el líder del pspv convoca un congreso extraordinario y santos cerdán apela a la unidad

Puig se marcha y Ferraz trata de encajar a Morant como sucesora sin guerra interna

17/12/2023 - 

VALÈNCIA.  El Comité Nacional del PSPV celebrado este sábado confirmó las expectativas creadas: el secretario general y expresidente de la Generalitat, Ximo Puig, anunció la convocatoria de un congreso extraordinario para el primer trimestre de 2024 con el objetivo de renovar "ideas y liderazgos". Una cita a la que el líder de los socialistas valencianos desde 2012 no se presentará, por lo que queda abierta oficialmente la carrera por la sucesión, si bien esta lucha hasta ahora soterrada por relevarle se había activado prácticamente desde el día siguiente a la derrota electoral del 28M.

No obstante, la importante jornada vivida este sábado en el PSPV mantuvo el tono de homenaje al que ha sido presidente de la Generalitat los últimos ocho años. Algunos de los que aspiran a sucederle, como el líder provincial de Alicante, Alejandro Soler, o su homólogo en Valencia, Carlos Fernández Bielsa, intervinieron en la cita tras el discurso de Puig, si bien sus palabras fueron laudatorias hacia el trabajo del todavía líder y sólo mencionaron de forma colateral la necesidad de unidad y generosidad en el próximo proceso, haciendo hincapié en que el futuro del PSPV lo decidan los militantes y que la federación valenciana tenga autonomía en este aspecto.


Una línea discursiva en la que se había movido el propio secretario de Organización del PSOE, Santos Cerdán, quien había tomado la palabra previamente. "Respetaremos lo que la militancia del PSPV decida. Sabéis que podéis contar con el apoyo de la dirección federal. No tenemos ni un minuto que perder porque ahí están las políticas reaccionarias y ahí está 2027", comentó, si bien recalcó, la necesidad de "altura de miras y unidad" en el proceso. "Todos somos necesarios y el objetivo es el mismo: recuperar el gobierno de la Generalitat", apostilló.

¿Cuál es el escenario real tras este manto de frases cordiales y poco beligerantes? La dirección federal del PSOE situada en la madrileña calle Ferraz tiene clara su apuesta para la sucesión de Puig: la ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, Diana Morant. Esta opción cuenta con el apoyo mayoritario del denominado 'ximismo', el sector más próximo a Puig. En la otra orilla, los grupos que podrían presentar más oposición son los liderados por los mencionados Soler y Bielsa, además de la familia política del exministro José Luis Ábalos, que se ha mostrado próxima al líder provincial alicantino.

 

Ahora bien, aunque numéricamente esa UTE podría tener opciones sobre el papel de alcanzar una mayoría, existen diversos factores que debilitan sus posibilidades. Para empezar, Soler, que es el dirigente que apunta a ser el más animoso para presentarse como alternativa, siempre ha mantenido buena relación con la actual dirección federal del PSOE. Dar el paso frente a una candidata que tiene el apoyo de Pedro Sánchez socavaría la propia relación que Soler lleva tejiendo durante años con el aparato socialista en Madrid. Fuentes socialistas consultadas por este diario aseguran que desde Ferraz ya le han garantizado al dirigente ilicitano que tendrá un peso orgánico destacado en la próxima dirección si evita la confrontación, pero está por ver cuál es la última palabra de Soler en el proceso.

Otra circunstancia a tener en cuenta en esta posible aventura del líder provincial es que sus eventuales aliados como podrían ser Bielsa y Ábalos, también pueden interlocutar con Ferraz en paralelo y, en última instancia, aceptar posibles acuerdos para dar respaldo a Morant, lo que dejaría a Soler solo en la batalla y más vulnerable a posibles fugas en sus filas.

 

Y es que precisamente la cuestión de las fugas no es baladí. Morant es una ministra del gobierno de Pedro Sánchez, el mismo líder que estos dirigentes apoyaron en otros procesos y, con ellos, buena parte de la militancia; por lo que no se presume tan sencillo mantener el apoyo de los afiliados contra una aspirante que viene respaldada -aunque no se manifieste de forma pública- por el presidente del Gobierno.

Tampoco ayuda a Soler y a los otros posibles aspirantes que la ministra Morant carece de una mochila orgánica problemática. Fue alcaldesa de Gandia y presidenta del Comité Nacional del PSPV, reclamada posteriormente por Sánchez para su gobierno en la pasada legislatura. Sería la primera mujer secretaria general en la federación valenciana y, además, continuar como ministra le otorgaría un importante altavoz en los medios nacionales, algo útil de cara a elevar su grado de conocimiento en la ciudadanía y a lo que difícilmente pueden acceder Soler o Bielsa aunque lleguen a liderar el PSPV. En resumen, Morant no es una candidata que ofrezca demasiados puntos débiles más allá de su proximidad al 'ximismo' de Gandia -con el que la oposición interna ha sido crítico- o de su limitada trayectoria puramente orgánica, aunque esto último para algunos hasta podría resultar positivo.

 

En cualquier caso, es demasiado pronto para calibrar el escenario final de cara a un congreso que todavía tardará en celebrarse al menos un par de meses. Las distintas fuentes consultadas por este periódico coinciden en que Soler es el que más acaricia convertirse en la alternativa, ya sea convenciendo a Ferraz de una posible bicefalia o lanzándose por las bravas a conseguir la mayoría. La operación sería difícil aunque no imposible, pero los riesgos que conlleva ese órdago y los diversos eslabones débiles en el plan, invitan a que pensar que hay espacio para la negociación.


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