El Col·legi de Treball Social lanza un curso para revertir el impacto de la vulnerabilidad energética en Castelló

21/10/2020 - 

CASTELLÓ. El Col·legi de Treball Social de Castelló organiza desde esta semana y hasta el próximo 17 de noviembre el curso Intervención social desde la vulnerabilidad energética, promovido por la cooperativa AeioLuz Evolución Energética. Durante 5 sesiones online, alrededor de 40 trabajadoras sociales recibirán formación sobre el funcionamiento del mercado energético, la interpretación de facturas, sistemas de contratación y pautas de consumo eficiente en los hogares para poder replantear la intervención que desde el Trabajo Social se hace con las personas y familias que sufren vulnerabilidad energética.

El COTS afirma que se trata de una realidad sobre la que no existen cifras oficiales -se estima que al menos un 10% de la población española la sufre, sin contar la que azota a personas que no recurren a Servicios Sociales pero sí restringen su consumo en casa para reducir gastos- y que desvelará su cara más cruda a partir de ahora, una vez levantado el “escudo social” vigente durante la pandemia y que protegía a las familias en situación de vulnerabilidad energética. “Durante el confinamiento el consumo energético doméstico se disparó un 28%. Es cierto que se blindaron los cortes de luz por impagos, pero ni se han abaratado precios ni se han perdonado deudas. El 1 de octubre se levantó este escudo social y los Servicios Sociales se van a ver invadidos por esas facturas pendientes”, explica una de las dictantes del curso, la trabajadora social Nuria Baeza, que imparte las sesiones en el COTS Castelló junto a Salvador Moncayo, ambos socios de AeioLuz.

La sobrecarga de trabajo en Servicios Sociales, unido a una “analfabetización energética” global, son algunas de las trabas para realizar una intervención social y un abordaje profundo del problema de la vulnerabilidad energética, “muy poco visibilizado aún”, dice Nuria Baeza. “Por la saturación del día a día, las gestiones que llegamos a hacer desde Servicios Sociales se limitan muchas veces a evitar cortes de suministros y pagar facturas en hogares vulnerables, pero como no existe formación en el opaco mundo del mercado energético, no detectamos que se abonan facturas tramitadas ya con sobrecoste”, indica. “Muy pocas personas o familias entienden su factura de la luz. Cuando logramos ver las estrategias comerciales, y vemos que las facturas son más altas de lo que deberían, tenemos la oportunidad de hacer una intervención social distinta y profunda”, señalan desde AeioLuz.
 
Porque los campos de intervención desde el Trabajo Social en este aspecto son amplios “y tiene efectos positivos directos en las vidas de las familias y colectivos con los que trabajamos y también en la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero”, recuerdan por su parte desde COTS Castelló. “La vulnerabilidad energética tiene impacto en la salud física, en el rendimiento escolar, en la higiene personal y hasta en la salud mental, por la angustia que genera el miedo a un corte de luz o no poder pagar una factura”, añade Nuria Baeza.
 
La energía “debería ser un derecho, y estamos pagándola como artículo de lujo, con un IVA del 21% y un impuesto eléctrico del 5,11%. Y nos han vendido la idea de que esto no se puede cambiar, y no es así”, apunta. Revertir este inmovilismo es el objetivo del curso, que busca proporcionar las herramientas necesarias a las y los profesionales del Trabajo Social para evitar facturas abusivas y promover hábitos de consumo responsable. “Con la contratación adecuada podemos reducir la factura en torno al 35%, y si aprendemos a usar energía de manera eficiente podemos llegar hasta el 50%”. Con todo, se conseguiría frenar la cantidad de recursos públicos económicos y humanos que se destinan a ayudas finalistas que acaban pagando las facturas a grandes compañías eléctricas. “Ese no es nuestro papel como trabajadoras y trabajadores sociales”, concluyen desde el colegio castellonense.