Una Romeria sin juguetes, rotllets, ni cerveza: el Ayuntamiento solo permite vender agua y refrescos

9/02/2022 - 

CASTELLÓ. La pandemia va a condicionar, sin ninguna duda, la celebración de la próxima Magdalena. Todavía está por concretar exactamente cómo será la afección del coronavirus a las fiestas fundacionales de Castelló, para lo cual el Ayuntamiento tiene cierto margen de maniobra. Pero, de no producirse una variación súbita, el acto central, la Romeria de les Canyes, perderá cierto encanto. 

En los 24 puestos de venta al público que el consistorio castellonense ha autorizado a ubicar en el entorno de las ermitas de la Magdalena y Sant Roc de Canet no se podrá ofertar  ningún tipo de comida, ni siquiera los típicos rotllets con bolitas de colores que hacen las delicias de los más pequeños, así como tampoco golosinas, juguetes,... o cerveza. 

Según las bases que el Boletín Oficial de la Provincia ha expuesto al público durante diez días a la espera de recibir ofertas, estas paraetes podrán dedicarse a la venta, "única y exclusivamente, de agua y refrescos". La misma publicación recoge textualmente: "Fuera de estas ubicaciones no se autorizarán actividades análogas a las anteriores". Es decir, no habrá más puestos comerciales.

Una postura pensada y recientemente aprobada

Fuentes municipales señalan a este diario que, de momento, no se valora un cambio de postura, puesto que las bases se han modificado (y así lo aprobó la Junta de Gobierno Local el pasado día 4) precisamente este año con motivo de la pandemia. Así las cosas, para poder ofrecer algo más a los romeros se debería dictar una nueva orden y publicar las bases de nuevo. 

Cierto es que la Romeria es, en sí misma, el acto principal que conmemora la fundación de la ciudad, pero no lo es menos que, para grandes y pequeños (sobre todo para estos últimos), los establecimientos son un aliciente para acercarse el tercer domingo de cuaresma hasta la Magdalena. Con ello, y tras dos años en que no se han podido celebrar las fiestas, la falta de dulces y juguetes se añade al reparto de rotllos, que este año tampoco se celebrará, como ya anunció el consistorio. 


Todo ello si la evolución de la pandemia no cambia la manera de proceder municipal. Y es que, como ya señaló este diario, en el consistorio están a la espera de una orden de la Conselleria de Sanidad que permita ampliar, en ciertos aspectos, las actividades que ahora mismo se barajan. En este sentido, el president de la Generalitat, Ximo Puig, rebajó este martes las esperanzas al señalar que se tratará más de una guía con recomendaciones que de una regulación

A este respecto, la concejala del PP María España señala que la solicitud de la orden ha sido "un intento de la alcaldesa Amparo Marco de echar balones fuera, porque ha vuelto a llegar tarde y ahora busca excusas que justifiquen su inacción y la eliminación de actos antes de estudiar su viabilidad". También el portavoz adjunto de Ciudadanos en el consistorio, Esteban Ventura, ha criticado "la nefasta gestión del Fadrell con la Magdalena", de la que "ha eliminado 50 actos usando como excusa la covid-19, además de traspasar toda la responsabilidad a los colectivos festeros".

Reunión suspendida

Acerca de toda esta polémica, todavía no está todo dicho y así parecen apuntarlo los hechos: para la tarde de este martes estaba prevista una reunión del Patronat Municipal de Festes y los entes vinculados con la Mesa Técnica de Salud Pública, pero esta fue suspendida debido a que las medidas sanitarias "están cambiando", señalan fuentes del consistorio. Los próximos días serán así fundamentales para acabar de definir un programa de actos de entre los cuales todavía hay varios de los que no se ha hablado.