MÚSICA - FLORES 

'Gloria', catorce canciones de pop para una hermana que ya no está

En el imposible ejercicio de recomponerse emocionalmente tras la pérdida de su hermana, a Quique Gallo (Midnight Shots, Tracahombres, Aullido Atómico) empezaron a brotarle canciones. El resultado es un disco de pop luminoso e intemporal, lleno de recuerdos y conversaciones imaginadas. El nuevo proyecto se llama Flores y acaba de publicar su primer LP en el sello Mont Ventoux

28/10/2021 - 

VALÈNCIA. A Quique Gallo le gusta asociar este disco con una de esas plantas que desafían la condición estéril del cemento y consiguen salir a la superficie a través de una grieta. También él ha logrado atravesar la oscuridad y encontrar algo de luz. El músico valenciano, al que siempre hemos conocido detrás de una batería -en bandas de R&B, rock’n’roll y garage como Midnight Shots, Tracahombres o Aullido Atómico-, ha asumido por primera vez el papel de compositor y cantante en un nuevo proyecto musical bellísimo que, paradójicamente, surge de una tragedia: la pérdida de una hermana. Gloria, fallecida demasiado joven, demasiado pronto, presta su nombre al primer disco de Flores, publicado hace unas semanas por la discográfica Mont Ventoux. Un LP en el que Quique ha encapsulado su dolor y lo ha transformado en catorce canciones de pop melancólicas pero llenas de luz, melodías bonitas y colores mediterráneos. A base de cultivar su soledad y encauzarla de una forma positiva, esquivando en lo posible los laberintos oscuros en los que uno a veces no puede evitar meterse, Quique ha encontrado una voz nueva y se ha revelado como un excelente compositor de pop. 

Las letras, íntimas y naturales, reflejan el poso del dolor, pero no son viscerales y atormentadas. En algunas de ellas, Quique se dirige a su hermana directamente. El oyente es testigo de una conversación imaginaria, por momentos incluso alegre. “Quería contar la otra parte de la tragedia, hablar de ella sin hacer música para cortarse las venas”, puntualiza el músico valenciano. “Este disco no tiene nada que ver con la redención del dolor. Yo tengo claro que en esta vida estamos solo un ratito, y hay que decirse las cosas; así que no, no estoy diciéndole nada que no le haya dicho antes ya. Lo que hago es sacar recuerdos de nuestra relación; en parte con la intención de registrarlos. También hago el ejercicio de imaginarme a mí en el futuro. Muchas de la canciones hablan de la playa, el mar, los paseos por el campo. Muchas de las melodías y frases que hay en el disco surgieron en ese tipo de sitios, en momentos de soledad”. 

Rock steady, música brasileña y caboverdiana. Bandas como Belle and Sebastian y Kings of Convenience. Artistas como Adam Green y Mac Demarco. “Aunque haya estado involucrado en bandas que aparentemente no tienen nada que ver con Flores, en realidad yo siempre he tenido los mismos referentes. Y la misma debilidad por ese tipo de pop en el que parece que todo está como dejado estar, sin esfuerzo, sin buscar el perfeccionismo. Que no parezca que todos los arreglos están pensados hasta el mínimo detalle (aunque a veces sea mentira, y haya mucho trabajo detrás). Yo he querido que Gloria también tuviese ese toque de cercanía, que creo que encaja mejor con el tipo de persona que soy. Hay gente que me ha dicho que este disco les ha recordado a Jonathan Richman, por ejemplo”.

“Las canciones se me caían solas”

“Las canciones de Gloria se han impuesto; surgieron de forma bastante inconsciente -nos explica Quique-. Y sí, ahora me alegro de haber hecho este disco, pero reconozco que al principio me daba mucho miedo”. 

“He vivido unos años de mierda; los peores de mi vida. Cuando se fue mi hermana, me recluí mucho. Entré en un periodo de introspección brutal en el que aprendí a analizar mis sentimientos de una forma nueva para mí. Estando así, empecé a escribir pensamientos y canciones sin ninguna intención concreta. Sencillamente, escribir me ayudaba a expresarme y a enfrentarme un poco a esto. Cuando vi que tenía bastante material, decidí seguir adelante y centrarme del todo en ello. El caso es que no tenía que “sentarme” a escribir canciones; se me caían solas. A veces pienso que solo he estado acompañando a esta obra, como si no fuera el autor, sino un espectador”.

En principio no tenía intención de grabar las canciones. Podía haber seguido componiendo durante años. Porque, claro, el dolor no se agota, y uno corre el peligro de pasarse el resto de su vida encerrado en ese proceso doloroso, aunque reconfortante. “Me di cuenta de que sí tenía que hacer algo con esas canciones. Es un peligro no dar carpetazo nunca. Hablé con Jussi (bajista en su grupo paralelo, Aullido Atómico) y quedamos a ratitos para ensayar las canciones y terminarlas con nuevos arreglos”.

Antes de entrar a grabar en los estudios Río Bravo de València, presentó las canciones a sus amigos en su casa. “Una cosa muy íntima para las personas que más me habían acompañado en este proceso. Fue muy emocionante”.

En el estudio de grabación, el disco creció musicalmente. Se superpusieron muchas capas de instrumentos; se añadieron multitud de arreglos y coros. Jussi Folch, Xema Fuertes y Cayo Bellveser aportaron también sus ideas. Alfonso Luna completa ahora el grupo para sentarse a la batería en los directos.

La presentación en directo de Flores podría celebrarse en un local más amplio, pero Gallo escogió el Centro Excursionista de València -más conocido como CEX-, porque es su guarida, el bar por el que se pasa a diario para encontrarse con sus amigos y amigas. Serán tres fechas seguidas -5, 6 y 7 de noviembre-, pero hace días que se agotaron las entradas. “Quería hacerlo allí. Me apetecía mucho. Quería que fuese en un sitio muy familiar e íntimo. Y además tiene un sonido muy bonito. Después de estos conciertos de presentación, Flores se moverá y nos abriremos a otro tipo de salas, por supuesto”.

De la batería al micrófono

“Para mí, no ha sido un cambio tan grande como pueda parecer -nos responde Quique cuando le preguntamos por el salto que supone dejar la discreción del taburete y las baquetas y asumir el protagonismo-. El paso importante ha sido ponerme a cantar, pero no me resulta nada raro componer canciones con una guitarra y pensar melodías. Lo he hecho durante mucho tiempo en otras bandas. En Aullido Atómico, por ejemplo, llevaba una idea que después pasaba por el filtro del resto de miembros del grupo. Pero cuando empecé a escribir las canciones de Gloria, que son tan autobiográficas, vi que no era posible que pasaran por el filtro de nadie más. Tenía que cantarlas yo”. 

No fue fácil para él exponer sus sentimientos tan abiertamente. “Soy una persona muy sencilla, que no solo no necesito ser el foco de atención, sino que incluso te diría que no me mola”. “Ha sido un proceso muy largo e intenso. Me ha costado mucho, y he dudado, pero ahora sé que ha sido una buena idea. He encontrado un lugar desde el que poder hablar; he encontrado una voz, que es algo que nunca había tenido, porque la había necesitado. Siento que estoy en un momento creativo muy bueno y que tengo un equipo muy guay para aprovecharlo. De hecho, ya estamos grabando maquetas nuevas”.