestiona máquinas tragaperras y también dispone de hoteles y restaurantes, señalan fuentes de la sociedad. 

Gracias a ello, en 2018 alcanzó una facturación de 462 millones de euros y, a falta de cerrar las cuentas del año pasado, algo que espera tener al inicio de la primavera, sus ventas crecieron hasta superar los 600 millones de euros, señalan las mismas fuentes. 

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